Luis Gasulla: "Lázaro tenía su proyecto político propio tras la muerte de Néstor Kirchner; soñaba con gobernar Santa Cruz"

El periodista es autor de “El negocio político de la obra pública”, el libro que revela el entramado de relaciones entre funcionarios y empresarios, y detalla cómo el kirchnerismo se benefició con dinero de Estado

El juez federal Julián Ercolini fue tajante: en un fallo reciente, señaló que la ex presidenta Cristina Kirchner tuvo "un rol preponderante" en una asociación ilícita que tenía por objetivo "apoderarse ilegítimamente de los fondos asignados a la obra pública". Los detalles de este mecanismo, que incluye a funcionarios y empresarios contratistas del Estado, son revelados por el periodista Luis Gasulla en su último libro "El negocio político de la obra pública. De la patria contratista a Carlos Menem; de los 90 a los Kirchner; de Cristina Kirchner a Mauricio Macri".

En diálogo con Infobae,  explicó: "El título hace referencia a que la obra pública se ha convertido en los últimos tiempos, sobre todo con la llegada de Néstor Kirchner al poder, en la gran caja política". En este sentido, aseguró: "Néstor le dio todo el poder a un ministerio, al de Planificación Federal, a cargo de Julio De Vido. Además, modificó la ley de obra pública que creó la figura de anticipo financiero, donde el contratista se quedaba con un 15% o un 20% de dinero de la obra antes de empezar a poner un ladrillo".

"Ese combo, hizo que hubiese un plan que cartelizaba y digitaba la obra; había falsas licitaciones, se distribuida la obra cartelizada por distrito. Por ejemplo, en Santa Cruz ganaba siempre el mismo, Lázaro Báez", destacó el periodista.

Aunque la investigación del libro excede los 12 años de gobierno del kirchnerismo, Gasulla analizó el entramado de relaciones que tejieron Néstor y Cristina Kirchner para beneficiarse con dinero de Estado. Y apuntó a Báez. "Ya rompió con Cristina, él y su entorno creen que está detenido por culpa de la ex presidente, que lo entregó, que era 'ella o él' como un símbolo  de la corrupción en la obra pública, que alguien tenía que caer".

También apuntó contra De Vido. "Era el armador de todos los grandes negocios de la obra pública, tanto en energía, vialidad y transporte", aseguró. Y amplió: "Hay muchas personas que no se han arrepentido porque temen por su vida, en quedar presos; sus hijos no pueden caminar por Río Gallegos. No le temen al oficialismo actual, sino al entorno cercano de Máximo Kirchner, que funciona como un grupo de choque, una patota. Por ejemplo, si Báez habla caen todos y por eso sufre el apriete del heredero. Además, Lázaro tenía su propio proyecto político tras la muerte de Néstor, soñaba con gobernar Santa Cruz".

El negocio político de la obra pública
De la patria contratista a Menem. De los noventa a Kirchner. De CFK a Macri
Luis Gasulla, con la colaboracíón de Juan Parrilla y Alicia Panero

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