"¿Cuánto vamos a durar? Hoy tengo el cumpleaños de mi nieta", introduce Daniel Scioli. Se refiere a Camila, que este fin de semana cumplió cuatro años y días atrás recibió un regalo muy especial: su mamá, Lorena, le dio un hermanito, Felipe.

Lógicamente a Daniel Scioli se lo ve mucho más relajado que en 2015, cuando pasó por el Café Político de Infobae. En aquellos días la campaña estaba al rojo vivo y tenía una agenda apretadísima que se repartía con los temas de gestión en Buenos Aires, la provincia que gobernó durante 8 años.

Ahora también pareciera estar en campaña, pese a que aún no se anima a lanzarse de lleno como candidato para las elecciones legislativas. Dice que primero hay que escuchar los problemas de los bonaerenses y luego prepararse para defenderlos de lo que denomina "la segunda ola del ajuste".

Además de la política, hay otro tema que ocupa su cabeza: el Futsal. Está enchufado porque el viernes por la noche, el día que se grabó la entrevista, su equipo Villa La Ñata recibirá a Lomas. Será victoria 7 a 3, pero aún no lo sabe. Tampoco sabe si su amigo, Matías Lammens, a quien calificó como un dirigente interesante y con vocación, cumplirá con una vieja deuda: "Estamos esperando que le compre las medias a los pibes, como prometió". "El día que juguemos contra San Lorenzo tiene que estar en cancha los mismos minutos que yo, sino me tiene que devolver al jugador que me sacó", chicaneó.

– Entramos en época de definiciones. ¿Vamos a ver su nombre en alguna boleta de la provincia de Buenos Aires?

La primera definición tiene que venir de la mano de lo que significa votar a nuestro espacio político en el tiempo que se viene y para eso hay que tener un diagnóstico muy claro de lo que está pasando en el seno de una familia, en las pymes, desde lo social, lo económico y lo productivo. Por eso este relevamiento que estoy haciendo en distintos lugares de la provincia donde me reúno con todos los sectores para ver qué expectativas tienen y cómo los puedo acompañar y desde qué lugar yo siento que con mi experiencia puedo influir positivamente para mejorar las cosas. La gente me dice en todos lados que yo tenía razón. Eso ya pasó, ahora me preocupa la segunda etapa del ajuste.

– ¿Usted nota un arrepentimiento de gente que no lo votó y vio después cosas que no esperaba?

Hay que entender que se han dejado llevar motivados por la palabra cambio, por la expectativa de que las cosas estén mejor. Y la mayoría de la gente ve que el cambio ha sido un retroceso en su nivel de vida. Hay una clase media que fue en búsqueda de un cambio superador y hoy se encuentra con estas dificultades, que las cosas no alcanzan, que todo ha aumentado muchísimo.

– Hoy el peronismo tiene distintas vertientes. Están los Fénix, los Esmeralda, el peronismo más tradicional, el kirchnerismo…¿Usted de quién está más cerca?

En sostener mis ideas. Había una forma distinta de enfrentar los problemas del país. No era, como dice el gobierno, "esto o Venezuela". Yo tengo un eje central que es la defensa del trabajo y la industria nacional.

Esto supera la doctrina peronista. Hay temas que son transversales a muchas fuerzas políticas. Yo no imagino que el radicalismo esté muy cómodo con estas políticas de ajuste. Tampoco el socialismo. Ante un frente como Cambiemos, tenemos que buscar integrar a la mayor cantidad de sectores con posiciones claras. Este es un momento de definiciones. Yo las he tenido, las tengo y las tendré. Nadie puede decir que ando cambiando de opinión con respecto a lo que pensaba. Yo fijé posición en el momento que muy poco la fijaban, cuando empezó este Gobierno. Yo dije: "¡Ojo que por pagarle rápido a los fondos buitres no van a llegar rápido las inversiones!; ¡Ojo que por devaluar no vamos a tener una economía más competitiva!".

– ¿Pero usted está cerca o lejos de Cristina Kirchner?

Yo estoy cerca de la gente y de lo que le pasa. Más allá de las personas, defiendo políticas que han generado avances en la Argentina. Sentía que había cosas que corregir. El cambio necesario, el cambio que hacía falta en este país no es lo que estamos viendo. Lo dijo Miguel Ángel Broda, una opinión especializada: esto es insostenible. Lo dijo el FMI. Ya tenemos muchas alertas. Si para bajar la inflación vas a poner tasas altas para deprimir el mercado y a la par abrís la importación, vas a tener problemas en la economía real.

– ¿Son entonces las primarias el elemento ordenador para la interna del peronismo en la provincia de Buenos Aires?

Las PASO son obligatorias para todos los partidos políticos, pero en este contexto particularmente para el peronismo y para nuestro frente. Que democráticamente se resuelvan las candidaturas y las responsabilidades que van a protagonizar el proceso electoral.

– Usted quiere que haya una interna

Yo nací en una interna. Una interna que fue ejemplar en su momento, contra Miguel Ángel Thoma. Y yo lo destaco, porque terminó la interna y él se puso a trabajar al lado mío para lograr el mejor resultado posible. Y le ganamos a Cavallo y a Béliz. En este momento tenemos la enorme responsabilidad de construir una alternativa.

