Martinez Rojas sale del aeropuerto de Ezeiza (Fotos: Adrián Escándar)
Martinez Rojas sale del aeropuerto de Ezeiza (Fotos: Adrián Escándar)

Luego de que hace dos semanas la Justicia de los Estados Unidos resolviera extraditar a Mariano Martínez Rojas por una serie de pedidos de captura internacional, el empresario llegó este viernes, a las 7, a la Argentina para declarar ante el juez Gustavo Meirovich.

El detenido arribó al aeropuerto internacional de Ezeiza  y se retiró escoltado por personal de la Policía Federal. Será trasladado a los tribunales de avenida Inmigrantes, en Retiro. Está previsto que hoy mismo se presente ante el magistrado en lo penal económico que lo investiga por la "Mafia de los Contenedores", una causa que busca llegar al fondo del caso en el que unas 50 empresas habrían usado declaraciones juradas falsas para importar bienes por unos USD 300 millones entre 2012 y 2015 mientras regía el cepo cambiario.

De esta forma, las empresas podían comprar dólares a precio oficial con el objetivo de importar los productos que declaraban que iban a ingresar al país, pero esos bienes nunca llegaron a la Aduana.

Martínez Rojas había sido detenido en los Estados Unidos el 26 de enero cuando oficiales del FBI lo capturaron en Miami debido a que su visa de turista había vencido a fines de diciembre pasado. 

Fue acusado en Estados Unidos de cometer infracciones a las leyes migratorias, ya que sus papeles como turista tenían vigencia hasta fines de 2017, cuando se cumplieron los 90 días de su llegada a la ciudad del estado de Florida.

El empresario se encontraba en la zona de Sunny Isles Beach cuando fue detenido por agentes del FBI, quienes luego constataron que pesaban sobre él cuatro pedidos de captura internacional.

Esos pedidos habían sido cursados en el marco de las causas que investigan la denominada mafia de los contenedores y el presunto lavado de dinero proveniente de la obra pública durante el gobierno kirchnerista.

También se había pedido su detención por no haber notificado su salida del país a la Justicia en el expediente en que está acusado de haberse querido apropiar de la pintura Cuadrícula en negro y naranja de Clorindo Testa, valuada en USD 10 mil, que le había pedido prestada a un amigo en 2013 y que intentó vender en 80 mil.

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