A Luis D'Elía no lo van a convencer de que el Foro de Inversiones puede ser beneficioso para la Argentina. Él está seguro de que esto no es más que la remake de otros procesos de "sometimiento al capitalismo y al imperio", que volverá a llevar al país a "una catástrofe que ya vimos".

"Este Mini Davos no va a traer nada, el foro económico es un espejismo, Vemos cómo la Argentina se va sumiendo a los intereses del sistema financiero internacional, del imperio norteamericano, de este sionismo de derecha de la peor calaña", sentenció el referente kirchnerista, que espera una reacción de la gente para frenar la reinstauración de un sistema que -entiende- hambrea al pueblo.

"El desafío es que esto no se naturalice, que no nos parezca bien que venga esta caterva de hijos de remil puta del mundo, lo peor del saqueo, que pasen nada menos que por el Centro Néstor Kirchner, y que no pase nada en la Ciudad…", reclamó el dirigente social.

Para fundamentar su análisis, hizo una advertencia que preanuncia un futuro negro: "Miren que los planes que tienen son terribles… sueñan con una flexibilización de derechos laborales llevada al extremo, piensan hasta en la desaparición del fuero laboral. Están pensando en llevar el dólar a 25 pesos… Son una plaga, un dólar a ese precio significa hambre".

El Centro Cultural Kirchner es sede del Foro de Inversiones (EFE)
El Centro Cultural Kirchner es sede del Foro de Inversiones (EFE)

En la columna editorial que realiza habitualmente en su programa Siete Punto Cero (Radio Rebelde), D'Elía arremetió sin contemplaciones contra el capitalismo: "El papa Francisco dice que este sistema es enemigo de la humanidad, que lo único que genera es hambre y desolación y el enriquecimiento de pocos, a expensas de millones de seres humanos".

En ese análisis incluyó al gobierno de Mauricio Macri: "Tenemos 500 mil cuentas sueldo menos, a lo que hay que agregarle 500 mil trabajadores informales menos. En nueve meses, este hijo de re mil puta nos regaló un millón de trabajadores menos".

"Es un modelo que no favorece a nada, no tuvimos nada en nueve meses ni vamos a tener nada en cuatro años, va a ser una sucesión de malas noticias, de un hijo de puta que tiene un profundo desprecio por los trabajadores", disparó en otro fragmento de una extensa alocución.

En el tramo final invitó a "encontrarle a esto una salida política", que debe ser por el lado de convicciones: "Es por el lado de Cristina Fernández de Kirchner, por el lado de un gran frente nacional, popular, democrático y revolucionario".

"Me importa nada que los medios hegemónicos me demonicen, cuanto más lo hacen, más me construyen; cuanto más mierda nos tiran, más fuerte es el liderazgo de Cristina", finalizó.