(Foto archivo: Nicolás Stulberg)
(Foto archivo: Nicolás Stulberg)

Después de 26 años, la Marcha del Orgullo LGBTIQ cambió su recorrido habitual para terminar en la Casa Rosada, con una serie de consignas que apuntan directamente contra el gobierno de Mauricio Macri. La decisión generó tal revuelo que algunas agrupaciones históricas se retiraron del comité organizador y varios referentes divulgaron un duro comunicado. 

La XXVII Marcha del Orgullo LGBTIQ (lésbico, gay, bisexual, travesti, transexual, transgénero, intersexual y queer) fue convocada para el próximo 17 de noviembre. A diferencia de lo que ocurrió desde su primera edición, en 1992, esta vez se invirtió el recorrido histórico: partirá desde el Congreso, a las 16, rumbo a la Plaza de Mayo. Más temprano habrá una feria y tocarán bandas. No habrá, en cambio, acto de cierre.

Además, el antimacrismo se coló entre las consignas. El mensaje principal será "Basta de genocidio trans/travesti". Pero también habrá otros dos lemas de neto corte político-electoral: "No al ajuste, la violencia y la discriminación" y "Macri y la Iglesia son antiderechos".

En 2017, el documento leído durante el acto de cierre incluyó reivindicaciones no ligadas directamente con el colectivo LGBTIQ -como la legalización del autocultivo y consumo de marihuana y la despenalización de la tenencia simple de drogas-, y otras abiertamente políticas, como el pedido de liberación de "Milagro Sala, Facundo Jones Huala, Agustín Santillán y demás presxs políticxs".

Tras conocerse la convocatoria, las organizaciones Comunidad Homosexual Argentina, 100% Diversidad, Mujeres Trans Argentina y Rosa Naranja decidieron retirarse de la Comisión Organizadora "ante la falta de representatividad de los reclamos y la pérdida de la historia".

"Particularmente, la expulsión de las compañeras travestis y trans en situación de prostitución de las consignas de la marcha con el reclamo de alternativas laborales, representa el socavamiento del valor social, histórico y político que viene construyendo este movimiento desde hace décadas; nos aleja de nuestra gente, deteriora la representación y propicia la fragmentación de nuestra lucha", advirtieron en un comunicado.

"Sentimos la responsabilidad de alertar sobre el funcionamiento de esta comisión que no está a la altura de las circunstancias y que resulta peligroso y funcional a quienes quieren menoscabar nuestros derechos. Este año, una dinámica sectaria, decidió que la Marcha que ya lleva 27 ediciones cambie su recorrido histórico y que no tenga ni un acto de cierre con lectura de un documento político ni un festival de celebración", añadieron.

(Foto archivo: Nicolás Stulberg)
(Foto archivo: Nicolás Stulberg)

A su vez, un nutrido grupo de militantes emitieron un comunicado en el que manifestaron su "preocupación que se quiera cambiar el recorrido histórico".

"La Marcha del Orgullo LGTBIQ (tal cual la denominación actual) es una marcha política que parte desde la Plaza de Mayo frente a la Catedral de Buenos Aires para gritar nuestras demandas y denunciar al Estado y la Iglesia por la discriminación y la estigmatización en las que nos sumieron, y termina frente al Congreso de la Nación donde se deben votar (a través de nuestrxs representantxs) las leyes para que las personas LGTBI vivamos en una sociedad libre, justa y sin discriminación", indicaron.

"Es por ello que alertadxs por el pretendido cambio de recorrido, hacemos un llamado a la Comisión Organizadora de la Marcha a que mantenga el recorrido histórico que durante 26 años hemos transitado", finalizaron.