Rogelio Frigerio y Nicolás Dujovne
Rogelio Frigerio y Nicolás Dujovne

"Hay que mostrar hechos. Y un acuerdo con gobernadores en forma inmediata puede ser un hecho concreto para un país que quiere respetar las reglas de juego". La frase partió de un encumbrado funcionario del Gobierno en medio de una caldeada jornada de nueva disparada del dólar y una respuesta de desconfianza de los mercados a los anuncios de Mauricio Macri de avanzar rápido en el desembolso de fondos del FMI. Pero en lo concreto las expresiones desnudan los que será la próxima jugada de alto riesgo de la Casa Rosada: acelerar los tiempos para cerrar de una vez un acuerdo con las provincias que contemple asegurar un presupuesto para el 2019 con una meta de ajuste fiscal del 1,3% como se prometió al mundo.

En paralelo a una reunión de los gobernadores duros del PJ que se hizo a pocas cuadras de la Casa Rosada esta tarde creció en el Gobierno la idea de cerrar cuanto antes un acuerdo con todas las provincias para dar la señal a los mercados de una Argentina que cumple sus metas fiscales y el ordenamiento de cuentas.

Según confirmaron a Infobae fuentes calificadas de la Casa Rosada, tanto el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne como el de Interior Rogelio Frigerio acordaron con Macri avanzar en las próximas horas en el diálogo unilateral con cada uno de los mandatarios del PJ más rebeldes a un ajuste fiscal de 100.000 millones de pesos como el que se dispone a exigir el Gobierno de parte de las provincias más allá de los 200.000 millones que debe recortar el Poder Ejecutivo.

"Tenemos que cerrar con las provincias antes del 15 de septiembre que es cuando se debe enviar el proyecto de presupuesto 2019 al Congreso", dijo un destacado funcionario allegado a Frigerio. En lo formal este eventual acuerdo permitirá mostrar al Gobierno ante los inversores extranjeros y el empresariado en general que se puede cumplir con la meta fiscal de recortes y ordenamiento de cuentas para el año que viene.

Desde la Casa Rosada admitían ayer que los mercados necesitan hechos concretos luego de una dura jornada donde en la Bolsa el dólar perforó la barrera de los 34 pesos pese al anuncio de la mañana que hizo Macri del desembolso inmediato del FMI para llevar confianza a los inversores.

Desde ayer empieza correr lo que en el Gobierno llaman "los 15 días de oro". Es decir, la cuenta regresiva para llegar a cumplir con el plazo estipulado para la presentación del Presupuesto al Congreso.

Tanto Frigerio como Dujovne creen que se puede dar una respuesta "razonable" a los planteos de los gobernadores para compensar el recorte de gastos previstos. Esto es, un acuerdo con la AFIP para aumentar la presión tributaria sin crear impuestos o el desembolso de fondos extras hasta que se recupere la economía en el 2019.

Sin embargo, las señales que dio hasta ahora la Casa Rosada no lograron calmar a las provincias y el malestar de los gobernadores duros del PJ se hizo evidente durante la tarde.

Los gobernadores duros del PJ se reunieron en el Consejo Federal de Inversiones para debatir alternativas al proyecto de presupuesto 2019 y evaluar la jornada de disparada cambiaria. Allí estaban los mandatarios Gildo Insfrán (Formosa), Mariano Arcioni (Chubut), Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y Luis Manzur (Tucumán), entre otros. También estaban los vicegobernadores de Chaco y Tierra del Fuego. Y estuvo presente el jefe de la bancada de senadores peronistas Miguel Ángel Pichetto y referentes de la CGT como Daer, Gerardo Martínez y Antonio Caló.

Según señalaron fuentes del PJ a Infobae, allí se acordó seguir insistiendo en el tema del Fondo de la Soja que el Gobierno decidió recortar para el año que viene porque "afecta fundamentalmente al interior de la Argentina", dijeron. No sólo ello. Un mandatario peronista hizo el siguiente cálculo: en los últimos tres días el Banco Central intervino con 710 millones de dólares para frenar el dólar y no sólo no logró su cometido sino que se evaporaron de las reservas del Tesoro un monto cercano a esos 26.000 millones de pesos que implican el Fondo Sojero para todo el 2019, evaluaron.

Además, en el encuentro en el CFI  dijeron que luego de siete meses de haber firmado un pacto fiscal este acuerdo habría quedado sin efecto e impacta fundamentalmente en el interior de cada una de las provincias de la Argentina. Los gobernadores creen que con el recorte del Fondo Sojero se podría haber evitado el freno a la obra pública.

No obstante, hubo señales de distensión y de tender un puente con la Casa Rosada. "Queremos aportar con propuestas superadoras ya que creemos en el diálogo, en el consenso", dijeron.

En la casa Rosada confían en que estas promesas sean sinceras para poder jugar una fuerte carta y cerrar de una vez el acuerdo del presupuesto 2019 que le lleve tranquilidad a Macri.