El diputado nacional Marco Lavagna
El diputado nacional Marco Lavagna

Marco tiene un apellido con peso histórico y perfil económico. Un Lavagna también tiene en su gen la convicción de la negociación política y la colaboración institucional. Es una característica que define al ex ministro de Economía Roberto Lavagna y a su hijo Marco, el diputado nacional que tiene el Frente Renovador. Es cuestión de principios. O, más bien, de percepción sobre cuál es el mejor camino para recorrer.

En el piso 12 del anexo de la Cámara de Diputados Marco Lavagna analizó la relación entre el gobierno nacional y el panperonismo después de la tensión que generó el debate parlamentario por tarifas. Le bajó el tono a la confrontación entre el oficialismo y el sector de la oposición que se muestra más dispuesto a negociar ante cada proyecto de ley.

Durante el diálogo con Infobae se refirió al camino que debe seguir el peronismo que representa. En varias oportunidades se mostró convencido de que este año debe servir para generar una agenda de trabajo y un proyecto político. "¿Qué debe hacer el peronismo para volver a gobernar en el 2019? En este momento, no preocuparse por la cuestión electoral" aseguró. El foco, según Lavagna, debe estar puesto en construir los cimientos del nuevo edificio.

-¿El resultado de la votación por el tema de las tarifas es el principio del final de la buena relación entre el gobierno y el peronismo federal?

-Creo que no. No hay que dramatizar. Venimos teniendo en muchos temas, muchas diferencias. En algunos casos se han podido zanjar en las negociaciones y en los cambios de las leyes. En este tema no coincidimos como sucedió también con la reforma previsional, ganancias o empleo. Pero después hemos sacado leyes importantes que venían del espacio de la oposición, como la Ley Pyme, que surge de una iniciativa del Frente Renovador a la cual el gobierno después suma su proyecto. Lo que hicimos fue unir el proyecto. Yo no dramatizaría. Hay muchas diferencias que tenemos, sobre todo en el manejo de la política económica. Pero la política económica depende del Ejecutivo, no depende del Congreso Nacional. La política monetaria la fija el Banco Central y ahí es a donde tenemos las diferencias más grandes.

-El Gobierno aseguró que el proyecto de ley era inconstitucional y que iba en contra del Presupuesto que ya fue votado. Los acusó de ser irresponsables…

-Hablaron mucho sobre el tema del presupuesto. Cuando miras el presupuesto, no están los aumentos que terminaron dando. El presupuesto tampoco te dice 'el aumento de tarifas va a ser tal'. En las distintas comisiones de presupuesto yo le pregunté cuál iba a ser el aumento de tarifas y como lo iban a distribuir, y nunca contestaron. Como me gustan los numeritos hacia cálculo y no me daba el aumento que terminaban dando. Segundo punto. El presupuesto, el día después que lo votaron, ya lo empezaron a cambiar con el cambio de la fórmula de movilidad de jubilación. Lo cambiaron con el pacto fiscal. Se cambió con la reforma tributaria. En ese momento hice un pedido para que el gobierno modifique el presupuesto y mandé una ley rectificatoria, porque todos los supuestos que había puesto en el presupuesto no lo estaban cumpliendo. Partiendo de que el 28 de diciembre cambiaron una variable fundamental que era la meta inflacionaria. A partir de ese momento, el presupuesto no servía para nada.

La discusión entre polos opuestos, como la del oficialismo y el kirchnerismo, no conduce a nada

-¿La rectificación del presupuesto podría haber sido una salida?

El presupuesto no servía y tiene que ser modificado. Me gustaría que el gobierno haga una rectificación del presupuesto con los valores nuevos. En tarifas hay otro tema que el gobierno no está diciendo. Primero dijo que no iba a ver más aumentos este año y todos sabemos que muchas de las tarifas están dolarizadas. El aumento del dólar de los últimos días generó que vaya a haber nuevos aumentos de tarifas y no te están diciendo de cuánto va a ser. Esas son cosas que ya van a pasar. Cuando nosotros tomamos la discusión del tema tarifas, más allá de si te gusta más o menos la propuesta que hicimos, lo que estamos reflejando es que el tema tarifas es la gota que rebalsa el vaso. Porque no es solo tarifa. Es tarifa, falta de recuperación de la economía, inflación muy elevada, salarios que están perdiendo contra la inflación. En todo ese paquete viene la frutilla del postre que son las tarifas. Entonces, nosotros lo que le planteamos es que, ya que no estaban cumpliendo con su parte, que era bajar la inflación y hacer crecer la economía, que aminoren el ritmo de aumento que están llevando adelante. Bajá la carga impositiva. Hacé también un esfuerzo vos, así como le estas pidiendo a la gente. Si no les gustaba este proyecto, podríamos haber buscado otro. Pero la respuesta no podía ser pagar la cuota del gas en tres cuotas con intereses. Eso es una cargada.

