Dice que es impulsivo. Y que el abismo al que el presidente Maurcio Macri condujo al país lo llevó a postularse como candidato para las próximas elecciones. Pero inmediatamente después de esa afirmación, Felipe Solá (68) reconoce que quiere ser mirado y escuchado por ese caleidoscopio que es hoy el peronismo.

Su objetivo es destronar a Cambiemos, porque nunca vio –dice–  "una ineptitud tal como para chocar la calesita en dos años y medio como hizo este gobierno". Para lograrlo propone que el antikirchnerismo no separe aquello que el peronismo alguna vez unió. En la entrevista con Infobae, el diputado por el Frente Renovador también habló de su ruptura con Sergio Massa y de la necesidad de pacificar al país. Con el odio que hay hoy de ambos lados–asegura– va a ser muy difícil que Argentina se desarrolle.

 ¿Considerás que con seis procesamientos es legítimo invitar a Cristina Kirchner a integrar un gran frente electoral?

Sí, es legítimo, aunque puede no ser lo más conveniente. Pero tiene derecho a serlo a pesar de que esté procesada. Ha ocurrido con Lula, que recién al final le tuvieron que prohibir expresamente que fuera candidato. Es en la campaña, si ella fuera candidata -que no lo sabemos-, que tendría que dar explicaciones sobre su caso, cosa que ha hecho parcialmente. Ella tiene millones de seguidores que creen que gobernó mejor, y que la votarían de nuevo o que votarían a alguien que pensara relativamente parecido. No creo que muchos de esos votantes quieran volver al pasado, pero sí quieren un rumbo completamente diferente, sobre todo en la economía. Porque nunca se vio una ineptitud tal como chocar una calesita en dos años y medio como hizo este gobierno.

¿Pensás que el peronismo podría aceptarla, si es que alguien logra cohesionarlo?

Eso sería lo mejor. Aunque hay opiniones diferentes respecto a esto dentro del peronismo. Pero yo quiero ganar. Y quiero que gane la oposición. Sea más peronista o menos peronista, porque la oposición tiene que buscar a mucha más gente que no es peronista pero que quiere un cambio de rumbo. No puedo opinar por todo el peronismo, pero puedo decir que deberíamos estar unidos en general. Más allá de la candidatura o no de la ex presidenta, que a lo mejor no sea lo más conveniente, sí hay que tener en cuenta a todos sus votantes, o a la mayor parte de sus votantes, porque son un número muy importante y esa es una opinión muy importante del país.

–¿No hay, de alguna manera, algún tipo de condena moral?

El cuestionamiento moral puede existir, pero no me parece justo. Deberíamos esperar los resultados del proceso. Por otra parte, Cambiemos lavó $80 millones en la campaña 2017, y los lavó haciéndoles creer a la gente que mucha gente humilde aportaba y no aportaba. Si eso tuviera el mismo tratamiento mediático y judicial, estaríamos todos hablando de la idoneidad moral en la elección de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires. Así que hay que tener en cuenta no sólo que no hay sentencia, sino también que existe una espectacular fuga de información desde el juzgado hacia la prensa.

¿Creés que hay una persecución política a Cristina Kirchner?

Creo que sí, pero además hay hechos concretos: las declaraciones de los empresarios que admiten haber pagado coimas y admiten haber hecho carteles frente a la obra pública, lo cual indica que hay dos culpables: los que reciben las coimas y los coimeadores, que yo creo que es casi más grave, porque el coimeador tiene el poder para hacerlo. Al mismo tiempo si me decís si hay persecución política, creo que todo esto se usa políticamente de una manera exageradísima. Sobre todo, frente a la cantidad de acusaciones que ha habido al presidente Macri, que permitió con un decreto violar la constitución, para que sus parientes y parientes de sus amigos pudieran blanquear cuando estaba prohibido por ley que blanquearan. Yo soy el que impulsó el juicio, y es terrible a veces la Justicia. Decidió que era cosa juzgada, que devenía abstracto si podían blanquear o no, porque ya estaba cerrado el blanqueo. Es como si yo dijera que un asesinato que ya pasó deviene abstracto porque ya el muerto está muerto.

