Mauricio Macri defendió hasta último momento la idea del aumento extra del gas

Peña, Frigerio y Dujovne convencieron al Presidente de que la medida generó un fuerte malestar en la ciudadanía y que el Congreso rechazaría el Presupuesto

El malestar de la calle, un Congreso muy endurecido, la amenaza de una lluvia de juicios contra el Estado y, finalmente, los consejos de sus funcionarios más cercanos. En ese orden, los mensajes que llegaron al escritorio de Mauricio Macri terminaron de convencer al Presidente de dar marcha atrás con el aumento extra del gas por la devaluación. En concreto: Macri resistió hasta último momento en la idea de avanzar en el incremento de la tarifa de gas.

"No fue fácil convencerlo y creo que aún sigue pensando que había que dar el aumento tal como fue planteado por Iguacel. Pero también entendió que la realidad se nos venía en contra", expresó breve pero tajante a Infobae un ministro que dialogó con el jefe de Estado durante esta tarde luego de que el Gobierno definiera que el costo de la devaluación lo absorberán el Estado y las empresas.

Tanto el jefe de Gabinete Marcos Peña como el ministro del Interior Rogelio Frigerio y el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne terminaron por convencer a Macri, con diversos argumentos, de que el incremento planteado por el secretario de Energía era "una medida totalmente antipopular en un momento de crisis para el país".

Macri había dicho temprano que "la energía cuesta y hay que pagarla". Esta fue una muestra cabal de que el Presidente estaba convencido de la medida ya que no quería volver al esquema de subsidios a las empresas que tanto le criticó al kirchnerismo.

Fuentes allegadas a Frigerio y a Dujovne dijeron a Infobae que el Presidente creía necesario que se cumpliera con la ley que establecía un ajuste por devaluación a las empresas para no dar una mala imagen hacia el inversor extranjero.

En línea con este escenario que se vivió en la cercanía de Macri esta tarde en la quinta de Olivos, hubo también un llamado telefónico del Presidente a Iguacel en el que le adelantó la marcha atrás que se daría pero le brindó su pleno apoyo. "Recibimos todo el apoyo de Macri", dijo un allegado al secretario de Energía.

No obstante, la decisión final del Presidente se tomó una vez que recibió la alerta de Peña, Dujovne y Frigerio. Este último le advirtió a Macri que avanzar con el aumento de tarifas implicaba el automático rechazo del Congreso al proyecto de Presupuesto 2019 que con tanta artesanía tejió durante muchos meses con la oposición la Casa Rosada.

Durante la reunión que el ministro del Interior mantuvo esta mañana en el Congreso con legisladores de la oposición entrevió que la tesitura de senadores y diputados contra el aumento de tarifas iba a impactar de lleno en un eventual rechazo al presupuesto que se amoldó con una proyección de déficit cero y a los requerimientos del préstamos del FMI.

Sin embargo, la tesitura de Macri en mantener la medida de aumento de gas era tan firme que Frigerio llegó al Senado sin una propuesta alternativa concreta de la Casa Rosada para evitar el impacto de esa medida en la sociedad.

Por otra parte, la decisión de dar marcha atrás con la resolución de aumento de tarifas publicada en el Boletín Oficial entreveía una catarata de juicios de particulares, alertaron a Macri otros funcionarios del Gobierno.

El secretario de Energía, Javier Iguacel
El secretario de Energía, Javier Iguacel

El malestar en el Gabinete con Iguacel por este tema es profundo: son muchos los que creen que el secretario de Energía se cortó solo con el Presidente y este nunca puso a consideración de un debate interno la medida. "Esta tesitura de Macri muestra que estaba totalmente convencido con la idea de dar el aumento", admitió ante Infobae un secretario de Estado.

A Iguacel le enrostran desde el despacho de Peña, Frigerio y Dujovne que "se manejó con altanería y poco tacto político". Se referían así a la justificación de Iguacel de apuntar contra "militantes kirchneristas" por el enojo que provocó la iniciativa, lo que terminó de enfurecer a los funcionarios que no habían sido consultados sobre el tema.

En la idea de resistir la presión de la oposición e incluso del radicalismo que tuvo Macri hasta último momento se jugó también una decisión de no dejar que la UCR le maneje el gobierno.

Sin embargo, el malestar en la ciudadanía y un presupuesto que caminaba hacia el naufragio hicieron recapacitar a último momento a Macri.

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