-¿Hubo intención del gobierno y de ustedes de llegar a un acuerdo previo a la votación en la Cámara de Diputados?

-Por parte del oficialismo, no. Por lo menos en Diputados, no.

El legislador forma parte del Frente Renovador que conduce Sergio Massa
El legislador forma parte del Frente Renovador que conduce Sergio Massa

-¿Cómo se explica la posición que toma el gobierno con el peronismo, que pasan de ser la oposición que acompaña la gobernabilidad, a los irresponsables que generan una ley que los obliga a vetar?

-Tenemos una diferencia profunda que reside en cuales son las prioridades que el gobierno le está dando a su política económica. Podes ponerte de acuerdo en algunas leyes, pero no podes pretender que a todo yo te diga que sí o que me parezca maravilloso todo lo que haces. En el tema tarifario están equivocados. Están en un mal camino. Tienen que modificarlo. Esto no significa que nuestro sector quiere que le vaya mal o que se vayan en helicóptero. Muy alejado de eso. En el barco estamos todos. Nosotros tenemos otra visión. Somos oposición al gobierno. Una oposición que está dispuesta en forma permanente a sentarse a hablar, pese a que tenemos diferencias muy grandes. Pero si quieren un gran acuerdo nacional, como al que convocan, tienen que estar dispuestos a escuchar del otro lado. Discutir con la posibilidad de cambiar algo. Sino es solo una foto que te estas sacando.

-¿Cuál fue la intención del discurso de Mauricio Macri de pedirle al peronismo que no siga las "locuras de Cristina Kirchner"?

-Va a plantear de vuelta una polarización, con una visión más comunicacional y de marketing, en vez de realmente buscar una solución a los problemas. ¿No les convencía nuestra propuesta? Busquemos otra. Pero no hubo esa voluntad para buscar una propuesta alternativa. Por eso el proyecto fue avanzando y se pudo lograr consenso con otros sectores. El oficialismo dice que la medida es irresponsable por el costo fiscal. El tema es donde ponen las prioridades de su política. Por un lado, dicen que el costo fiscal es muy grande, pero por el otro le bajan los requisitos de liquides a los bancos, con lo cual le permiten a los bancos entrar en un negocio que genere un costo para el Estado. Les dan subsidios a empresas del sector energético. No me parece mal que incentiven inversiones con algún beneficio tributario, con algún subsidio. Pero la balanza no se puede inclinar para un solo lado permanentemente. Si están dispuestos a asumir esos costos fiscales en el sector energético y financiero, también tienen que estar dispuestos, sobre todo si no logran bajar la inflación y hacer crecer la economía como prometieron, a compensarlos un poco. Porque sino la balanza es cada vez más despareja, hay más desigualdad y se puede terminar con deterioros sociales importantes.

-La ley para frenar las tarifas generó que todos los sectores de la oposición se unieran en la votación. ¿La unidad parlamentaria puede trasladarse al plano político?

No creo. Al último proyecto lo votó la Izquierda y yo no veo que la Izquierda quiera ir a un acuerdo electoral con nosotros, ni nosotros con ellos. Los que son acuerdos parlamentarios, son acuerdos por una ley o por una cuestión circunstancial. Lo mismo te podía decir cada vez que votamos en conjunto una ley con el oficialismo. ¿Significa que me voy a ser oficialista o el oficialismo se va a pasar al peronismo federal o al Frente Renovador? Son acuerdos o votaciones en conjunto en cámaras donde nadie tiene mayoría.

-¿Existe un sector del peronismo que quiere mostrar que esa unidad política es posible porqué se logró acordar en el Parlamento?