Yo ocupé las más altas responsabilidades del Estado argentino. Goberné 8 años. Fui vicepresidente. Candidato a Presidente. Estuve ahí. Yo tengo una visión desde un lugar que no es cuestión de buscar una candidatura porque sí. Primero definamos nuestra plataforma electoral. Tengamos claro qué busca la gente en esta elección. Yo creo que busca frenar el ajuste y reorientar las prioridades del gobierno. Cada elección tuvo una síntesis. La última fue el Cambio, antes fue De Narváez con "tengo un plan", Sergio Massa hizo lo suyo planteando cuestiones institucionales… En este contexto, yo lo que escucho es que la gente quiere que la defiendan.

– Quieren que sea candidato, entonces.

Eso se verá. Yo no voy a ser indiferente. Veré desde qué lugar puedo ayudar más. Si es desde una banca a legislador o desde qué lugar. Quiero tener un diagnóstico claro. Y para eso hay que estar cerca de los problemas. Yo tenía muy claro lo que podía venir, como ahora tengo muy claro que como consecuencia de estas políticas podemos entrar en una segunda etapa de ajuste porque el endeudamiento y el déficit fiscal van llevando a eso.

– ¿Cree que en estas internas hay margen para sumar a dirigentes que buscaron otros sellos como Sergio Massa o Felipe Solá?

Sería bueno que fuera lo más amplio y participativo posible. Depende de cada dirigente qué decisión toma, pero el partido está generando las condiciones para que sea amplia, participativa y salga fortalecido nuestro espacio.

– ¿Se puede dar la interna que no fue en 2015 entre usted y Florencio Randazzo?

Más allá de las personas, dado que venimos de perder una elección, me parece que es necesario debate interno, autocrítica, reflexión y entender que la gente tiene bronca con cosas que están pasando y con cosas del pasado. Tenemos que tener visión de futuro. El mundo está cambiando.

– ¿Y cómo analiza la irrupción de Randazzo?

Hasta ahora son especulaciones. Una vez que hablen los supuestos candidatos, se verá.

– ¿Tiene una fecha límite para tomar una decisión?

Como se hace siempre en una elección, cerca del final. Pero esto va a salir por consenso. ¿Qué es lo que puede entusiasmar a la gente? ¿Quién la va a defender de la segunda etapa del ajuste? ¿Quién la puede hacer vivir mejor nuevamente? La rueda económica que hemos tomado es para llegar, en el mejor de los casos, a la inflación y al crecimiento de 2015. Y en el medio se perdieron 300 mil puestos de trabajo.

– ¿Le preocupan las denuncias judiciales en su contra?

No, porque las estamos aclarando en el ámbito correspondiente. Me preocupa cuando veo que se judicializa la política y se politiza la justicia. Después tengo la tranquilidad de haber respetado a rajatablas todos los mecanismos institucionales de control.

– Su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, está complicado en una causa. Está procesado. ¿Usted confía ciegamente en él?

Está aclarando lo que tiene que aclarar y está a disposición, a derecho, como él lo ha expresado.

– ¿Influye la decisión que tomará Cristina Kirchner con respecto a su eventual candidatura?

Yo estoy haciendo mi trabajo, sosteniendo mis ideas, teniendo definiciones claras; posiciones claras.

– ¿Cristina, no?

Ella estará evaluando, analizará llegado el momento.

– ¿Habló con ella en los últimos tiempos?

No he hablado, pero cuando haya algo para hablar, hablaremos. Primero lo primero: la sociedad reaccionó, tomó conciencia de qué se trata este plan económico neoliberal muy particular, con un retroceso de políticas públicas que deja a la gente y a las empresas en una situación de vulnerabilidad.

– ¿Qué siente cuando María Eugenia Vidal dice que recibió una provincia quebrada?

Vamos a ver los números con toda claridad. Cuando ellos se presentan en el mundo a pedir financiamiento, presentan una provincia desendeudada, con el doble de parques industriales y muchos avances. La Provincia ha tenido el desendeudamiento más importante de su historia, también los municipios, fruto del crecimiento y el círculo virtuoso de la provincia de Buenos Aires. No hay ninguna duda de que en la Provincia había cosas para mejorar, pero el desafío es articular con políticas nacionales que hoy generan problemas para desarrollar todo el potencial. Por más voluntad que tenga una gobernadora, si el gobierno nacional apuesta a la desindustrialización se generan dificultades.

– ¿Cómo es su relación con Macri? Hace unos meses se reunió con él.

Yo tengo una agenda amplia de diálogo con todos. Tenemos una relación personal de muchos años, con una visión diferente de la organización económica y social del país. Todos saben de mi compromiso con la institucionalidad. Yo pertenezco a un peronismo republicano, moderado, con una actitud constructiva y lo demostré cuando reconocí la derrota a pocas horas de terminado el escrutinio.

– ¿No se arrepiente de haber reconocido la derrota tan rápido?
Prioricé la paz social en la calle. Había una situación de tensión. Hemos visto lo que sucede en otros países en las elecciones reñidas. Yo aprendí en el deporte: las derrotas con grandeza, las victorias con humildad. Y prioricé la armonía y la paz social en el país.

La entrevista completa: