Alejandra Gils Carbó: "Hubo un negocio oculto en la compra del edificio"

La procuradora negó tener relación con el cobro de comisiones

La procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, aseguró en indagatoria ante el juez federal Julián Ercolini que "hubo un negocio oculto en la compra del edificio" por el que es investigada. La jefa de los fiscales presentó un escrito, hizo una exposición y contestó dos preguntas del magistrado y del fiscal Eduardo Taiano.

En el expediente, se investiga el pago de una millonaria comisión que terminó en manos de Juan Carlos Thill, medio hermano de Guillermo Bellingi, quien fue designado en 2012 por Gils Carbó como subdirector de la Procuración y estuvo a cargo del manejo de la licitación pública que terminó con la adquisición por $43.850.000 del edificio de la calle Perón 667.

Gils Carbó contó detalles de su versión del procedimiento a través del cual la Procuración adquirió el edificio, y aseguró que el proceso empezó antes de que ella asumiera el cargo, en agosto de 2012. Además, contó que "cuando asumo, ya me habían informado la existencia de esa partida de $30.000.000 y también me habían informado que debía utilizarla antes de fin de año porque si no caducaba la asignación presupuestaria".

La Procuradora cargó la responsabilidad sobre un funcionario a su cargo por la compra irregular del edificio de la sede central del organismo, donde se sospecha que hubieron coimas. Gils Carbó negó conocer el parentesco entre Thill y Bellingi, aseguró que el negociado se hizo a sus espaldas y rechazó tener relación con el cobro de comisiones.

La empresa Arfinsa –del Grupo Bemberg– le pagó una comisión de $7.700.000 a Jaureguiberry Asesores Inmobiliarios por asesoramiento, y ésta a su vez pagó $3 millones a Juan Carlos Thill, un productor de seguros y quien es medio hermano de Guillermo Bellingi, este último subdirector general de la Procuración en el momento de la licitación del edificio.

Según la acusación, la licitación estaba previamente planificada y direccionada hacia la compra de ese edificio y en ese sentido los investigadores evalúan una serie de contactos entre los acusados interesados en el inmueble.

En su descargo por escrito, al que le sumó las preguntas que hizo el juez Julián Ercolini y el fiscal Eduardo Taiano, Gils Carbó aseguró que ella no cobró comisión alguna y que Bellingi "defraudó" su confianza. Según explicó, "las presuntas irregularidades penales" son de Thill y Bellingi, y que el primero de ellos cobró una "comisión indebida". A tal punto se despegó de Belligni, que Gils Carbó dijo que no tenía una relación de confianza con él ni formó parte del Gabinete de la Procuradora.

Por otra parte, explicó que la licitación fue revisada por diez áreas técnicas internas del organismo y dos externos: "Los responsables de todas las áreas de la Procuración que intervinieron son funcionarios de carrera, que participaron en múltiples licitaciones anteriores".

La declaración de Gils Carbó

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