Por primera vez, desde el gobierno nacional se expresaron de manera crítica por la falta de mujeres en el Gabinete. La voz cantante del planteo fue la vicepresidente Gabriela Michetti, quien reconoció que "estamos muy flojos" en la incorporación de ministras al Poder Ejecutivo.

"Prácticamente todos están de acuerdo con el ingreso de la mujer al mundo del trabajo. Si bien en el Gabinete estamos muy flojos, está para la miércoles (sic) armado, pero feo", dijo la vicepresidente en una frase que arrancó risas entre los asistentes, durante el cierre de un taller sobre paridad de género realizado el miércoles de la semana pasada.

"Tenemos que cambiarlo, de verdad. Hay que hacerse cargo y cambiarlo porque en el resto no es así. En las direcciones, en las secretarías  o subsecretarías no sé cómo estamos, pero creo que estamos bastante bien", amplió Michetti. Y aunque reconoció el déficit del Gobierno sobre la falta de mujeres en puestos de conducción en el Estado, la vicepresidente consideró que "tenemos una oportunidad enorme hoy, porque tenemos un presidente dispuesto a promover la paridad de género".

Michetti planteó estas inquietudes en el marco de un conjunto de iniciativas impulsadas en la región por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Foro Económico Mundial (FEM) para reducir las brechas de género en el plano económico y laboral. En abril pasado, el Gobierno decidió formar parte de esa alianza global.

De un total de 21 ministerios, solo dos (el 10%) son hoy ocupados por mujeres: Desarrollo Social, a cargo de Carolina Stanley, y Seguridad, con Patricia Bullrich. Este desbalance se profundizó luego de que renunciara el año pasado Susana Malcorra como titular del Ministerio de Relaciones Exteriores, y la reemplazara su predecesor, Jorge Faurie.

En otros puestos jerárquicos del Poder Ejecutivo, la paridad de género mejora, aunque levemente.  Considerando secretaríassubsecretarías y direcciones nacionales, el personal femenino alcanza solo el 22,6%, de acuerdo al informe difundido el año pasado del Observatorio de las Elites Argentinas del IDAES-UNSAM, a cargo de las sociólogas Ana Castellani y Paula Canello.

No es el único caso. En la Corte Suprema de Justicia, solo quedó Helena Highton de Nolasco como única integrante mujer de un tribunal de cinco miembros. Y en la provincia de Buenos Aires de María Eugenia Vidal, según el mismo observatorio, la segregación hacia las mujeres alcanza el 16,5% del total de cargos jerárquicos.

(Presidencia)
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La discriminación tácita hacia las mujeres en los puestos de mando es definida como "techo de cristal". La literatura especializada la define como una frontera "invisible", que "segrega verticalmente" e impide, por factores culturales, sociales y económicos, a la población femenina acceder a lugares de liderazgo.

Para romper con esta barrera, en las últimas décadas colectivos feministas impulsaron iniciativas que establecen cupos de género. El último de ellos fue aprobado en noviembre pasado por la Cámara de Diputados, cuando se sancionó la ley de paridad de género para las listas electorales. Esa ley obliga a que haya un 50% de candidatas mujeres en las boletas.

 
La vicepresidente Gabriela Michetti y la senadora Gladys Fernandez, junto a Sergio Kaufman, presidente de Accenture. (Presidencia)
La vicepresidente Gabriela Michetti y la senadora Gladys Fernandez, junto a Sergio Kaufman, presidente de Accenture. (Presidencia)

"El trabajo por la igualdad de género es un desafío que nos compromete a todos, hombres y mujeres, sector público, privado y organizaciones internacionales, como el BID y el WEF. Vamos a seguir trabajando juntos para alcanzar una sociedad más unida y que brinde las mismas oportunidades a todos los ciudadanos", concluyó Michetti durante el cierre del taller, del que participaron la senadora nacional Gladys González, el presidente de Accenture Argentina y Sudamérica Hispana Sergio Kaufman, y el subsecretario de Programación Técnica y estudios laborales José Anchorena.

 

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