Florencia Kirchner, hija de la ex presidente Cristina Kirchner, dijo este miércoles que no tuvo ninguna actuación en la empresa "Hotesur" y que cuando ocurrieron los hechos por los que está acusada por la justicia –junto a otra veintena de personas– ella era menor de edad. Por eso le pidió al juez federal Julián Ercolini su sobreseimiento en el expediente.

La hija menor de Cristina Kirchner se presentó ayer en los tribunales de Comodoro Py para ser indagada en la causa Hotesur, en la que se investiga un presunto lavado de dinero en los emprendimientos hoteleros de la familia. El trámite judicial fue igual al de este lunes de su hermano Máximo y al de la semana pasada de su madre, exprés: presentó un escrito y se negó a contestar preguntas. En su indagatoria, Máximo dijo que las operaciones de Hotesur se hicieron con "la transparencia que siempre caracterizó las operaciones comerciales" de su familia.

"Hace ya casi dos años, en nuestro país se ha desatado una feroz campaña de persecución política, mediática y judicial. En este contexto se intenta presentar a la familia Kirchner como si fuera una asociación ilícita o, en términos aún más peyorativos, como una banda criminal", sostuvo Florencia en el quinto párrafo del escrito que presentó con su abogado, Carlos Beraldi.

Enmarcó en esa campaña el embargo de su sueldo y de la administración de su patrimonio, el juicio por la falta de pago de impuestos ("que, increíblemente, el propio Poder Judicial me impide cancelar", dijo), el procesamiento en la causa Los Sauces como integrante de una asociación ilícita ("que se habría constituido cuando solo tenía doce años de edad", refutó) e intimaciones judiciales con ordenes de desalojo.

"Además, en el marco de la causa donde presto esta declaración se ordenó un operativo en el Banco Galicia que concluyó con la obscena filtración, por parte del Ministerio de Seguridad, de fotografías del dinero en efectivo", señaló en referencia a los cinco millones de dólares que tenía en dos cajas de seguridad. La hija de la ex presidente acusó por ese hallazgo a "la presentación de un documento privado obtenido ilegalmente por la Sra. Stolbizer con la connivencia del juez Bonadio".

Sobre Hotesur, Florencia Kirchner sostuvo que no tuvo participación en ninguna de las operaciones de la empresa. "Es más, en la mayoría de las operaciones a las que se hace referencia tampoco pude haber intervenido, pues al momento en que se llevaron a cabo ni siquiera había alcanzado la mayoría de edad", señaló.

Dijo que no firmó ni cobró cheques ni ofició de representante legal. Solamente fue accionista tras la muerte en 2010 de su padre, el ex presidente Néstor Kirchner, "en virtud de las reglas que hacen al derecho sucesorio".

Florencia Kirchner dijo que entre 2011 y 2013 recibió créditos de Hotesur que calificó como una "actividad totalmente lícita, común y frecuente en las personas jurídicas de naturaleza familiar o cerrada".

En este caso se investiga una supuesta maniobra de lavado de dinero proveniente de sobornos de contratistas de obra pública, como el empresario detenido Lázaro Báez.

 

Para los investigadores judiciales, los sobornos se habrían pagado a través de la simulación de alquileres de habitaciones del hotel Alto Calafate, administrado por la firma Hotesur, de la familia Kirchner.

Los primeros accionistas de Hotesur fueron Néstor y Máximo Kirchner, pero tras la muerte del ex presidente en octubre de 2012 ingresaron a la sociedad comercial primero la ex mandataria y después su hija.

Florencia y Máximo fueron acusados por integrar la sociedad y por integrar a su patrimonio -con la sucesión de Néstor Kirchner- “dinero obtenido ilícitamente”.

Para la Justicia, la causa Hotesur es parte de una gran maniobra de lavado de dinero sacado del Estado de manera ilícita que se habría iniciado con el direccionamiento de la obra pública en favor de Báez.