Jorge Faurie: "No se puede pedir que las inversiones vengan de un día para el otro"

El canciller argentino habló sobre las elecciones, el tipo de cambio, la situación de Venezuela y el diálogo con Gran Bretaña en una entrevista con Infobae

El clima electoral que se vive en el Gobierno llegó a la diplomacia y así lo reflejó el canciller Jorge Faurie en una entrevista con Infobae: "Las elecciones sin duda son un punto muy relevante. Y en la Argentina hay que lograr hechos, estabilidad y previsibilidad", dijo. No solo esto. Para el ministro de Relaciones Exteriores, el resultado de la elección marcará que los argentinos "marchan hacia el cambio".

Faurie evita la confrontación con Cristina Kirchner, pero en código diplomático expresó que "nadie quiere volver a un modelo que plantea cerrarse al mundo". "Al modelo albanés ya lo conocimos y no le fue bien. Por ser un país cerrado generó un país del medioevo", añadió el canciller. También planteó que la devaluación "no es el camino para generar competitividad" y destacó que "no se puede pedir que las inversiones vengan de una a la Argentina que estuvo aislada 14 años". De cara a las negociaciones con Gran Bretaña por las Islas Malvinas dejó en claro que "todo eso es parte de una discusión que hay que llevar adelante de manera pausada para que no haya afectación de susceptibilidades que tiene por el componente de la discusión por la soberanía".

-¿Después de la cumbre del G20 y del Mercosur cree que Argentina está inserta en el mundo y que llegarán pronto las inversiones prometidas?
-La cumbre del G20 mostró que Argentina está plenamente insertada en el mundo. Además, la Argentina va a ser anfitrión en el G20 el año que viene y a fin de año tenemos la cumbre de la OMC. Se vienen un montón de reuniones mundiales en las que Argentina va a ser anfitrión. Si tomamos esa muestra, creo que podemos decir que hay un proceso muy exitoso.
Pero no es ese el único parámetro eficaz para medirlo. Eso se mide también de acuerdo a que Argentina está dialogando con todos los países del mundo buscando los mejores intereses. Tenemos diálogo pleno con el Mercosur, Estados Unidos, la Unión Europea, trabajamos con México, con Corea, con India, con Japón… Estamos siendo partícipes de la presidencia pro tempore del Mercosur, que estaba semiparalizado. La Argentina ha vuelto plenamente al mundo. Lo más rico en el G20 fue el diálogo que tuvo el presidente Macri con los presidentes sobre la visión que hay en el mundo y lo que apuesta la Argentina.

-Sin embargo, los resultados de inversión extranjera no se ven aún en la medida que esperaba el Gobierno…
-Todos los países necesitan de inversión externa y que se traduzca en empleo. El deseo es que llegue ya. Pero no se puede pedir que lleguen, como se dice en español, que vengan de una. Argentina estuvo aislada 14 años. Ahora el mundo dice que nos abrimos, pero quieren ver las condiciones objetivas de inversión. Es de esperar que las provincias se adecuen. El acuerdo minero con las provincias es una muestra del tratamiento que le va a dar la Argentina a los inversores. Hay actos que se van desarrollando para lograr mejores condiciones. Cuando se logra la ley público-privada se muestran los planes de inversión.

Estuvimos en el G20 con el primer ministro de India, Modi y dijo que le interesaba lo que hacemos con energías para ser socios. Nadie lleva 10 millones de dólares de una al día siguiente a un país. Quieren ver los resultados. Y el gobierno viene cumpliendo y generó la confianza y la estabilidad. Por eso el Presidente dice que en estas elecciones tenemos que seguir apostando por el cambio.

-¿Son claves estas elecciones para mostrar hechos y no volver al pasado?
– Hay que logar hechos, estabilidad y previsibilidad. Las elecciones son sin duda un punto muy relevante. El resultado eleccionario, de algún modo, dice que los argentinos marchan a un cambio. El presidente lo dijo en Chile. Siempre existe en materia de economía y en los negocios un punto de entrada. Entrar en este momento de Argentina, después de que se hizo la apertura, va a dar mayor ganancias y va salir más caro entrar cuando todo el proceso ya esté en marcha. Pero esto es lo que hace un hombre de negocios. Saber ver la oportunidad y el precio de la oportunidad que sea mas rentable ahora.

-¿Qué puede ocurrir para la imagen de los inversores si las elecciones las gana Cristina Kirchner?
-No voy a especular sobre lo que pueda pasar porque no soy analista de política interna. Ciertamente con la oferta que hace el actual gobierno y lo que plantea el presidente, es una Argentina renovada y abierta. Es lo que está haciendo el mundo. Lo que significa, por ejemplo, entrar a la OCDE. Poner en marcha las buenas prácticas de economías desarrolladas.

Si Argentina adopta esto, es más fácil para generar inversiones. Esto no se logra de un día para el otro. Esto es lo que ofrece el gobierno. Poner al país en el siglo XXI. Nadie practica lo que hizo Argentina hasta el 2015: cerrarse al mundo. El modelo albanés ya lo conocimos. Y a Albania no le fue bien. Por ser un país cerrado generó un país del medioevo.

