En pleno revuelo por el nuevo procesamiento de la ex presidente Cristina Kirchner, el ex juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni realizó una polémica comparación entre el gobierno de Mauricio Macri y el de la dictadura.

El juez de la Corte Interamericana consideró que el avance judicial contra la ex presidente es una maniobra para distraer a la población del "colapso económico", como hizo el gobierno militar al ordenar el desembarco en el Atlántico Sur en 1982.

"Cristina es las Malvinas de Macri. En el momento en el que se produce una crisis como la que estamos, como resultado de un endeudamiento veloz, se hacen cosas para distraer. Se repiten historias… ya lo hemos vivido en el 82 y en el 2001", disparó Zaffaroni.

"Estamos en democracia pero el procedimiento económico ha sido el mismo que en aquellos tiempos (de la dictadura), solo que mucho más velozmente, en dos años se ha llegado a agotar el crédito y a endeudar el país", apuntó en diálogo telefónico con Roberto Navarro en El Destape Radio.

Cristina Kirchner, ex presidente de la Nación (AFP)
Cristina Kirchner, ex presidente de la Nación (AFP)

Al ser consultado sobre quién es el responsable de este momento del país, el ex ministro del máximo tribunal explicó que "no es Macri, sino el totalitarismo corporativo financiero que está avanzando por el planeta. En la administración actual no son más que pequeños representantes locales de esos intereses que dominan mediante el endeudamiento; lo que ha hecho esta administración es cumplir esa tarea sucia de endeudar el país".

En ese contexto, Zaffaroni expresó que le preocupa la posibilidad de que próximamente se produzcan hechos violentos en las calles: "Todo se puede arreglar, hasta lo de la deuda, pero si hay muertos no los podemos resucitar. Tengo miedo de que haya muertos en el momento en que la cosa se ponga más extrema y haya una reacción irracional de este poder".

En cuanto a la causa de los cuadernos, consideró que está plagada de nulidades: "Si se amenaza a alguien con dejarlo en prisión preventiva si no confiesa, eso está en contra de la Constitución".

"El arrepentido no se arrepiente de nada, es alguien que negocia su impunidad. En este caso además no es un sujeto que está negociando sino que es alguien amenazado por la discriminación que se hace con la prisión preventiva. A mí me parece que todo esto es nulo", completó.