En el ámbito militar a Sergio Westphalen Etchegoyen se lo considera uno de los hombres que más conoce de defensa y estrategia castrense en Brasil. Por esto, cada palabra que el actual ministro de Seguridad Institucional de la Presidencia brasilera pronuncia se mide al extremo y sus dichos pesan en las relaciones internacionales. Como cuando dice que "a Brasil no le interesan unas Fuerzas Armadas débiles en el lado argentino ya que Brasil y Argentina deben trabajar más fuerte en la disuasión para luchar contra enemigos comunes y proteger las riquezas de nuestros países".

No solo esto. Etchegoyen expresó también que la integración entre la Argentina y Brasil en materia de defensa "debería ser más osada y proactiva". Es uno de los ministros de mayor peso del presidente Michel Temer y se irá ni bien asuma Jair Bolsanaro en Planalto. Pero no por ello Etchegoyen cree que se vaya a modificar en el futuro la política exterior y de defensa de su país.

Etchegoyen estuvo la semana que pasó en la Argentina para dar una disertación en la Universidad de la Defensa Nacional y en diálogo con Infobae destacó que los gobiernos de ambos países deben avanzar hacia una "integración real porque ya perdimos demasiado tiempo con discusiones ideológicas y antagónicas".

-¿Qué se puede esperar de esta nueva etapa que se inicia con Bolsonaro ahora en Brasil?

-Brasil está experimentando un cambio muy fuerte porque hay una nueva posición de la masa electoral. Esto significa un cambio importante en la política interna de Brasil pero la política externa tiene una tradición muy fuerte que garantizan que no haya cambios violentos. Hay una nueva realidad que habrá que trabajar en el futuro y es el tema de la geografía que es la dictadura más fuerte. En Brasil no hay otra idea de movernos o salirnos a otros lugares. Vamos a quedarnos en América latina. Lo impone la geografía, los valores y la historia. Seguramente algunos cambios habrá en la política externa pero no creo que afecten en la relación con Argentina. Soy muy optimista en lo que avanzamos en los últimos años con Argentina. Tenemos tecnologías y proyectos complementarios como el programa espacial y el nuclear. Hay mucho para trabajar allí.

-¿Hay posibilidades de que Argentina colabore en el desarrollo de proyecto de submarino nuclear de Brasil?

-Hay posibilidades de que Argentina colabore en el programa nuclear de Brasil. No conozco en detalle el programa de submarino nuclear. Pero Brasil tiene una ventaja que es uranio y la capacidad de enriquecerlo. Sólo tres países tienen esta capacidad: Estados Unidos, Rusia y Brasil. Pero Brasil no tienen la tecnología para hacer reactores como la tiene Argentina. Entonces ahí se abre una posibilidad intensa de cooperación y asociación. Hay un mercado para los dos países que más allá de tener recursos tienen autoridad en materia nuclear por su uso pacífico. Esto es mucho más seguro y con mucha estabilidad para la región.

-¿Qué tres temas concretos en defensa cree que se mantendrán o no continuarán con Bolsonaro en el poder?

-Las Fuerzas Armadas en Brasil están muy involucradas en las áreas nuclear, espacial y cibernética. La estrategia nacional de defensa cambió en el concepto que no es un juego de palabras sino mucho más que eso. Brasil tenía una política de defensa nacional y cambiamos por una política nacional para la defensa. Este es un concepto que involucra a toda la nación para la defensa. Con esto las Fuerzas Armadas decidieron tener un rol importante en temas nucleares y especiales. Se estableció una base industrial para la defensa también. La integración de nuestros países se puede dar por declaraciones o intenciones pero son maneras débiles en el sentido de mantener la integración. La integración si se logra por medio de iniciativas económicas y productivas son mas consistentes que si sólo es por buenas intenciones.

-¿Cree que hoy no está dada esa integración real en defensa?

-Creo que debería ser más osada y proactiva esa integración. Esto no es una opción. Es una imposición de la realidad. La realidad lo impone. Se pierde tiempo si no avanzamos en una integración real. Ya perdimos demasiado tiempo con discusiones ideológicas y antagónicas. Con discursos vacíos. Con promesas políticas que no se cumplieron. La responsabilidad de los dirigentes de Brasil y Argentina es cada vez mas relevante. Por ejemplo, Brasil tiene un sistema de monitoreo de la frontera y cuando hice la visita a INVAP observé que Argentina tiene muy buena tecnología que Brasil no la tiene para complementar este tipo de tareas de monitoreo en las fronteras. Nosotros no tenemos intención de monitorear a la Argentina y ustedes tampoco. Lo ideal sería tener un sistema de monitoreo conjunto. Este sistema tiene los sensores, decisores y los ejecutores. Un sistema conjunto de nuestros países podrá integrar los actores. Se puede avanzar mucho en ello.

-Argentina empezó un camino de reestructuración de las Fuerzas Armadas y tomó mucho del ejemplo de Brasil. ¿Qué consejo le puede dar a los militares o funcionarios argentinos en este tema?

-No soy quien para dar un consejo a Argentina. Solo puedo decir que a Brasil no le interesa unas Fuerzas Armadas débiles en el lado argentino. Brasil y Argentina deben trabajar más fuerte en su capacidad de disuasión para luchar contra enemigos comunes y proteger las riquezas de nuestros países. La reestructuración de las Fuerzas Armadas argentinas desde nuestro punto de vista es fundamental para la construcción de una capacidad disuasoria en la región y la garantía de defender nuestros intereses comunes que son muy relevantes. Desde el punto de vista argentino es dificil entender que no se le de su verdadero papel a las Fuerzas Armadas. Y un Estado resiste y tiene solidez por sus Fuerzas Armadas. Argentina domina la ruta más importante que es la ruta marítima sur.

-¿Hoy son más peligrosos en la región los narcos o las amenazas del terrorismo?

-En este momento la amenaza más seria es el crimen organizado. La capacidad que tienen las organizaciones criminales de destruir la sociedad. También hay que aceptar que hay terrorismo aunque en un nivel más bajo que el crimen organizado. Es un problema serio y que nos preocupa.

-¿Qué puede ocurrir con Venezuela con la llegada de Bolsonaro? ¿Habrá intervención militar como se dijo?

-La situación de Venezuela para Brasil es una cuestión humanitaria. Una acción militar contra Venezuela sería una locura. La situación en Venezuela es de hambre y desesperación. Una intervención militar en Venezuela sería impensable y una locura. No sé lo que va a hacer Bolsonaro con este tema. Nuestras fronteras son de integración y de acogida humanitaria. No sirve tener fronteras de odio y disputas.