Para Germán Garavano, reacciones como la del carnicero Germán Oyarzún son “cuestionables” (Gustavo Gavotti)
Para Germán Garavano, reacciones como la del carnicero Germán Oyarzún son “cuestionables” (Gustavo Gavotti)

El ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, tomó distancia del fallo que absolvió a Daniel Oyarzún, el carnicero que mató a Brian González, quien le había robado minutos antes y terminó atropellándolo en una persecución. Consultado por este tipo de reacciones que podrían tener las víctimas de la inseguridad, dijo que se trata de una "actitud cuestionable" que "como sociedad tenemos que rechazar".

"Por algo el caso llegó a una instancia de juicio oral", señaló Garavano sobre el caso del comerciante que concluyó con una sentencia absolutoria de un jurado popular.

Acerca de este procedimiento judicial, el ministro se mostró de acuerdo con el mecanismo de los juicios por jurados, aunque reconoció que "siempre va a haber fallos que agraden más o menos" y que son situaciones "muy difíciles de juzgar desde lo humano".

"Es un proceso que va a llevar tiempo, hasta que la gente tome la responsabilidad. La mayoría (del tribunal que juzgó a Oyarzún) había sido víctima de un hecho de delincuencia", opinó hoy el titular de la cartera de Justicia en diálogo con Radio Con Vos.

El juicio oral

Ayer, un jurado popular integrado por seis hombres y seis mujeres resolvió absolver por unanimidad al carnicero Daniel Oyarzún, juzgado por matar a  González en 2016 tras haber sido asaltado en su carnicería.

El delincuente fallecido había entrado al local con su cómplice Marcos Alteño a los tiros. Allí robaron $5.000. Oyarzún persiguió a los ladrones con su auto y en la huida los dos ladrones se cayeron de la moto. Fue en ese momento que el carnicero alcanzó a uno de ellos, lo atropelló, lo aplastó contra un poste y lo hirió de muerte.

La absolución generó debate en las últimas horas en el mundo jurídico y especializado. Es que la fiscalía había solicitado que Oyarzún fuera condenado por exceso en la legítima defensa, mientras que la querella solicitó que el comportamiento fuera encuadrado en homicidio simple.

El carnicero Daniel Oyarzún
El carnicero Daniel Oyarzún

Finalmente, después de tres audiencias y los alegatos finales, el tribunal popular se mostró favorable a la postura de la defensa, al interpretar que hubo legítima defensa y que el carnicero no tuvo intención de matar al delincuente.

Aunque se manifestó en contra de las reacciones como la de Oyarzún, Garavano planteó como matiz que en un proceso judicial hay que "ponerse en el lugar de la persona y si corresponde o no aplicarle una pena".

"No sé qué pasó, hay que estar en el lugar", dijo elípticamente el ex juez. "Si esta persona (por Oyarzún) demostró que (lo que hizo) no era común, que estaba de algún modo en un estado de emoción violenta aunque técnicamente no lo fuera, es razonable que hayan llegado a este veredicto", señaló sobre la sentencia dictada este jueves.

 

SEGUÍ LEYENDO