Ali Akbar Velayati, uno de los funcionarios iraníes implicados en el atentado terrorista a la AMIA
Ali Akbar Velayati, uno de los funcionarios iraníes implicados en el atentado terrorista a la AMIA

Una llama de esperanza y un deseo profundo de justicia se traslucen en las palabras del presidente de la AMIA, Agustín Zbar, pocas horas después de que se conoció que Alí Akbar Velayati, uno de los funcionarios iraníes implicados en el atentado terrorista a la mutual judía, se encuentra en Rusia y que el gobierno argentino pidió por su detención y extradición. "Confiamos en los esfuerzos que está haciendo la Cancillería argentina para que este iraní acusado de ser uno de los ideólogos del ataque terrorista venga a declarar a la Argentina", dijo Zbar.

El titular de la AMIA dialogó esta mañana con el canciller Jorge Faurie apenas se supo que el juez Rodolfo Canicoba Corral libró un exhorto a Moscú para exigir la extradición de Velayati al país.

"Aquí no hace falta inventar nuevos artilugios jurídicos internacionales para que los imputados vengan a declarar a la Argentina y se haga justicia. Sólo hace falta una voluntad política de dar cumplimiento a un tratado de extradición y que los imputados vengan a declarar", destacó Zbar en diálogo con Infobae.

El titular de la AMIA, Agustín Zbar
El titular de la AMIA, Agustín Zbar

De esta manera, el titular de la AMIA dejó en claro la inutilidad legal que tuvo el polémico acuerdo con Irán que selló Cristina Kirchner y la necesidad de que Rusia cumpla con un tratado de extradición que se redactó con la Argentina en el 2014 y que este año aprobó el Congreso.

"Tenemos el compromiso y confianza del gobierno argentino de que están haciendo el máximo esfuerzo para procurar que el imputado iraní sea extraditado de Rusia de inmediato y venga a declarar", destacó Zbar.

Según pudo saber Infobae, Velayati estará en Moscú hasta el próximo viernes. Se espera que durante su estadía el asesor del líder supremo el ayatolá Alí Khamenei mantenga un encuentro con Vladimir Putin en el marco de las negociaciones por aclarar la posición de Teherán luego de la retirada de los Estados Unidos del acuerdo nuclear.

Tras confirmarse su llegada, el juez Canicoba Corral ratificó su pedido para exigir la captura internacional del funcionario iraní implicado en la causa del atentado contra la AMIA, lo que activó los canales de negociaciones diplomáticas.

Tanto el canciller Faurie como el juez Canicoba Corral actuaron con celeridad y la Cancillería se está moviendo rápido. "Ahora dependemos de que se juegue la política internacional donde la Argentina tiene un peso relativo y siento que el gobierno argentino hace lo que puede hacer", añadió Zbar.

En este sentido, el presidente de la AMIA remarcó: "Se requiere tener la fuerza política y las alianzas necesarias para que se logre esta extradición y se haga justicia". Así, Zbar dijo que "habrá que ver si tenemos la fuerza diplomática necesaria como país para lograr las alianzas políticas y traer a este hombre al país".

El atentado a la AMIA dejó 85 personas muertas y 300 heridos (AFP)
El atentado a la AMIA dejó 85 personas muertas y 300 heridos (AFP)

Velayati era ministro de Relaciones Exteriores de Irán cuando ocurrió el ataque terrorista –ocupó el cargo entre 1981 y 1997– y está acusado de haber participado de la reunión que se celebró el 14 de agosto de 1993 en el Consejo Supremo de Seguridad en la que se decidió el ataque.

No es la primera vez que Velayati sale de Irán. El año pasado estuvo en Singapur, Malasia y Líbano. Pero a pesar de las quejas que presentó en ese entonces el gobierno argentino, el funcionario iraní no pudo ser detenido. Sobre él pesa un pedido de captura nacional e internacional desde noviembre de 2006 aunque no rige una "alerta roja" de Interpol, lo que impide una detención automática.

Ahora, las autoridades de la administración de Mauricio Macri confían en que las buenas relaciones con Putin logren el resultado esperado: su detención y extradición. Velayati está acusado junto a otros siete iraníes de perpetrar el atentado terrorista ocurrido el 18 de julio de 1994 que provocó 85 muertos.