¿Es equiparable lo que hizo Macri con lo que estamos viendo en la causa de los cuadernos?

A lo mejor no es equiparable en monto, no es equiparable en duración en el tiempo, es posible que no. Pero yo no confío completamente en la Justicia.

López dijo los bolsos que los US$ 9 millones que revoleó en el convento eran de CFK…

–No le creo absolutamente nada a López. En primer lugar, porque tenemos pruebas claras de su enriquecimiento ilícito. En segundo lugar, creo que López va a decir cualquier cosa con tal de mejorar su situación física y jurídica.

¿Y el cumulo de los otros arrepentidos?

–Al escuchar a decenas de testimonios de empresarios,  el juez tiene una situación general bien clara. Ahora, también es cierto que ha sido muy poco claro por qué algunos están presos. Hay coimeros presos, y después hay coimeros que son aportantes, arrepentidos, no sé, próceres, cualquier categoría. Es decir, hay coimeros A y coimeros B.

¿Decís que Bonadío es parcial?

Absolutamente. Eso es lo que creo. Y no lo digo ahora, lo dije hace mucho tiempo, hace 2 ó 3 años, siendo opositor a Cristina inclusive.

–¿Crees que Cristina cometió actos de corrupción o no?

Yo creo que hubo actos de corrupción durante el gobierno de Cristina.

¿De los cuales ella estaba al tanto?

No puedo afirmarlo, tendría que estar adentro de la causa, etc.

Si hubo actos de corrupción, ¿cómo podés ser el primer impulsor para unir al peronismo, incluyéndola a Cristina o a Unidad Ciudadana dentro de ese bloque?

Me parece bastante raro que me hagas esta pregunta, porque ¿en quién tenemos que pensar? ¿En los candidatos o en la gente que vota, en los deseos de la gente? ¿A quién hay que respetar? Yo respeto muchísimo a los kirchneristas. Hay peronistas kirchneristas, kirchneristas que no son peronistas, peronistas que no son kirchneristas, kirchneristas que apoyaron a Cristina y que ahora a lo mejor no la apoyarían. Hay de todo.

¿Votarías a Cristina?

No lo sé, veremos las circunstancias. Por ahora me votaría a mí.

–¿Creés que habrá un antes y un después de los cuadernos en materia de corrupción?

–Depende de la imparcialidad de la Justicia, y de que efectivamente se sigan lo que en las investigaciones policiales se llaman víboras, para poder llegar a otros. Porque hay una cantidad de empresarios que están ligados a la obra púbica actual. Me encantaría, pero no creo que se llegue al fondo ni a todos. Tengo prejuicios sobre Bonadío. ¿Por qué el juzgado filtra permanentemente información? Soy hijo de un camarista, sobrino de un ex presidente de la Corte, nunca vi que filtraran información cuando había secreto de sumario.

–¿Tu candidatura es una forma de ejercer poder de negociación dentro del peronismo?

–No. Es una forma de ser. Cuando siento las cosas, las hago. Soy impulsivo. Pensé: "Si está tan mal el país, ¿por qué yo no me voy a ofrecer?" Además, quiero que me miren y me oigan respecto a la necesidad de unidad.

¿Te sentís solo en esta postura de querer aglutinar al peronismo?

No, solo no. Creo que soy honesto en plantearla y que hay otros que no son honestos que piensan, a lo mejor, en robar votos, sin plantearlo.

¿Fue eso la médula de tu alejamiento con Massa?

Pasa por ahí. Massa quiso armar "la avenida del medio", y eso no ha sido posible. No hay una avenida en el medio. Lo que sí hay es una necesidad de cambiar en el futuro. Para eso hay que tener el poder, la presidencia y cambiar completamente el lenguaje agresivo y el odio que hay en la Argentina de ambos lados. Eso se cambia de arriba para abajo, con otra actitud, con otra cultura, capacidad de tolerancia y de comprensión al que piensa completamente diferente. A Argentina, así como está, le va a costar muchísimo crecer y desarrollarse.