-Posiblemente. La especulación está. No es momento. No creemos que sea el momento para que la preocupación sea lo electoral. Ese es otro de los errores que comete el oficialismo. Adelanta la discusión electoral cuando empieza a hablar de la reelección del presidente o la renovación de un mandato en una gobernación. Se equivocaron de momento, porque es un tiempo donde hay una crisis económica y una tensión social muy grande. La prioridad tiene que ser otra.

“Los acuerdos parlamentarios son circunstanciales, no son acuerdos políticos”, aseguró
“Los acuerdos parlamentarios son circunstanciales, no son acuerdos políticos”, aseguró

-En el peronismo están trabajando desde hace meses para ser una opción electoral en el 2019. Esa idea existe.

-Desde ya. Pero el objetivo ahora no es lo electoral, sino construir un espacio que vaya ganando volumen político a través de una agenda de trabajo. Ganar volumen político con equipos y trabajos en conjunto. El Frente Renovador y Argentina Federal estamos trabajando en una agenda conjunta parlamentaria, que el día de mañana, si todo sale bien, puede terminar en alguna cuestión electoral. Pero primero tenemos que partir de un análisis en conjunto y acuerdos parlamentarios que nos permitan hacer, el día de mañana, alianzas electorales. No simplemente ser un rejunte de dirigentes para ver como ocupar un cargo. Lo que estamos tratando de generar, con mucho trabajo, es una alternativa.

En la oposición hay sectores muy radicalizados con los que no creo que podamos lograr un acuerdo amplio

-¿El resultado de las políticas económicas del Gobierno puede limar las diferencias que existen entre los diferentes sectores del peronismo?

-Puede ser entre algunos partidos provinciales, Argentina Federal y Frente Renovador. En realidad, más que las complicaciones económicas, creo que venimos trabajando en conjunto sin habernos propuesto ese camino. Fue casi naturalmente. En la mayoría de las leyes que votamos en estos años terminamos trabajando en conjunto. No porque teníamos un acuerdo político, sino porque las formas de pensar iban en la misma línea. Hay sectores con los cuales nunca pudimos llegar, salvo alguna votación puntual, a acuerdos para llevar adelante alguna ley. Con esos sectores no creo que se puedan limar esas diferencias. Dentro de la oposición hay actores radicalizados con lo que no creo que podamos lograr un acuerdo más amplio.

-¿Se refiere al kirchnerismo?

-Hay una parte del kirchnerismo que está más radicalizada y que responde a un núcleo duro que veo yendo por otro camino. Y ese camino no es el que nosotros estamos tomando.

-¿Las diferencias con el kirchnerismo son políticas, ideológicas o electorales?

-Tienen una combinación de todo. El Frente Renovador surge en el 2013 con la idea de frenar la re-reelección de Cristina Kirchner. Cuando entra en escena este frente, con Sergio Massa a la cabeza, el objetivo era generar un cambio a esa forma de conducción y a esa política. En el 2015 hubo distintas expresiones de cambio y ganó Cambiemos. Las diferentes alternativas planteábamos distintos cambios. Una cosa era el cambio de Cambiemos, que ya lo estamos viendo. Y otra cosa era el cambio que proponíamos nosotros desde el Frente Renovador.

“El objetivo de nuestro espacio no es electoral en este momento, sino la construcción de una agenda de trabajo común”, explicó el diputado
“El objetivo de nuestro espacio no es electoral en este momento, sino la construcción de una agenda de trabajo común”, explicó el diputado

-En el 2015 el Frente Renovador le brindó gobernabilidad a Macri. ¿Pagaron costos políticos por eso? 

-Sí. Para nosotros no fue gratis votar la salida de holdouts. Creíamos que había que solucionar ese tema y lo decíamos en campaña. La diferencia era en el cómo. Con un gobierno recién asumido, ese tipo de leyes en la que todos coincidíamos que había que solucionarlas, votarlas en contra hubiera generado un impacto negativo. A esa ley la modificamos en un 50%. Después trabajamos la ley Pyme, el proyecto de extinción de dominio, la reforma electoral, temas de defensa a la competencia y defensa a las víctimas. Trabajamos con cosas que surgieron del Frente Renovador y también del oficialismo.

-¿Concretamente, cuál fue el costo político que pagó el Frente Renovador por haber brindado gobernabilidad?

-Posiblemente haya sido quedar entre dos polos opuestos tan grandes. Tanto el oficialismo como el kirchnerismo aprovecharon esa polarización, que siempre es mucho más sencilla de vender electoralmente. Esa discusión entre polos opuestos no conduce a nada. Nosotros teníamos una actitud con voluntad de consenso y de diálogo. Una vía alternativa que brindaba la posibilidad de sentarse con diferentes sectores y coordinar. Eso siempre es más difícil de vender. Siempre es más fácil vender el blanco o negro y no creemos que ese sea el camino correcto.

-En ese momento fueron muy criticados por los sectores de Izquierda y el kirchnerismo. Los acusaban de ser oficialistas.

-Y después nos criticaba el oficialismo. Hace poco fui a un programa de televisión y había una persona ultraoficialista que me acusaba de ser parte del club del helicóptero. A la mañana siguiente me acusaron del otro lado de participar en un pacto secreto porque había estado en un almuerzo con gente del oficialismo. Esa irracionalidad de un extremo y del otro no conduce a nada. Son posturas irracionales, son dos caras de la misma moneda. En una columna que escribí algunos días atrás me referí al populismo de izquierda y el populismo de derecha. Tienen los mismos mecanismos. El populismo de izquierda te dice que sos antipatria si no haces lo que dicen. El populismo de derecha te dice que sos demagógico e irracional. Ambos te dicen es el único camino que podíamos tener. Ambos te utilizan las distintas formas de comunicación para tratar de estirar un relato que no se condice con la realidad. ¿Queremos realmente ir a un acuerdo nacional? Bueno, dejen de lado las fotitos que no sirven para nada y trabajemos sobre algo concreto, con la voluntad, de un lado y del otro, de tener la capacidad de escuchar diferentes posturas y buscar un camino en el medio. Un camino alternativo. Nadie tiene la verdad revelada.

-¿Esa irracionalidad a la que se refiere está instalada en el sistema político argentino?

-No pasa solo en Argentina esto. Cuando haces marketing electoral siempre es mucho más fácil mostrar polos opuestos. Cuando tratas de mostrar soluciones a los problemas muy complejos y diversos que tiene un país como Argentina, necesitas tener otra visión. Yendo por una vía o por otra no llegas a ningún lado. Lo único que vas a generar es el péndulo que Argentina viene arrastrando hace varias décadas, donde pasas de un gobierno de tinte más liberal a un gobierno más de izquierda. En el medio siempre terminas teniendo un impacto social y deterioro estructural de la economía. En esos esquemas antagónicos o en esa pendularidad tenes un problema serio que es que no logras desarrollo económico social.

¿Queremos realmente un acuerdo nacional? Entonces, dejen de lado las fotitos, que no sirven para nada, y trabajemos en algo concreto

-¿Es imposible pensar en una alternancia en el poder de partidos diferentes pero con una política de Estado que trascienda en el tiempo?

-No debería ser. Lamentablemente en Argentina esto se ha ido complicando. Aún así tenes políticas de Estado que están instaladas. Por ejemplo, la Asignación Universal por Hijo. No va a venir un gobierno y lo va a sacar, aunque cambie de signo político la gestión. El matrimonio igualitario ya está instalado. No se va a cambiar. Son cosas que ya están instaladas. Lo que hay que generar permanentemente son nuevas políticas de Estado, sobre todo que vayan sobre una falencia que tiene Argentina, que es el desarrollo económico y social. Para eso necesitas políticas que hoy no están. En ese sentido, tener un Congreso donde nadie tenga mayorías es algo muy bueno. Porque te obliga a que te sientes y busques consensos. Tenes que tener la capacidad y la voluntad de buscar los consenso. Lamentablemente, esa voluntad no siempre está.

Lavagna aseguró que “el kirchnerismo duro va por un camino diferente al nuestro”
Lavagna aseguró que “el kirchnerismo duro va por un camino diferente al nuestro”

-Entre el kirchnerismo y el oficialismo está el peronismo federal, que intenta tomar volumen y generar una nueva identidad. ¿Cómo hacen para abrirse camino en el medio de esa grieta?

-No coincido con que estemos en búsqueda de una identidad. Porque los espacios políticos tienen una identidad. Sabemos cuáles son nuestras raíces, nuestros pilares de pensamiento. Lo que te complica es como los metes dentro del marketing electoral. Siempre es más difícil explicar un programa económico alternativo que decirle al otro que está haciendo todo mal o plantear el desastre que dejaron los que ya no están. Cuando realmente buscás alternativas, propuestas y equipos para cambiar la situación, encontrás posturas que no entran dentro de esa grieta.

-¿Desde el peronismo le marcaron al gobierno la posibilidad de tomar otro camino en la política económica?

-El tema de las Lebacs lo veníamos hablando hace dos años. Ahora surgen las Lebacs porque termina explotando. En economía las cosas no pasan de un día para el otro. Es un proceso. Y nosotros hay muchas cosas que veníamos advirtiendo que son un proceso. Cuando empezamos a hablar del tema de importaciones, que presentamos un proyecto en el Congreso, del lado del oficialismo nos decían que eran demagogos y le decían "ventajita" a Massa. Dos años después tenes una crisis de tu cuenta corriente que es fenomenal. Cinco puntos de déficit de tu cuenta corriente. ¿Cómo lo compensas? La cuenta corriente son los dólares genuinos que te entran y te salen de la economía. Lo están compensando con entrada de capitales especulativos que es la cuenta capital. La balanza de pago tiene la cuenta capital y la cuenta corriente. Si una es deficitaria, la compensa la otra. Si no la compensa ninguna de las dos, perdes reservas. Hoy Argentina está con una generación genuina de dólares muy negativa que la compensas con capitales especulativos que así como te entran, se van. Que encima el gobierno se ocupó de sacar absolutamente todos los controles de permanencia que estaban instaurados. Los dejó entrar a las Lebacs que son una herramienta que se supone que es para estabilizar tu política monetaria. Mientras los tenes parece que no pasa nada, pero el día que por algún motivo te cambian las condiciones, te generan un efecto muy negativo.

-¿Al complejo escenario económico actual el gobierno llegó por herencia, por impericia o porque los resultados de las políticas que llevaron adelante no dieron los resultados esperados?

-No tengo ninguna duda que la situación que el Gobierno recibió era compleja. Muy compleja. En su momento yo había hablado, hace casi tres años, de un campo minado. El problema que tuvieron es que tomaron un montón de medidas que en vez de corregir los desequilibrios que tenían en la economía generados por el gobierno anterior, los empeoraron. El gobierno anterior tenía déficit de cuenta corriente de 2.5 del producto. Ahora tenemos de 5. Empeoraron algo que estaba muy mal del gobierno anterior. Tomo el déficit fiscal, gran variable de la que hoy todo el mundo habla. Comparo el déficit fiscal que había en el 2015 y el déficit fiscal de hoy, y están casi igual. No hay grandes cambios. Una de las diferencias más grandes que tenemos son las prioridades en la política económica. Es diferente el orden que toma el gobierno que el que nosotros consideramos.

-Recordaba el 2013, cuando Massa empezó con el Frente Renovador. En ese momento planteaba la tercera vía, al igual que en el 2015 y 2017. Electoralmente no tuvo los mejores resultados. ¿Es inviable trazar un tercer espacio en la política nacional?

-Espero que no. Hay espacio para plantear alternativas de país. En ese momento estábamos en una coyuntura particular donde predominaba la grieta y donde los polos opuestos aprovecharon la situación. Por eso el oficialismo se dedica siempre a levantar o confrontar con el kirchnerismo. Porque le es más fácil esa pelea. Deseo que tengamos la posibilidad de tener una democracia donde puedan darse discusiones más profundas. Que no nos quedemos con la pelea de un lado y del otro o con una frase de campaña. Sino que haya una interpelación a todo aquel que quiera ocupar un cargo público. Que le pregunte qué va a hacer, cómo lo va a hacer y cuáles son sus prioridades. Que se le pregunte cuál cree que debe ser el rol del Estado, una pregunta que hoy todavía no está zanjada.

-¿Cuál es el rol del Estado?

-No tenes que tener un Estado grande y bobo. Ineficiente. Pero tampoco tenes que tener un Estado ausente. Argentina requiere del rol del Estado presente, sobre todo cuando tenes una situación social frágil como la que tiene el país. Creo en un estado fuerte, eficiente, que sea capaz de ser equiparador de oportunidades, que sea mediador entre los distintos intereses privados que genuinamente puedas tener. Ahí tiene que estar el Estado regulando. Ahora esto no significa que tengas un Estado intervencionista y tampoco que tengas un Estado que deje que las fuerzas del mercado solucionen todo.

