Milagro Sala (Juan Fernández)
Milagro Sala (Juan Fernández)

Milagro Sala amplió ayer su declaración indagatoria en el marco del juicio que afrontan 30 acusados por el presunto desvío de fondos públicos. En la audiencia, la dirigente detenida dijo que la Tupac Amaru "no se organizó para robar, sino para dar trabajo a la gente".

En su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal 3 de Jujuy, que se extendió durante una hora, Sala denunció el accionar de la justicia jujeña, repasó las obras realizadas por la organización social e intentó dejar en evidencia las supuestas fragilidades de la acusación.

La causa denominada "Pibes Villeros" tiene imputadas a 31 personas, entre ellos ex cooperativistas y ex funcionarios provinciales, por supuesta defraudación al Estado, de unos 60 millones de pesos, presuntamente cobrados por cooperativas para construir viviendas sociales que, según la Fiscalía, "no fueron ejecutadas".

En ese marco Sala explicó que la Tupac Amaru llegó a contener a más de 60.000 personas a través de las obras realizadas como los centros de salud, escuelas, fábricas y las miles de viviendas creadas por las cooperativas en al menos 15 localidades de la provincia.

Milagro Sala
Milagro Sala

Además, señaló que los referentes sociales Mabel Balconte y Emilio Cayo eran los encargados de manejar las finanzas de la Red de Organizaciones Sociales por lo que se desligó de los cargos que se la acusa.

Y agregó que en "ningún momento entendió la acusación" de esta investigación debido a que no se especifican "los hechos de una asociación ilícita como tampoco en qué se defraudó al estado", al tiempo que detalló las obras realizas por la organización social las cuales "se pueden ver y tocar".

Sobre las declaraciones de los testigos "Mazoni" Enriquez, Natalia Bazán y David "Pilo" Mansilla quienes apuntaron contra su persona, denunció que los mismos "fueron extorsionados por el gobierno", ya que "trabajan para el Ejecutivo provincial".

En otro tramo reiteró que "nunca" estuvo "a cargo de las finanzas para la construcción de viviendas debido a que no era presidenta de ninguna cooperativa" y por decisión de la asamblea popular ese trámite lo realizaban "otros compañeros".

Finalmente, mostró su indignación por la supuesta falta de garantías para defenderse, denunció que su estado de salud y el de su pareja Raúl Noro, se vio "deteriorado" en el marco de esta causa y admitió que tiene "miedo" de pedir atención médica porque no quiere "que se tomen represalias contra los médicos que la atienden".

En la audiencia también ampliaron su declaración los imputados Mabel Balconte, Mirtha Guerrero, Mirta Aizama, donde se concluyó con la etapa probatoria.

Por el juicio que se inició el pasado 23 de julio pasaron 103 testigos y el próximo lunes 10 de diciembre comenzarán los alegatos con la exposición en primer lugar de los tres representantes del Ministerio Público de la Acusación.

Con información de Télam