Preso en la cárcel de Ezeiza por la condena de la causa Ciccone, Amado Boudou quedó hoy más cerca de un nuevo juicio oral, por haber falsificado gastos en viajes oficiales cuando era ministro de Economía durante el primer gobierno de Cristina Kirchner.

La Cámara Federal confirmó la ampliación del procesamiento del ex vicepresidente, junto al de su secretario privado, Héctor Eduardo Romano. El fallo ratificó también el embargo para casa uno por una suma de $1.300.000.

Una de las facturas que se "trucharon" estaba a nombre de una traductora, a la que –según ella misma resaltó- le escribieron mal el apellido. El apellido era Juárez.

Según el fallo al que accedió Infobae y que lleva la firma de los jueces Mariano Llorens y Leopoldo Bruglia, "dado que de las pruebas aludidas y de las funciones que cumplía cada uno de los imputados, surge con claridad que conocían el mecanismo correcto mediante el que debían proceder" para rendir gastos "a fin de evitar que fueran advertidas y así adquirir dinero pertenecientes a las arcas del Estado".

(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

El 7 de agosto, Boudou fue condenado a cinco años y diez meses de cárcel por negociaciones incompatibles y cohecho pasivo, por la causa Ciccone. Desde ese día está preso en Ezeiza, y espera también otro juicio oral por dos temas vinculados a autos: la compra de una veintena de vehículos en el Ministerio de Economía y los papeles adulterados de otro vehículo suyo.

Ahora, la Cámara Federal analizó una investigación que llevó adelante el juez Ariel Lijo, en donde ya había procesado a Boudou, "Cachi" Romano –jefe de la Secretaría Privada del Ministerio de Economía durante la gestión de Boudou- y Guido Forcieri –jefe de Gabinete de asesores del ministerio y quien también está en el banquillo en la causa Ciccone-.

A Boudou, Romano y Forcieri se los acusa de "haber defraudado a la administración pública mediante la presentación de declaraciones juradas con datos falsos y comprobantes de pago apócrifos", en donde habrían "insertado datos falsos en las declaraciones juradas de rendición de gastos" en expedientes del Ministerio de Economía y Finanzas de la Nación.

(Marín Rosenzveig)
(Marín Rosenzveig)

En el caso aparecen dos facturas del hotel "Bel-Ami" de París, Francia, por 9.395 y 6.943,23 euros; y una factura a favor del intérprete Eduardo Kahanne, por 3.300 euros, durante un viaje que hizo Bouodu a París por tres días en febrero de 2011. Pero el intérprete declaró que esa no era su factura y aportó su recibo en donde consta que él solo había cobrado 1.900 euros, y el personal del hotel también impugnó esos gastos.

Eso hizo que se firmara un primer procesamiento, que ahora se amplió a raíz de la aparición de más gastos cuestionados.

Ahora, los cuestionamientos estaban sobre otras facturas de ese hotel y la contratación de la intérprete Ana Ruth Juárez. La mujer desconoció la factura exhibida como propia y aclaró que si bien no recordaba con exactitud el monto que había cobrado en virtud de que habían trascurrido siete años, no dudó al advertir que la factura no había sido confeccionada por ella. Es más: hasta estaba mal escrito su apellido, "un error gramatical en el que jamás incurriría".

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