-Insisto en que los inversores extranjeros temen que gane Cristina Kirchner y haya una amenaza de regreso al pasado…
-Pero por qué en lugar de preocuparnos por ver si gana Cristina no hablamos sobre qué es lo que los argentinos estamos queriendo. Qué es lo que la sociedad argentina pide. La sociedad pide mejor acceso a educación, tener acceso a la vivienda, pleno trabajo… Que los inversores saquen sus conclusiones. El sentido es tratar de seguir la marcha de una transformación productiva de Argentina.

Mientras tanto está la política. Pero no nos perdamos en esas discusiones. La posibilidad de que se supere la Argentina dependerá de los hechos. Y el gobierno está haciendo hechos. Donde había una calle de tierra, hay una pavimentación. Hay que hacer que la hidrovía sea una vía acuática para sacar la carga, más aeropuertos, mejorar las rutas. El Estado tiene que trabajar de manera mas simple y no con tanta burocarcia para que una empresa pueda funcionar en 24 horas. La respuesta no es cerrar las fronteras como el otro modelo. No es parando el comercio como se genera crecimiento.

-¿Cree que con un dólar a 16 pesos es viable para la competitividad de la economía?
-No es el canciller el que define la tasa de cambio ideal. Eso lo puede responder Caputo o Dujovne, que le dirán la cotización ideal. Pero yo creo que sólo generar competitividad por la vía de la devaluación no sirve. Tantas veces lo hizo Argentina. Hubo 50 o 60 veces que ocurrió. Logramos cinco o seis meses de estabilidad y luego se licua la competitividad. Y no se llega a nada. Esto lo tenemos que mirar en el todo por lo que implica el costo argentino. No puede ser que un producto de Jujuy a Buenos Aires salga lo mismo que si se traslada de aquí a Roterdam. Hay una reforma impositiva por hacer. Una de las variables de la competitividad es el tipo de cambio, pero no lo es todo.

-¿Es la meta máxima del gobierno lograr un acuerdo del Mercosur con la Unión Europea?
-El Mercosur está haciendo un proceso de interrelación con muchos países. Promovemos un espacio de libre comercio entre el Mercosur y muchos países. Sin dudas, el acuerdo de la UE y el Mercosur es uno de los más relevantes porque somos dos espacios de integración económica muy grandes. Hay que lograr cerrar los tres pilares en este acuerdo: el político social, la cooperación institucional y el pilar económico-comercial. Esto debe tener un apoyo político muy importante.

-¿Por qué no se logró cerrar una reunión con la primera ministra de Gran Bretaña y en qué situación están las relaciones con Londres?
-El presidente y la señora May dialogaron en varias oportunidades en la cumbre del G20. No lo hicieron sentándose en una silla a solas. Pero allí se habló de enriquecer la relación para no quedarnos en algo que conocemos: que es el diferendo de soberanía por las Malvinas que ninguno quiere modificar su posición. Pero hay que enriquecer el potencial para que crezca la relación y que haga mas productivo el diálogo por las Malvinas.

-¿Y qué posibilidades hay de que avance en diálogo con los isleños o Gran Bretaña por las Malvinas?
-Estamos avanzando. Todo eso es parte de una discusión que hay que llevar adelante de manera pausada para que no haya afectación de susceptibilidades que tiene por el componente de la discusión de la soberanía. Pero todo eso se esta dialogando: la cooperación en la Antártida, el tema de los vuelos. Hay una continuidad de diálogo.

-¿El gobierno tiene disposición de diálogo con los isleños?
-A quien tenemos que ver con disposición de diálogo es al gobierno británico. Nuestro interlocutor siempre ha sido el gobierno británico. Pero a la luz del mandato constitucional que hay en esa negociación siempre los argentinos nos hemos comprometido a tener relación con la población de las islas.

-¿Está molesto el gobierno con la decisión del Papa Francisco de no venir a la Argentina?
-Todos estamos orgullosos de tener un Papa argentino. El Papa y la sabiduría histórica de la Iglesia van a definir cuándo sera el momento oportuno para venir a la Argentina. ¿A quién no le gustaría que el Papa los visite'. Siempre será bienvenido y eso ya se lo planteó el Presidente. El momento lo va a definir él. Pero en la Argentina será bien recibido.

-¿Creen que se hizo todo lo posible por solucionar la crisis de Venezuela?
-Nosotros y el Mercosur abrimos un proceso porque entendemos que en Venezuela no hay democracia. Enviamos al canciller venezolano como lo dice el Protocolo de Ushuaia para encontrar un mecanismo de diálogo para encontrar una solución. Estamos tratando de que haya un diálogo. No por pensar distinto se tiene que afectar las instituciones de la democracia. Queremos buscar una vía para hacer entender a las autoridades que el camino elegido no lleva a nada.

-¿No creen que se deberían aplicar sanciones económicas si no hay respuestas del gobierno de Maduro?
-Ninguno de los países del Mercosur pidió sanciones económicas. En la vida, las sanciones no se anuncian sino que se hacen. Y eso se constituye en una amenaza. Los países piden cambio de conducta y si no se hace, entonces se aplican las medidas. En este momento las sanciones podrían afectar al pueblo venezolano y al último que queremos afectar es al pueblo venezolano.

-Entonces no piensan en aplicar sanciones…
-En este momento no estamos en una política sancionatoria, sino de firmeza. Diciendo que no es una Nación democrática. Pero no pasa por las sanciones por donde se resuelve el tema. Hubo un llamado de atención de 20 países en la OEA, el Papa también pidió, nosotros en el Mercosur.

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