Adrián Escandar
Adrián Escandar

La mesa política del gobierno nacional dio la orden a los ministerios de Seguridad de la Nación y de la Ciudad de no actuar frente a los piquetes, y que se deje expresar la protesta social en las calles dentro de un esquema de negociación, sin despejar las calles ni abrir los puentes de ingreso.

Consultadas por Infobae distintas oficinas con responsabilidad en el control urbano, la respuesta es siempre la misma: tenemos la orden de no actuar.

En la reunión de coordinación de este miércoles a la mañana, en la que participó el presidente Mauricio Macri, volvió a ratificarse esa decisión de negociar caso por caso, buscando destrabar cada conflicto en forma puntual.

Anoche mismo, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, logró en forma personal desactivar la protesta que se montó sobre la 9 de Julio. Los grupos ahí asentados se desplazaron hacia la Avenida de Mayo esperando obtener algún otro beneficio del ministro de Jorge Triaca. Aparentemente algo habrían obtenido, porque después anunciaron que despejarían también esa zona.

Este martes piqueteros instalaron carpas en plena 9 de Julio (Nicolás Stulberg)
Este martes piqueteros instalaron carpas en plena 9 de Julio (Nicolás Stulberg)

La política de negociación con quienes cortan calles y puentes es muy controvertida ya que, en determinados momentos, la Ciudad parece tomada por grupos desestabilizadores. Son momentos donde la ciudadanía siente que nadie defiende sus derechos a circular libremente y cumplir con sus obligaciones diarias.

En las fuerzas de seguridad se asegura que existen grupos entrenados especialmente para despejar las zonas tomadas, sin poner en riesgo la vida de los manifestantes, ni siquiera lastimarlos. Hay una decena de batallones de protección callejera de probada capacidad. Tienen tácticas precisas donde cada oficial logra dividir los grupos en 10 o 12 personas, que inmediatamente son desplazadas o corridas para facilitar la circulación. Mientras tanto, la negociación puede continuar.

Sin embargo, el Presidente y su equipo político no quieren dar argumentos para los que cantan "Macri, basura, vos sos la dictadura" y prefieren que continúe el sentimiento de indefensión de los ciudadanos que no tienen a los piquetes como modo de vida. Confían en que el paso del tiempo terminará curando las heridas de la exclusión social y ya no será necesario que sigan cortando calles y puentes.