El dictador venezolano Nicolás Maduro (Foto: Reuters)
El dictador venezolano Nicolás Maduro (Foto: Reuters)

Durante más cuatro horas de debate que hubo hoy en Perú entre los cancilleres del denominado Grupo Lima donde se terminó de emitir un duro documento que insta al régimen de Nicolás Maduro a deponer el poder de inmediato, la Argentina logró imponer varios ejes de discusión que se encaminaron entre las posturas más duras y la visión naif de algunos países ante la dictadura venezolana.

La postura más moderada que llevó el vicecanciller Daniel Raimondi a Lima por instrucción del presidente Mauricio Macri fue tajante: emplazar al régimen de Maduro pero no perjudicar al pueblo venezolano.

"El documento final del Grupo Lima refleja buena parte de la postura Argentina", resumió ante Infobae un funcionario de la Cancillería que siguió de cerca las negociaciones realizadas esta mañana en Perú con Argentina y 12 países de la región.

De entrada, estuvo en claro que había plenas coincidencias en instar a Maduro a no asumir la presidencia el 10 de enero de 2019 y a que respete las atribuciones de la Asamblea Nacional, tal como quedó reflejado en el texto final firmado por los cancilleres de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía.

Sin embargo, en medio de ello hubo posturas más rígidas y un tanto blandas como contrapartida. Tres ejes de debate se pusieron sobre la mesa y al parecer la tesitura intermedia de Argentina logró imponerse en los siguientes cinco temas centrales:

1-El cierre de embajadas. En este caso, por ejemplo, había posturas muy duras como las de Perú, Colombia, Ecuador y Brasil tendientes a plantear un "cierre masivo" de las embajadas en Caracas y cortar lazos diplomáticos con Venezuela.

Macri llevó la instrucción de no cerrar las embajadas porque entiende que con ello se perdía el contacto con la oposición venezolana y se eliminaba cualquier puente de salvaguarda para sacar a venezolanos en situaciones críticas. Así, se avaló la idea de "reevaluar el estado o nivel de relaciones diplomáticas con Venezuela, en función del restablecimiento de la democracia y el orden constitucional en ese país, y la necesidad de proteger a sus nacionales e intereses". Esto quedará igualmente al arbitrio de cada país.

En el caso de la Argentina no hay idea aún de retirar a Eduardo Porretti, quien hasta ahora se desempeñó como Encargado de Negocios en Caracas. La tarea de este funcionario logró canalizar la ayuda humanitaria a Venezuela con los inmigrantes y con disidentes que se escaparon del régimen, incluidos algunos argentinos. De hecho, el Gobierno acaba de ascender a Porretti al cargo de embajador por su labor en Venezuela.

2-Límites a los funcionarios. El documento final del Grupo Lima plantea que "según lo permitan sus legislaciones internas, se puede impedir a los altos funcionarios del régimen venezolano la entrada al territorio de los países del Grupo de Lima; elaborar listas de personas naturales y jurídicas con las que entidades financieras y bancarias de sus países no deberán operar o deberán tener una especial debida diligencia, prevenir su acceso al sistema financiero y, de ser necesario, congelar sus fondos y otros activos o recursos económicos".

En este sentido, la Cancillería argentina analiza en estas horas emitir una resolución por la que se exija a los funcionarios venezolanos deponer el visado diplomático para ingresar al país. De esta manera, deberán sacar el visado común de cualquier ciudadano y esto le permitirá al gobierno de Macri impedir el ingreso de los hombres de Maduro en la Argentina.

Según pudo saber Infobae, hay un cable diplomático secreto que el canciller Jorge Faurie remitió a varias dependencias en las que insta a la oficina de asuntos jurídicos a avanzar con esta restricción para los funcionarios venezolanos.

El canciller argentino Jorge Faurie
El canciller argentino Jorge Faurie

A su vez, desde la Unidad de Investigación Financiera (UIF) se trabaja en un cruce de datos con agencias internacionales para bloquear cualquier cuenta o movimientos bancarios de funcionarios del régimen de Maduro. Incluso en la UIF hay sobradas sospechas de que grupos terroristas como Hezbollah financian buena parte del gobierno actual de Venezuela.

3-Préstamos. El documento llevó también la impronta argentina de "evaluar con criterio restrictivo el otorgamiento de préstamos al régimen de Nicolás Maduro en los organismos financieros internacionales y regionales de los que son parte". El gobierno argentino, junto con Brasil y Colombia, acaba de votar en contra de la entrega de un préstamo de 500 millones de dólares para Venezuela en el directorio de la Coorporación Andina de Fomento (CAF).

4-El bloque económico. Si bien hubo algunos estados miembros del Grupo Lima como Brasil, Perú y Colombia que planteaban un eventual bloqueo económico a Venezuela, imperó la postura llevada por Argentina, Canadá y Chile de evitar este tipo de medidas que terminan dañando a los ciudadanos venezolanos. En cambio, se planteó la necesidad de "intensificar contactos con países no miembros del Grupo de Lima a fin de mantenerlos informados de las acciones del Grupo, de la gravedad de la situación en Venezuela y de la necesidad de trabajar unidos para el restablecimiento de la democracia en dicho país". Pero no hay mención alguna en el documento sobre el bloqueo económico total.

5-Corte Penal Internacional. Se avanzó en la declaración final hacia uno de los temas en los que Argentina y Paraguay fueron pioneros con Canadá, Colombia, Chile y Perú, que fue recurrir a la Corte Penal Internacional para que se investigue la comisión de posibles crímenes de lesa humanidad en Venezuela. Así se instó a otros países a apoyar esa postura y a la Oficina de la Fiscal de la Corte Penal Internacional a avanzar con celeridad en los procedimientos correspondientes.