Mauricio Macri junto a Patricia Bullrich y Jorge Faurie, esta mañana, en Casa Rosada
Mauricio Macri junto a Patricia Bullrich y Jorge Faurie, esta mañana, en Casa Rosada

No hubo ningún comentario sobre la inflación, 48 horas después de que el INDEC oficializará que la cifra del 2018 fue del 47,6%, la más alta de los últimos 27 años.

"No se tocó el tema en esta primera reunión", confirmó la ministra Patricia Bullrich tras la primera reunión de gabinete del año. Antes, Mauricio Macri había hecho un repaso de su agenda de la semana, con especial hincapié en el encuentro que este miércoles mantuvo en el Palacio Planalto con su par Jair Bolsonaro. Hacía 27 días que el Presidente no pisaba Casa Rosada: su última actividad había sido el viernes 21 de diciembre. Después partió junto a su familia de vacaciones a Villa La Angostura.

Macri dedicó casi toda la reunión de gabinete a analizar la visita a Brasilia, de donde volvió visiblemente entusiasmado, en especial por las dudas que sobrevolaban a la comitiva argentina por el nuevo gobierno de Brasil. Es el tercer colega de aquel país con el que el jefe de Estado se relaciona desde que asumió la Presidencia: empezó con Dilma Rousseff, siguió con Michael Temer y ahora le toca con Bolsonaro.

Casi todos los ministros que se sentaron a la mesa esta mañana habían viajado con Macri a Brasilia en el Tango 04, con excepción de Carolina Stanley y del jefe de Gabinete, Marcos Peña. Guillermo Dietrich, de viaje oficial por Estados Unidos, y Rogelio Frigerio, aún de vacaciones por Perú, tampoco fueron de la partida.

Llamativamente cansado -sus asesores lo justifican por el trajín de la gira por la Patagonia, luego por Brasil y la pasada final por Chaco, donde desembarcó para interiorizarse por las inundaciones- a Macri y al gabinete les llamó la atención la buena sintonía entre ambos gobiernos, en todas las áreas en las que se trabajó en la capital brasileña. Y remarcaron el peso de Sergio Moro, el ministro de Justicia y Seguridad de Bolsonaro, en las decisiones de gobierno.

Macri y los ministros durante la audiencia en Brasilia con Bolsonaro
Macri y los ministros durante la audiencia en Brasilia con Bolsonaro

En estas horas, el Gobierno trabaja en paralelo en el temario de las sesiones extraordinarias que el jefe de Estado convocará en las próximas semanas para febrero, y que será "acotado", según fuentes gubernamentales y del Parlamento, sin actividad por estos días.

La ministra Bullrich confirmó que ni el Código Penal ni el proyecto de Régimen Penal Juvenil estarán incluidos en el temario. Sí remarcó que la iniciativa para penalizar a los barrabravas, y cuyo tratamiento había fracasado en Diputados en diciembre, formará parte de la discusión. De eso hablaron la semana pasada Peña y el senador Miguel Ángel Pichetto en el despacho del jefe de Gabinete, en Casa Rosada, como publicó ayer Infobae.

El Gobierno aún no tiene certezas sobre la viabilidad de los acuerdos parlamentarios de cara a febrero. El llamado a extraordinarias de fin de año terminó con un duro revés. Ni la ley contra la violencia en el fútbol ni el proyecto de financiamiento de los partidos políticos, que también se incluyó en el debate, tuvieron luz verde.

Incluso había consenso en la coalición oficialista por el artículo que impulsó la Coalición Cívica, relacionado a la incompatibilidad entre la función pública en cargos nacionales y en la dirigencia deportiva, que en especial apunta a funcionarios del Poder Judicial vinculados a los clubes de fútbol. El texto, al final, volvió a comisiones en la Cámara baja.

En el caso del financiamiento la Casa Rosada aún no definió si incluirlo o no en el temario. El jefe de Bloque del PJ en el Senado, donde la iniciativa ya tiene dictamen, dijo esta mañana en declaraciones radiales que podría tratarse "en el pleno" de la Cámara alta el mes próximo. Elisa Carrió había herido de muerte al proyecto cuando mostró duras críticas a la vuelta de los aportes de empresas en las campañas electorales.

Antes del final del verano, sin embargo, Macri deberá definirse sobre el eventual desdoblamiento de las elecciones bonaerenses, cuyo debate aún no se dio en profundidad en el seno del PRO.

Este lunes, la mesa chica del partido almorzará en la sede de la calle Balcarce, a tres cuadras de la Casa Rosada, con la presencia, por primera vez en el año, de la gobernadora María Eugenia Vidal y de su jefe de Gabinete, Federico Salvai, que impulsa la iniciativa.

La opinión de Peña y del asesor Jaime Durán Barba, que llega al país este fin de semana, serán relevantes, aunque la última palabra será de Macri.

En caso de avanzar, el Presidente y su entorno deberán argumentarlo. El jueves 23 de junio del 2016, en el CCK, en la presentación del proyecto de reforma política que al final naufragó en el Senado a fines de ese año, Macri fue contundente. "El año pasado todos vimos que casi hubo elecciones todos los fines de semana en la Argentina, y obviamente el tiempo es uno, y si vivimos de campaña, menos tiempo tenemos para trabajar por nuestra gente. Creo que hay que trabajar en concentrar el calendario electoral", dijo frente a un salón colmado.