"Un gigante". "De los imprescindibles para un país mejor". "Un hombre comprometido con una Justicia al servicio de la sociedad". "Un juez que deja aportes fundamentales para el Derecho". Son solo algunas de las frases que se usaron para despedir al ex camarista federal y destacado jurista Leopoldo Schiffrin, que falleció este lunes.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) lo despidió en su cuenta de twitter con el siguiente mensaje: "Lamentamos el fallecimiento de Leopoldo Schiffrin, socio del CELS. Su labor como juez fue fundamental para que el Poder Judicial se comprometiera en ponerle fin a la impunidad de los crímenes del terrorismo de Estado en la Argentina".

Conocido como "Polo", Schiffrin también fue despedido con cariño por la diputada de Cambiemos Elisa Carrió: "Se ha muerto, quizá, el más grande jurista argentino de los últimos treinta años, mi amigo Polo Schiffrin".

El año pasado el presidente Mauricio Macri le había aceptado la renuncia a su cargo de camarista de la Sala II de la Cámara de Apelaciones de La Plata. Fue luego del fallo de la Corte Suprema de Justicia que validó el límite de 75 años de edad para el ejercicio de la función judicial en el marco de una causa referida a su caso. Schiffrin había llegado con su reclamo a la Corte Suprema de Justicia para continuar en el cargo pasados los 75 años

La Corte Suprema había validado el límite de los 75 años de edad que la Constitución establece para el ejercicio de la función judicial, en un fallo que implica que los magistrados mayores de esa edad no puedan continuar ejerciendo su función, o, en caso de pretender continuar, deben ser designados nuevamente por el Ejecutivo con el acuerdo del Senado.

En aquella oportunidad, en una carta dirigida a Macri, Carrió le había pedido al presidente que le propusiera al Senado la continuidad de Schiffrin.

Carrió había destacado a Schiffrin por su trayectoria: "Su carrera como académico y funcionario judicial es de lo más vasta. Ingresó a la Procuración General de la Nación en el año 1955 durante la gestión de Carlos Gabriel Delfino, luego como auxiliar hasta ser secretario letrado. Tuvo un breve paso por el Ministerio del Interior en el año 1972 volviendo a la Procuración General en 1973 para colaborar con el jurista Enrique Carlos Petracchi. Luego de su prolongado exilio en Alemania, en 1983 volvió al país y se desempeñó como Secretario de Interior de la Corte Suprema de Justicia de la Nación siendo designado por el Presidente Alfonsín en el cargo que hoy ocupa en 1987".

En el regreso de la democracia, fue asesor de la subsecretaría Legal y Técnica. Desde allí, trabajó en el protocolo y los cambios legislativos que permitieron llevar a juicio a los militares. Se fue de la Corte Suprema a raíz de la indignación que le generó la aceptación de la ley de Obediencia Debida.

En 1987, fue el primer juez en otorgar la extradición de un criminal de guerra nazi: Josef Schwammberger. En Alemania, fue condenado a prisión perpetua y se remarcó el visceral odio racial que Schwammberger tenía hacia los judíos. En sus fundamentos, Schiffrin estableció por primera vez la imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad.

Carrió, que hoy despidió con dolor a su amigo, había dicho hace poco poco menos de un año que Schiffrin "Es y ha sido profesor universitario; se ha desempeñado como auxiliar de la docencia en el Instituto de Derecho Penal de la Facultad de Derecho de la UBA, Docente de la Cátedra de Derecho Penal I de la UBA, Profesor Adjunto de Derecho Constitucional de la UBA, Profesor de Teoría del Estado e Historia del Pensamiento Político en la carrera de Posgrado en Ciencias Políticas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Los Andes de Mérida; Consultor Académico de la Comisión Provincial por la Memoria siendo uno de los principales impulsores de las causas por violaciones a los Derechos Humanos durante la última dictadura y quien promovió y realizó a partir del año 1998 los primeros juicios de la verdad en la ciudad de La Plata".

En julio de 2016 frenó el aumento de las tarifas del gobierno de Mauricio Macri. "Lo exorbitante de las tarifas vuelven ilegítimo el aumento", sostuvo. Y agregó que "los aumentos exorbitantes constituyen un atentado al derecho de propiedad".

Sobre el final de su vida, Schiffrin tuvo tiempo para una última indignación. Un amigo que lo visitó en el Hospital Italiano de La Plata fue testigo de su enojo ante la decisión de la Cámara Federal de Casación Penal de otorgarle la prisión domiciliaria al represor Miguel Etchecolatz.

También en los últimos años se convirtió en un feliz abuelo y pudo disfrutar de su única nieta.