UN GUSTO AMARGO
Nadie lo sabía. O eran muy pocos. Pero después de conocida la novedad, los hombres del Presidente mascullaban bronca. El equipo de gobierno de Mauricio Macri se lamentaba del "error no forzado" en la comunicación. Es que, sabían, el impacto del anuncio del Presidente de que el ministro Aranguren había vendido sus acciones de Shell tapó todo lo bueno que querían mostrar. Hasta el discurso de apertura de Macri pasó a segundo plano. "Es una pena, esto le saca atención al evento", admitían –por lo bajo– funcionarios de confianza del jefe de Estado.

LA MÁS MIRADA

Una de las personalidades que se llevaron más miradas y atención fue, sin duda, Laura Alonso. Más allá de cuestiones estéticas, la jefa de la Oficina Anticorrupción llegó un rato después de que Macri revelara lo de las acciones de Shell y Aranguren. Alonso daba detalles del dictamen que terminó, horas después, con la venta de las tenencias accionarias de la petrolera.

CANDIDATAS Y CANDIDATOS

Antes de entrar al almuerzo con el Presidente, el ministro Esteban Bullrich les comentaba a unos empresarios que hay sectores del PRO que le están pidiendo que sea candidato en la provincia de Buenos Aires y que, en caso de un OK ineludible de Mauricio Macri, dejaría su cargo, aunque le gustaría dejar alguien de su equipo.

 

ANTE TODO, LA SEGURIDAD

En apenas una manzana o poco más, todo el poder político y económico de la Argentina estaba reunido, por eso no hubo ahorro en las medidas de prevención y seguridad. En el Centro Cultural Kirchner (el Ceceká, como les gusta renombrar a los macristas) la Policía y el personal de custodia se dejaba ver, aunque con bastante sobriedad.

Igual, llamó algo la atención que en la terraza, en el piso 9 del mirador del ex Palacio de Correos, se vieran francotiradores en alerta para evitar cualquier mal momento a las autoridades y hombres y mujeres de negocios que fueron al edificio de Corrientes, Alem, Bouchard y Sarmiento.

UNA CATERING BIENVENIDO

Tommy Perlberger, de EAT Catering –que puso los alimentos– caminaba eufórico por los pasillos del CCK por la buena aceptación de su producto en el evento.

Según pudo saber Infobae, en el almuerzo del Presidente y ministros con empresarios se sirvió cordero, vino tinto y helado con soufflé de dulce de leche de postre.

¡GRANDE, PÁ!

Entre los empresarios que participaron del Foro de Inversiones (los partners, como se les llama) estuvo Guillermo Stanley, padre de la ministra y un hombre que supo dejar su huella en el mundo de la finanzas y los bancos.

Los que lo conocen lo cargaban con lo de "el papá de la ministra". Es que Carolina, su hija, está en Desarrollo Social y es una de las personas más valoradas en el Gabinete.

AMIGOS SON LOS AMIGOS

La antesala del almuerzo, en el segundo piso del CCK, parecía un club de amigos: funcionarios y empresarios a los abrazos. Viejos conocidos. Ricardo Buryaile, al terminar el almuerzo, explicaba cuando le atajó el penal en Olivos al Presidente, hace tres semanas: decía que lo pateó muy bien, abajo contra un palo. Lo cargaban. Y se quejaba, entre risas, de que el equipo de Casa Rosada siempre quiere a los mejores jugadores.

LITERALMENTE, ROMPER EL HIELO

El ministro de Turismo, Gustavo Santos, comenzó su discurso de una particular manera. Antes de empezar a hablar, rompió un bloque de hielo con un martillo para graficar que se acabó la distancia entre el mundo y la Argentina, que comenzará a "generar oportunidades.

Luego, en diálogo con Infobae, el ministro insistió en esta idea: "Este foro significa haber roto el hielo entre la Argentina y el mundo".

LA GASEOSA DE MICHETTI

La vicepresidente revolucionó las redes con un detalle durante su reunión con el CEO de PepsiCo en Latinoamérica: en la foto que publicó en Twitter junto al empresario aparecía tomando una lata de Coca-Cola.