¿Quiere decir entonces que vos no apoyarías a Massa?

No lo sé. Porque todavía no sé cuál va a ser la posición definitiva de Massa en ese sentido. Pero a lo mejor en un tiempo se conoce.

¿No es una entelequia lo que planteás? ¿Pichetto, Urtubey, Cristina…?

–Lo que estás planteando es una divisoria en Argentina que es Cristina sí, Cristina no. Y yo digo que también hay división en Argentina que es esta política económica sí, esta política económica nunca más. Son dos diferentes miradas. Las dos existen, pero yo claramente soy peronista. Y como lo soy y además quiero que gane el peronismo o que gane la oposición, el peronismo es muy importante pero no es todo. Desde ese lugar, digo que hay que pacificar al país enserio. No me voy a disfrazar de avenida del medio, o de neutro, cuando tengo 31 años de poner la cara.

Hace 12 años que Argentina no se puede pacificar por la grieta.

–No, la grieta surge en 2008 con la crisis con el campo, que es cuando yo rompí con el kirchnerismo y me fui del bloque. Fui 7 años opositor hasta el 2015. Al revés de muchos que estuvieron con Cristina hasta el último día y ahora son grandes objetores.  En mi caso es al revés. Me acerco a tratar de unir el peronismo, desde haber sido oposición a raíz de la situación que tiene el país con el gobierno de Macri. Yo nunca vi un gobierno que, en 2 años y medio, salvo el de De La Rúa que era un gobierno más débil, pero nunca vi una ineptitud tal como chocar la calesita en dos años y medio como este gobierno.

Si no fueras candidato, ¿a quién apoyarías dentro del peronismo?

A alguien que garantizara unidad y/o triunfo. A esa persona todavía no la veo, ya vendrá. Falta un tiempo. Se va angostando el ancho del río y aumentando el caudal, la velocidad, por lo cual vas a ver que las decisiones empiezan a acelerarse cada vez más.

Respecto de la situación económica, ¿sos de los que piensan que hay riesgos de reeditar un 2001?

No, las circunstancias son distintas. La primera es la experiencia. Mucha gente ha vivido el 2001, se fue del país y regresó. La experiencia sirve. La segunda es que la pobreza está mucho más organizada, a raíz de los movimientos sociales. No digo que garantice nada, pero sí ha sido muy importante para detener posibles episodios de violencia, saqueos, etc.

Entonces, ¿estamos lejos del abismo?

Ya caímos en el abismo. Es un abismo distinto. Lo vemos en la calle, en la pobreza, en la desesperación de la gente. Y el abismo es que Macri haya tercerizado a la economía para que la maneje el FMI. Y la política también está tercerizada en la Justicia. ¿De qué hablan los medios? De la Justicia.

Una encuesta reciente sobre los cuadernos mostró que el 49% de los habitantes de Capital y provincia de Buenos Aires piensa que si el peronismo ganara las elecciones indultaría a Cristina. ¿Un escenario así puede ser posible?

Absolutamente no, porque si nosotros estamos pensando en pacificar el país, ninguna medida del nuevo presidente puede ser irritativa para un sector. ¿Se entiende? ¿Si no qué es pacificar? ¿Decir palabras lindas e indultar? No. Indulto ya tuvimos uno y fue muy negativo.

Si no se te diera la aspiración de ser presidente, ¿irías por la provincia de Buenos Aires?

No, yo quiero ser presidente. Fui gobernador 6 años, tomé una provincia destruida y entregué una provincia mucho mejor de la que entregó Scioli después. Porque la administré, no hice propaganda, ni armé estructura política, ni nada por el estilo. Los años posteriores lo prueban. No me interesa absolutamente nada lo material, me interesa lo político. No volvería a ser gobernador, porque ya fui y tengo 68 años y debe haber otros más jóvenes que estén preparados para serlo.

¿Creés realmente que tenés chance de ser presidente?

Eso lo dirá el tiempo.