"Cada oficialismo intenta lidiar con la Justicia para que no lo moleste", dijo Federico Delgado, el fiscal federal que investigó al presidente Mauricio Macri en el expediente conocido como Panamá Papers, y hoy tiene a su cargo las causas sobre Odebrecht y los fondos no declarados del ex secretario de Obras Públicas José López, entre tantas otras.

"El kirchnerismo apretaba jueces, atropellaba…", expresó Delgado al analizar la relación entre el Poder Ejecutivo y la Justicia en la Argentina de los últimos años. "Una vez tuvimos un secuestro extorsivo y Aníbal me puteaba por televisión porque los responsables eran policías. También me acuerdo de De Vido enojado por el tema Once", repasó el funcionario judicial en diálogo con Luis Novaresio en A24.

¿Cómo es hoy su relación con la Casa Rosada? "No me aprieta nadie, pero existe un mecanismo de desgaste, de mentiras que por ahí es un poco más sutil, pero no deja de ser un factor de intranquilidad", explicó.

Para el funcionario judicial, el caso López "es un gran disparador para pensar" la justicia argentina. "Buscamos plata por muchos lugares y la tenía en el tanque de la casa: eso resume un poco la forma en la que la justicia se acerca a los hechos", contó. Dijo que, cuando lo vio, el ex número dos de Julio De Vido le pareció "un hombre absolutamente shockeado, que no podía creer lo que estaba pasando". "Lo que vi fue un tipo vencido, que estaba muy nervioso, que tuvo algún momento violento delante del juez, casi como un reo común cuando se enfrenta a una situación así", describió.

Delgado, quien estuvo a cargo de la investigación de la muerte de cinco jóvenes por consumo de drogas sintéticas en la fiesta Time Warp y luego fue apartado, consideró que el conflicto no se limita a "un asunto de regulación municipal o policial". "Los chicos tienen un vacío de sentido muy fuerte y están tratando de encontrar su lugar en el mundo a través de los recursos que tienen a mano. Los más pobres tiene el paco, los más o menos tienen la marihuana, los de poder adquisitivo más alto las drogas sintéticas. Atraviesa a todas las clases sociales" , comentó.

El fiscal describió su actuación en la causa Panamá Papers, que investigaba a Macri por presunto lavado de dinero, como "un experimento fantástico". "Estábamos muy cerca de demostrar que el Presidente no había tenido una responsabilidad directa en la gestación de esas offshore. Lamentablemente, por cuestiones técnicas, eso se ensució y por una cuestión de distribución de trabajo terminó en otro fuero", explicó.

Además, dedicó unas palabras a evaluar el desempeño de la procuradora general de la Nación Alejandra Gils Carbó, quien dejará su cargo el 31 de diciembre. "Cuando tu gestión es discutida en los cuatro costados, algo mal hiciste", analizó, aunque destacó que la jefa de los fiscales también "hizo cosas buenas". "Algunas decisiones muy polémicas las tomó de manera inconsulta, como subestimando la recepción de sus decisiones —consideró—. Después no pudo o no quiso sobrellevar la complejidad que traía ese cargo en el momento histórico en el que le tocó ejercerlo: un momento de mucha crisis con el kirchnerismo que se empezaba a ir pero no quería y un montón de coaliciones que se formaban y empezaban a disputarse muchas cosas. A lo mejor no quiso o no pudo leer esos tiempos históricos y no estuvo a la altura de lo que ese cargo requería".

"La prisión preventiva me preocupa muchísimo", respondió Delgado a raíz de la detención del ex vicepresidente de la Nación Amado Boudou y advirtió que hoy una disposición de ese carácter está sujeta "a la discrecionalidad absoluta de los jueces". "Hace tres o cuatro años no iba preso nadie. Estamos pasando al otro momento, donde el reclamo público es tan alto que se está produciendo un desplazamiento del 'no va preso nadie' a todos", opinó.

Y remarcó: "La Justicia tiende a ser tolerante con el poder instituido y después es feroz con ese mismo poder cuando lo abandona". ¿Boudou estaría preso si Daniel Scioli fuera hoy presidente? "Imagino que sería más difícil…".