Gabriela Michetti mira al canciller Jorge Faurie; los observa Martín García Moritán
Gabriela Michetti mira al canciller Jorge Faurie; los observa Martín García Moritán

(Desde Nueva York) Gabriela Michetti será la primera vicepresidente de la Argentina que expone ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se trata de una responsabilidad histórica que condicionó la agenda personal de Michetti y transformó a la Cancillería en un pandemónium. Michetti ajustó hasta los mínimos detalles el discurso que pronunciará hoy ante la ONU y se dio tiempo para ensayar su cadencia hasta el límite de sus fuerzas: ayer durmió sólo una hora para leerlo y releerlo, mientras atormentaba en su cuarto del hotel Benjamin a todo su staff. Reclamó sin éxito un baño caliente y una taza de café.

Michetti tenía sus propias ideas para presentar ante la Asamblea de la ONU, y se encontró con una sutil resistencia conceptual del canciller Jorge Faurie, que prioriza la relación con el mundo desde los acuerdos comerciales, el aumento de las exportaciones y la inversión extranjera directa.

La Cancillería pretendía que Michetti pronunciara un discurso basado en la inserción económica del país y en su capacidad de atraer inversiones y nuevos negocios. Es decir, la agenda que prima ahora en las relaciones exteriores de la Argentina, desde que Susana Malcorra renunció inesperadamente al Palacio San Martín. Malcorra hacía referencia a las inversiones extranjeras y al Principio de Pareto, pero no olvidaba de mencionar la crisis de los refugiados, las consecuencias del cambio climático y la importancia de los organismos multilaterales.

La vicepresidente pondrá énfasis en la Agenda 2030, que establece un plan de acción destinado a erradicar la pobreza a nivel mundial. Y en este contexto, reiterará el compromiso de Mauricio Macri de reducir a cero la pobreza en la Argentina, una idea electoral que el Presidente incluyó en su discurso del año pasado ante la Asamblea de la ONU.

La Cancillería pretendía un discurso basado en la inserción económica del país y en su capacidad de atraer inversiones: la vicepresidente se enfocará en el plan destinado a erradicar la pobreza a nivel mundial, la educación inclusiva y la creación de empleo.

Michetti también hará mención a los planes del gobierno destinados a la educación inclusiva y a la creación de empleo. En este sentido, ayer la vicepresidente se encontró con Guy Rider, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para conversar sobre la IV Conferencia Mundial sobre la Erradicación Sostenida del Trabajo Infantil, que se hará en Buenos Aires a mediados de noviembre. Ivanka Trump, hija de Donald y con mucho poder real en Washington, le confirmó a Michetti que viajará para participar de esa conferencia global.

Michetti observa a Donald Trump, durante la reunión que el Presidente de los Estados Unidos mantuvo con líderes regionales
Michetti observa a Donald Trump, durante la reunión que el Presidente de los Estados Unidos mantuvo con líderes regionales

En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Michetti referirá a la igualdad de género, a la importancia que el gobierno asigna a los derechos humanos y a la decisión de Macri de ratificar la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, a través de la creación de una Agencia Nacional que ejecute ese mandato constitucional. La vicepresidente sufre personalmente los obstáculos que ponen a las personas discapacitadas, y le sorprendió el grado de improvisación que presenta Naciones Unidas: no hay rampas de acceso en todos los edificios, fue un engorro prepararle el atril para que pronuncie hoy su discurso y en el propio recinto de sesiones no hay facilidades para los delegados que se mueven en silla de ruedas.

La vicepresidente exigirá en su discurso que la República Islámica de Irán se ponga a derecho y permita que los acusados del ataque terrorista de la AMIA sean indagados por los tribunales federales de la Argentina.

Cuando termine de presentar su propia agenda inclusiva, Michetti tiene previsto describir la actual situación política en Venezuela, ante la imposibilidad de acordar una hoja de ruta que permita superar la crisis institucional provocada por Nicolás Maduro y su gobierno. Hasta ahora fracasaron todas las instancias diplomáticas, y Michetti propondrá abrir una etapa de negociaciones en beneficio de la sociedad venezolana que sufre hambre y represión.

La vicepresidente exigirá en su discurso que la República Islámica de Irán se ponga a derecho y permita que los acusados del ataque terrorista de la AMIA sean indagados por los tribunales federales de la Argentina. De esta forma, Michetti diferencia la administración de Macri respecto al gobierno de Cristina Kirchner, que firmó un memo de entendimiento con Irán que desembocó en su denuncia como encubridora de los terroristas que volaron la mutual judía en el país.

La defensa de la soberanía en las Islas Malvinas, la intención de avanzar a sangre y fuego contra el narcotráfico, la necesidad de preservar el Acuerdo de París sobre Cambio Climático, la intención de abrir la economía como método de crecimiento nacional y la importancia del futuro acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, también formarán parte de su discurso en la ONU.

Michetti hablará a las 16:30, hora de la Argentina. Serán 15 minutos para consumar un hecho inédito. Jamás un vicepresidente representó al país en la Asamblea de Naciones Unidas. Fue una idea personal de Macri, que en el gobierno no todos avalaron.