Esta mañana, ante la Comisión Bicameral que investiga la desaparición del submarino ARA San Juan, se presentó a declarar el Capitán de Navío (r) Román Silva, quien al momento de la tragedia se desempeñaba como director de Inteligencia Operativa, dentro de la orgánica de la Dirección de Inteligencia de la Armada Argentina.

Habiendo comparecido ya la mayoría de los principales altos mandos de la Armada y de personal de jerarquías diversas relacionado con la operación del ARA San Juan en particular o de la fuerza de submarinos en general, los testimonios que la bicameral está recolectando en la actualidad se centran en aspectos colaterales de la operación de la nave desaparecida y de todo lo relacionado con la inteligencia naval, no solo en cuanto a la operación del submarino en sí, sino además respecto de los "rumores hidrofónicos" que el San Juan habría detectado en un viaje anterior y que se corresponderían con la presencia en sus proximidades de otra unidad submarina no identificada.

Los legisladores presentes fueron insistentes en su requerimiento al declarante sobre cuál fue el tratamiento que se le dio a toda la información recopilada por la Armada en torno a detección de sonidos provenientes de naves no identificadas. Si bien las respuestas del capitán Silva no conformaron a los miembros de la comisión, expertos y peritos consultados por Infobae coincidieron en señalar que notaron un cierto desconocimiento de los interrogadores a la hora de diferenciar el mar territorial de lo que es la zona económica exclusiva o incluso la plataforma continental, ya que en esas áreas la navegación es libre tanto para unidades de superficie como para submarinos, "lo único que no se puede realizar allí sin permiso del país son actividades extractivas", concluyen.

Si bien la reunión no produjo grandes revelaciones en virtud del rol que le cupo al declarante al momento de la desaparición de la nave, la sorpresa vino esta vez por el lado de los familiares.

Junto a la Lorena Arias (una de las querellantes en la causa judicial que tramita en el juzgado de Caleta Olivia) se encontraba la hermana del submarinista Oscar Vallejos. Al hacer uso de la palabra, Marta Vallejos aclaró que lo hacía en nombre de las 44 familias y arremetió duramente contra los legisladores señalando que el 16 de octubre se presentó un proyecto de ley que propicia declarar "tumba marítima" al área donde se encuentran los restos del ARA San Juan. "Señores diputados, no sabemos en dónde se encuentra el San Juan", expresó con voz serena pero firme.

"Me parece una falta de respeto por parte de quienes firmaron este proyecto, entre los que se encuentra la señora (Nilda) Garré y el señor (Agustín) Rossi, que son los responsables número uno ya que fueron ministros cuando se realizó la reparación de media vida del San Juan", acotó.

El grueso de los familiares se opone a cualquier tipo de homenaje, declaración de duelo o ceremonia fúnebre en honor a los 44 desaparecidos, hasta tanto no se tengan datos fehacientes sobre el destino final de la nave. Incluso muchos han salido en "defensa" del Gobierno cuando desde la oposición se criticaba que no se hubiera decretado ni un solo día de duelo. "No lo hacen porque le pedimos al Presidente que no se hiciera nada por ahora", aclaran.

Siguiendo esta línea de pensamiento, Marta Vallejos insistió en expresar su oposición al dictado de cualquier tipo de medida relacionada con fijación de fechas de recordación, homenajes ni nada relacionado con la memoria de los 44 hasta que no se sepa el destino final del submarino.

Pero lo más duro de su alegato llegó cuando la hermana del submarinista cruzó al presidente de la Comisión, el senador José Ojeda, en el momento en que este propuso la aprobación de testimonios brindados por anteriores declarantes quienes lo hicieron con una pobre presencia de legisladores.

Marta Vallejos reclamó a la presidencia que se volviera a tomar declaración al capitán de fragata Javier Dutto -ex ayudante de órdenes (edecán) del almirante Srur- cuando este detentaba la jefatura de la Armada, ya que precisamente era quien había declarado prácticamente en solitario. Si bien tanto desde la secretaría como desde la presidencia de la Comisión se le indicó que era lícito validar testimonios presentados sin quórum, el planteo de Vallejos guarda relación con un creciente malestar de los familiares por lo que ellos consideran "falta de interés" en el esclarecimiento de la desaparición del submarino.

Si bien la bicameral se autoimpuso una mecánica de trabajo que incluye audiencias semanales, no han sido pocas las veces en que por acumulación de actividades los legisladores que la integran se ausentan dejando las sesiones casi sin miembros presentes. En diálogo con Infobae, una de las querellas se quejó además por el bajo nivel de algunas preguntas y la casi ausencia total de repreguntas a los declarantes.

En la segunda fase de la sesión, la comisión tomó declaración al capitán de navío Juan Carlos Abondanzza, quien a la fecha del siniestro detentaba el cargo de jefe de Política, Estrategia y Doctrina de la Armada. Al momento de la declaración del oficial superior, además del presidente de la Comisión, solo se encontraban presentes la diputada Garré y la senadora Odarda. Las preguntas realizadas por los legisladores solo se refirieron a cuestiones reglamentarias generales del servicio naval.

Por último, la comisión tenía decidido convocar al ministro de Defensa Oscar Aguad la próxima semana, para tratar aspectos relacionados con el manejo político de la búsqueda del submarino, pero todavía no quedó confirmada la fecha. De hecho, luego de que la reunión terminara, tres legisladores debatieron cuándo es conveniente convocar al dirigente radical.

A un año de la tragedia

Si bien todo es materia de duda en torno a la desaparición del San Juan, un hecho insoslayable es que el próximo 15 de noviembre se cumplirá un año de la última comunicación de la embarcación militar. Ante la posibilidad de que para esa fecha aún no se hubiera dado con el paradero de la nave, por el momento no están definidos cuáles y con qué características serán los actos que se realizarán tanto a nivel militar como político para conmemorar la fecha. Los familiares en principio no aceptarían formar parte de ninguna convocatoria emanada de instituciones oficiales.