(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

"Somos competitivos". Esas dos palabras, que se escucharon en boca de todos los candidatos que hablaron en el búnker de 1País, resumen el mensaje que buscó transmitir la alianza entre el Frente Renovador y GEN luego de que se conocieron las primeras estimaciones de los resultados de las elecciones primarias en la provincia de Buenos Aires. Desde un tercer lugar algo incómodo, el massismo intentará crecer de cara a octubre.

En el complejo Pipa de Tigre, donde cinco años atrás nació el FR, los precandidatos hicieron esfuerzos por expresar un optimismo que no se veía reflejado en sus caras. Sin motivos para celebrar, todos minimizaron la poco favorable actuación en la votación, insistieron en que se trata de una PASO y remarcaron que "la verdadera elección" se juega en dos meses.

Sin atreverse a decir el lugar que la alianza ocuparía en el podio -mucho arriesgar un porcentaje-, la diputada Graciela Camaño fue la primera en manifestar la idea que se circularía durante el resto de la tarde. "Todo para nosotros es optimismo: se elige en octubre", dijo la jefa de campaña a los medios. Recién eran las 19, por lo que no había datos oficiales: las estimaciones que se manejaban correspondían datos de mesas testigo que les acercaban los fiscales, dado que el espacio no contrató bocas de urna.

(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

Comenzaba a oscurecer y se turnaban para pasar por la carpa de prensa varios precandidatos, como Daniel Arroyo, Mirta Tundis y José Ignacio de Mendiguren. La idea que expresaron, desde ya, fue la misma en todos los casos: que no existe la polarización entre Cambiemos y el Frente para la Victoria y que el massismo puede colarse en la pelea con "propuestas para la gente". Mientras, a pocos metros, se ajustaban los últimos detalles de organización para lo que sería el discurso de Sergio Massa, primero en la lista para senadores.

Felipe Solá fue el primero que sugirió que 1País terminaría en tercer lugar. Poco antes de que se conocieran los primeras cifras, remarcó que más del 60% de los votantes se inclinó por una alternativa al oficialismo y, sin dar detalles sobre el rediseño de la estrategia que posiblemente se producirá en la fuerza, adelantó: "Somos capaces de cambiar frente a resultados que nos exigen un planteo diferente".

Eran las 22 y se esperaba que apareciera Massa. La concurrencia del salón principal del Pipa comenzaba a nutrirse al ritmo de la selección de cumbia y reggaetón que salía de los parlantes. Afuera, una austera banda de bombos, redoblantes, trompetas y platillos ensayaba canciones populares que interpretarían en el interior minutos más tarde.

(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

Una vez en el escenario, el jefe del Frente Renovador felicitó a Cambiemos por la victoria y en pocos minutos reeditó los que fueron sus principales mensajes de campaña. Frente a una audiencia reducida, pidió romper con la antinomia entre el Gobierno y el kirchnerismo, se autodenominó una "oposición responsable", e invitó "a los peronistas que quieren construir una alternativa ganadora". Lo escuchaban desde cerca su compañera en la boleta, Margarita Stolbizer, y Roberto Lavagna, su principal referente económico. En el resto de las 24 sillas se sentaron los postulantes y otras figuras de la alianza. Cuando terminó su discurso, el diputado repartió abrazos a quienes lo rodeaban y un beso a su esposa Malena Galmarini.

De acá a octubre, Massa tendrá el desafío de salir a cazar votos desde lo que alguna vez llamó "la ancha avenida del medio", tal vez con la expectativa de recibir el apoyo de quienes ayer eligieron a Cristina Kirchner o a Florencio Randazzo. Anoche, cuando Unidad Ciudadana se ubicaba en segundo lugar, un referente del FR especulaba con que un porcentaje importante del "voto útil" para vencer al oficialismo podría migrar a 1País. Pero en el distrito más grande de la Argentina la pelea es voto a voto y eso solo complica más el escenario para Massa: la despolarización parece una tarea cada vez más difícil.