La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, aseguró categóricamente que las prácticas educativas que la nueva reforma propone implementar "de ninguna manera" son una forma de brindar "mano de obra barata" a las empresas.

El proyecto "Secundario del Futuro", que desencadenó la protesta de muchos estudiantes y terminó con al menos 23 escuelas tomadas en rechazo al plan, fue uno de los temas centrales de debate en el programa de Mirtha Legrand.

En ese contexto, la conductora le preguntó a la ministra si las pasantías no son "mano de obra barata". Acuña comenzó por aclarar que no son pasantías sino "prácticas educativas" que no apuntan a "reemplazar a un trabajador en una fábrica".

"Es seguir aprendiendo fuera del aula. Nuestra propuesta es que sigan aprendiendo en organismos gubernamentales, en organizaciones de la sociedad civil o, si tienen una inclinación artística, puede ser en el Teatro Colón", explicó la funcionaria.

Las tomas de colegios vulneran el derecho a la educación de los demás. No importa cuál sea el argumento, en democracia está mal

Por otro lado, Acuña criticó en duros términos las medidas de fuerza impulsadas por los centros de estudiantes: "Las tomas están mal, cerrar la escuela está mal, vulnerar el derecho a la educación de otros chicos, no importa cuál sea el argumento, en democracia está mal, a partir de ahí podemos discutir cómo es el proyecto".

Sin embargo, también señaló que existe cierta "politización" del conflicto. "Detrás de las tomas de las escuelas hay partidos políticos como el kirchnerismo. No lo sospecho, lo sé porque he hablado con legisladores del Frente para la Victoria y del FIT y ellos manifiestan que, efectivamente, están acompañando las asambleas alentando a los estudiantes a las tomas", ejemplificó.

El periodista Eduardo Zunino, también invitado, le preguntó si efectivamente el proyecto había sido consensuado con representantes de los estudiantes.

Hay jóvenes que aprendieron que cuando no les gusta algo pueden cerrar una escuela

"Hay una diferencia de conceptos, nosotros sí dialogamos con los estudiantes, y sí dialogamos con la comunidad educativa, pero no les consultamos sobre cuestiones pedagógicas específicas y de procedimientos didácticos, que son todas cuestiones técnicas que hacen al proceso de enseñar", aclaró Acuña.

Según la ministra, el problema es que "hay jóvenes a quienes les han enseñado que para plantear algo hay que hacer una medida de fuerza, aprendieron que cuando no les gusta algo pueden cerrar una escuela".