Pablo Avelluto: "Albino es muy retrógrado y lo que dijo es un disparate"

El ministro de Cultura de la Nación salió al cruce del médico pediatra, defendió la legalización del aborto y se diferenció de Michetti

Pablo Avelluto, ministro de Cultura de la Nación
Pablo Avelluto, ministro de Cultura de la Nación

Pablo Avelluto calificó de "retrógrado" a Abel Albino y aseguró que los dichos del médico pediatra sobre la ineficiencia del preservativo "no tienen sustento científico".

El ministro de Cultura se convirtió así en el segundo funcionario de Cambiemos que marcó diferencias con el presidente de Conin, una fundación que lleva adelante varios programas de salud de manea conjunta con el Estado Nacional.

"Yo entiendo que el trabajo de la fundación que creó Albino es valioso en temas de desnutrición infantil pero lo que dijo me pareció un disparate. Es muy retrógrado, absolutamente cuestionable desde punto de vista científico y también desde el punto de vista de lo que se está discutiendo", señaló a Infobae.

—¿A qué se refiere con "lo que se está discutiendo"?—le preguntó este portal.
— Que abortos hay, hubo y va a seguir habiendo. Y de lo que se trata es cuál es el margen de seguridad, de legalidad, de protección que les damos a las mujeres que tienen que tomar, o que deciden tomar la decisión de abortar —señaló.

Avelluto continuó la línea del ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, quien había caratulado las palabras del médico como "temerarias".

"Es muy peligroso porque esto puede hacer creer a la gente que el preservativo no es el método más eficaz para prevenir las enfermedades de transmisión sexual. Y es más peligroso en un momento en el que vemos una especie de relajación en la Argentina en el uso del preservativo, lo que está produciendo un aumento de la frecuencia de las enfermedades de transmisión sexual", señaló Rubinstein a radio La Red.

El miércoles, al exponer en el plenario de comisiones del Senado que trata el proyecto de interrupción voluntaria de embarazo, Albino dijo que el preservativo no sirve "porque el virus del Sida atraviesa la porcelana".

Avelluto es uno de los miembros del gabinete de Mauricio Macri que ya se manifestó a favor de la ley, a la que consideró "un paso evolutivo que la sociedad ahora, más tarde, o en algún momento, va a dar".

"Abortar es una decisión difícil y traumática. Entonces hay que proteger a esas mujeres. Y cuidarlas desde el Estado me parece lo más importante porque no vamos a evitar que haya abortos. Podemos ayudar a que haya la menor cantidad posible de abortos a través de la educación sexual integral pero no vamos a poder evitar que existan. Lo que necesitamos es que existan dentro de un marco legal y sanitario para que las mujeres no se mueran o no sufran esa situación más de lo que ya de por sí trae aparejado", aseguró el ministro.

—¿Cómo tomó la postura de Gabriela Michetti, quien se opone al aborto, incluso en casos de violación?
—No la comparto. De hecho la ley nuestra, que es muy antigua, y que está vigente, permite el aborto en algunas situaciones. Para mí lo interesante de este caso que genera tanta tensión dentro de la sociedad, dentro de las familias, de las personas que son muy religiosas, es cómo lograr debatir un tema en el que no estamos de acuerdo, que divide.

—¿Pero sobre los dichos de la vicepresidenta sólo no está de acuerdo o le merecen alguna otra consideración?
—La conozco a Gabriela. Le tengo mucho cariño y ella siempre fue muy afectuosa conmigo. A lo que quiero llegar es, más allá de que pensemos distinto, cómo convivimos. Y el gobierno hizo un ejercicio muy saludable de convivencia. El Presidente piensa de una manera, el jefe de Gabinete piensa de una manera, algunos ministros pensamos de otra, algunos lo manifestamos más explícito, otros menos, algunos nos manifestamos en la calle, otros no, y sin embargo somos parte de un mismo equipo, del mismo modo que podríamos decir que somos parte de una misma sociedad con diferentes ideas, con distintos puntos de vista. Lo interesante para mí, más allá de la legalización de una práctica que existe es que logremos una pauta de convivencia social, que lo tomemos como una oportunidad para debatir, para disentir, para respetarnos y para que, quienes no quieran abortar no aborten y quienes se encuentren en la necesidad de tomar esa decisión, que son las mujeres, lo puedan hacer con seguridad y con legalidad.