Crónica de un final anunciado. La polémica en torno a la reubicación de delegaciones del interior del país para reducir el gasto del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), denunciada por la oposición y los gremios, alteró los ánimos de la Casa Rosada. Y confirmó una decisión que ya estaba tomada: el intenventor Javier Bujan dejará el organismo en mayo, cuando finalice la prórroga por 90 días que había sido dispuesta hace unos días por decreto.

Así lo confirmaron a Infobae este jueves a la mañana fuentes oficiales, aunque aseguraron que Bujan podría dejar antes su puesto. El funcionario había obtenido una prórroga de su mandato -que vence a mediados de mayo- la semana pasada a través del decreto 176 publicado en el Boletín Oficial y firmado por Mauricio Macri, Marcos Peña y Germán Garavano, de cuyo ministerio depende el instituto. Según confiaron las fuentes, el Gobierno ya tendría el reemplazo asignado.

En los últimos días, Bujan, cuya gestión había sido cuestionada el año pasado por la Casa Rosada, quedó bajo la lupa por una disposición interna para reubicar algunas delegaciones del interior y ahorrar en alquileres, una medida destinada a ajustar el presupuesto del organismo, en línea con el ajuste pedido por la Jefatura de Gabinete. La orden fue repudiada por los gremios y el conflicto escaló mediáticamente.

La polémica cayó pésimo en los principales despachos de la Jefatura de Gabinete, que volvieron a pedir la cabeza del interventor, aunque la decisión de correrlo, según explicaron, ya estaba tomada. "Fue la gota que rebasó el vaso. Ya se había decidido echarlo", abundaron.

Desde la oficina de Garavano -según el organigrama, el INADI depende de la secretaría de Derechos Humanos que conduce Claudio Avruj- ya habían puesto el ojo el año pasado en algunas desprolijidades de Bujan, que está de licencia en el fuero penal, contravencional y de faltas de la ciudad de Buenos Aires y que antes de recaer en el organismo, que arrastra una sucesión de gestiones poco ordenadas durante el kirchnerismo. Antes, el interventor había tenido un paso por el Ministerio de Seguridad y Justicia en la gestión de Guillermo Montenegro, con quien tampoco tenía una excelente relación.

La salida de Bujan es una pésima noticia para el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, que lo apadrinó en el cargo: el funcionario es un hombre de su riñón. A mediados del 2016, el propio Macri le había pedido a Angelici que lo ordenara.