El proyecto de reforma lanzado por la Corte Suprema dejó en evidencia una grieta entre un sector del Poder Judicial y el ministro de Justicia, Germán Garavano.

El primero en hacer públicas esas diferencias fue el juez federal Claudio Bonadio. "No creo que el Ministerio de Justicia acompañe las reformas porque en dos años no ejecutaron políticas de fondo", aseguró en un panel realizado ayer en el marco del debate de una reforma judicial propiciada por la Corte Suprema de Justicia.

Este jueves a la mañana, Garavano salió a responderle. "Estamos todos expectantes de que le cambien la vida a la gente", afirmó en declaraciones a radio La Red.

La polémica no terminó allí. Consultado por Infobae, Bonadio consideró que "Garavano habla como si fuera un extranjero o un ciudadano de a pie. Y omite decir que él tiene poder de decisión sobre importantes herramientas que hacen al desenvolvimiento del día a día para el sistema de justicia".

El juez federal señaló que el ministro de Justicia "es un coactor central en el proceso de cambiarle la vida a la gente y de bajar la litigiosidad sacando de la esfera de los tribunales y dándole resolución administrativa a una gran cantidad de problemas de baja intensidad pero que repercuten en la cantidad diaria de causas que ingresan a los tribunales nacionales o federales".

Las reformas que generaron el cruce entre Bonadio y el ministro de Justicia fueron impulsadas por Ricardo Lorenzetti en la apertura del año judicial e incluyen una serie proyectos con el objetivo de mejorar el servicio de justicia.

"Descreo de que el Ministerio de Justicia acompañe las reformas que impulsa la Corte, porque en estos dos o tres años de gestión no ejecutaron políticas de fondo, sobre todo en el área criminal", analizó Bonadio en su exposición del miércoles.

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