El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey
El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey

"Es una vergüenza, un eslabón más del deterioro en la política argentina", sostuvo el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, luego de que la ausencia de la mayoría del bloque del PJ en el Senado hiciera fracasar la sesión que debía autorizar el pedido del juez Claudio Bonadio para allanar los domicilios de Cristina Kirchner.

"Los pedidos de desafueros de Carlos Menem (condenado por el trafico ilegal de armas a Croacia y Ecuador) o el de la propia Cristina por la firma del Pacto con Irán (en la que está procesada), se basaban en procesos por decisiones que pueden ser cuestionables, pero que eran políticas. Acá se trata de un tema de corrupción", agregó sin medias tintas sobre la causa de los cuadernos en la que está imputada la ex presidenta, hoy sentada en una banca en el Senado.

El mandatario peronista advirtió la paradoja de que la actual ley de fueros, sancionada en el 2000, fue elaborada en la Comisión de Asuntos Constitucionales por Elisa Carrió, el fallecido ex gobernador de Río Negro Carlos Soria, él como diputado y la propia Cristina Kirchner. "Esta norma previó que el proceso judicial pueda avanzar aún con fueros, hasta la condena. La inmunidad está prevista para garantizar solo la libertad ambulatoria para que el legislador pueda cumplir con su rol. Se puede entender que los fueros alcancen al despacho en el Senado, pero no al domicilio particular en el marco de una investigación", señaló ."Creo que hay un exceso de rigor formal por parte de los jueces", opinó pese a lo que taxativamente establece la ley en su artículo 1ro.

En su paso por la Ciudad de Buenos Aires, en un almuerzo con un reducido grupo de periodistas mujeres, Urtubey consideró, sin embargo, que las revelaciones de los cuadernos de las coimas abrieron "una gran oportunidad para echar luz sobre un sistema que desprestigia a toda la clase política argentina".

No obstante, advirtió que las obras previstas bajo la modalidad público-privado – llamadas PPP, la gran apuesta del gobierno para compensar el ajuste -, "se van a ralentizar ya que los bancos extranjeros no van a querer financiar a empresas bajo sospecha".

Urtubey no ocultó su sorpresa por los detalles sobre los millonarios montos de dinero recaudados como coimas que surgieron de las anotaciones de Oscar Centeno. "Para mí es ciencia ficción. Jamás imaginé esta dimensión". Y para despegarse del kirchnerismo -con el que no confrontó mientras Cristina Kirchner fue presidenta-, reafirmó: "Soy peronista de antes de Kirchner. En mi provincia siempre competí en las elecciones con candidatos del kirchnerismo. No iba a dejar que me usurpen el partido porque Cristina siempre fue antiperonista", sostuvo enfático.

(Guille Llamos)
(Guille Llamos)

El costo de perder la unidad

En un momento en que el mandatario salteño empezó a caminar el país como candidato para el 2019 de un espacio político que aglutine al PJ no kirchnerista, admitió que lo sucedido en la frustrada sesión del miércoles en la Cámara alta "golpea al peronismo".

Sin embargo, según su visión, "esto no hace más que acelerar el proceso de surgimiento de una nueva alternativa política", y "favorece" al nuevo sector que él impulsa porque "le permite ganar claridad y definición" respecto de dónde posicionarse. "Ir unidos con el kirchnerismo -como pasó el miércoles en el Senado- genera confusión en la gente", se explayó.

Confiado, aseguró que "perder la unidad del bloque peronista en el Senado es un costo a pagar" y admitió la dificultad para definir una identidad peronista. "Siempre va a haber mil peronismos. Uno, el de la mayoría de los senadores del PJ que el miércoles no bajó al recinto, propone la lógica de la unidad como bien supremo. Otro sector, el que yo promuevo, busca con saldos y retazos del peronismo, y otras fuerzas cercanas que gobiernan en sus distritos, un polo de poder que blinde la constitucionalidad".

Ante la pregunta de cómo piensa llevarlo a cabo, respondió que "a través de la conformación de un frente amplio que incluya a fuerzas provinciales" de distritos como Neuquén, Río Negro, Misiones, Santiago del Estero, Mendoza e, incluso, Santa Fe. "Hay que sentarse a evaluar seriamente sumar a los socialistas", aseguró ante la mirada incrédula de sus interlocutoras.  "Hay también una enorme cantidad de peronistas que hoy están en Cambiemos, desilusionados, y que podrían sumarse", señaló, aunque se negó a dar nombres.

En su análisis, "en la Argentina ya no hay más lugar para mayorías políticas", y explicó que apuesta a "construir un espacio que salga de la confrontación como lógica de construcción política". Ante la consulta sobre si espacio del "medio" no intentó ya ocuparlo Sergio Massa, sin éxito, analizó: "No se trata de posicionarse entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner. Si no, por arriba de ambos. Massa compitió con Macri para ser el opositor a Cristina, y perdió. No había dos polos. Hoy sí: en un extremo está el macrismo y en el otro el kirchnerismo".

Sobre otros candidatos del espacio que ya anunciaron su voluntad de liderar ese mismo espacio – como Massa y el senador justicialista Miguel Angel Pichetto-, manifestó su voluntad de ir a una PASO. "Yo quiero construir esto. Si aparece un emergente que quiera conducirlo, o una figura más competitiva, me corro", aseguró.

Todavía falta un año para las elecciones primarias. Mucho tiempo para un país como la Argentina, donde las anotaciones de un chofer pueden convulsionar la vida política en apenas dos semanas.