El legislador es economista y forma parte de la mesa de trabajo que lidera Sergio Massa
El legislador es economista y forma parte de la mesa de trabajo que lidera Sergio Massa

-¿Marca las diferencias entre el gobierno de Cristina Kirchner y el de Mauricio Macri?

-Tampoco es blanco o negro. No es que hoy el Estado no está presente. Y no es que el Estado antes era todo intervencionismo. Había y hay tendencias a que el Estado se meta en todo o vaya desapareciendo. Ni una cosa ni la otra. Es una discusión absolutamente básica. Si no hay un consenso básico en como articular las políticas públicas, venís mal.

-¿En que se modificó el escenario electoral con respecto a los del 2015 y 2017 para que la tercera vía que proponen pueda prosperar?

-No sé. Si lo tengo que resumir, veo que el susto de ser Venezuela ya no lo tenes y ya tampoco podes vender espejitos de colores. La gente quiere respuestas a los problemas concretos. Hoy las posturas antagónicas electorales ya las fuiste zanjando o, quiero suponer, que ya las fuiste zanjando. Hoy tenes un campo más fértil para tratar de instalar estas alternativas constructivas de gobierno que no planteen la confrontación del blanco y el negro.

En este momento el peronismo no se tiene que preocupar por la cuestión electoral, sino por armar una agenda de trabajo común

-¿Qué aprendieron de las derrotas en el Frente Renovador?

-Siempre se aprende mucho. Uno de los mayores aprendizajes tiene que ver con mantener siempre los pies bien sobre la tierra y no perder el vínculo con la gente, que muchas veces se pierde cuando estas en gestión o en momentos electorales. Es fácil, a veces, perder un poco de perspectiva. Lo principal es no perder el foco y la prioridad número uno, que tiene que ser el vínculo con la gente y resolver los problemas que te llegan.

-Forma parte del equipo de Sergio Massa y de la mesa de profesionales que consulta con mayor frecuencia. ¿Qué camino va a seguir Massa de cara al 2019? ¿Cómo lo ve después de la última derrota electoral?

-En términos de trabajo, muy bien. El impacto electoral no fue bueno al primer momento. Malo sería que haya pasado como si nada. Dolió. El dato positivo es que se puede aprender de esos golpes que vas recibiendo y que tenes la capacidad de reafirmar las convicciones y trabajar en función de eso. A Sergio lo veo muy bien, con ganas de seguir trabajando, con una pata en la actividad privada, recorriendo las provincia y el conurbano.

-¿A esta altura ya distingue nombres propios que puedan ser los candidatos del peronismo?

-Siempre hay nombres. Son los que más suenan. Pero el desafío más importante para este espacio que queremos construir es lograr que no sea un rejunte de dirigentes, sino que todas las ideas que tienen los diferentes espacios, trabajarlas en una agenda común . Ese es el desafío más grande. Después los nombres vendrán, si es que corresponde que vengan. Lo más importante hoy es como logras que lo guíen ideas y propuestas.

“La discusión entre polos opuestos como el oficialismo y el kirchnerismo, no conduce a nada”, indicó
“La discusión entre polos opuestos como el oficialismo y el kirchnerismo, no conduce a nada”, indicó

-¿La patria está en peligro como asegura un sector de la oposición?

-No. No creo que estemos en el 2001. No creo que sacar o no una ley sea generarle una debacle a un gobierno de turno. Es la democracia. Bienvenida a la democracia la división de poderes. Tampoco creo que la patria esté al borde del peligro. Si hay una situación muy compleja desde el punto de vista económico e institucional. La prioridad debe ser como haces para dar vuelta esta situación. La buena noticia es que hay margen para modificarlas. Que no estamos como en otros momentos donde la crisis era inminente y no podías hacer nada para evitarla. Hoy podes evitarlo. Tenes que reforzar las instituciones, tenes que tener voluntad de generar acuerdos y que no sea solo una frase mediática o una foto. Acuerdos en los que se escuche al oficialismo, la oposición, el sector privado, el sector sindical, el sector religioso y en los que todos tengan la voluntad de trabajar en algo en serio.

-¿Qué debe hacer el peronismo para volver a gobernar en el 2019?

-En este momento no debe preocuparse en la cuestión electoral, sino en hacer una agenda de trabajo con una propuesta para solucionar problemas.

 

Fotos: Lihue Althabe

 

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