Juan José Gómez Centurión fue echado en medio de sospechas por corrupción
Juan José Gómez Centurión fue echado en medio de sospechas por corrupción

Juan José Gómez Centurión se convirtió en el primer funcionario del Gobierno en ser desplazado de su cargo. La decisión la adoptó el presidente Mauricio Macri luego de ser notificado de un presunto entramado de maniobras irregulares, que derivó en una denuncia penal impulsada por el propio Gobierno.

El punto de partida fueron una serie de audios que fueron enviados por un anónimo al Ministerio de Seguridad y hoy están en manos del juez Ariel Lijo, que recibió el requerimiento como averiguación de delito. Además del hasta hoy titular de Aduanas, en el escrito se menciona a Carlos Oldemar Barreiro Laborda,  alias "Cuqui", empresario paraguayo ex dueño de Lo Jack; Edgardo Paolucci, director de Aduana en el Puerto de Buenos Aires; Rita María Ailán, jueza en lo Contencioso Administrativo Federal; Gustavo Mariscurrena, jefe de courier del aeropuerto de Ezeiza; Julio César Tizado, empleado de Barreiro Laborda; Federico Tiscornia, hermanastro del ex juez Guillermo Tiscornia y también empleado de "Cuqui";  Néstor Orlando Frega, alias el "Turco", empleado de la misma persona.

Además figuran Ignacio Allievi, subdirector General de Control de la Aduana y  Claudio Minicelli. Este último es cuñado del diputado Julio De Vido, ministro de Planificación Federal durante la gestión kirchnerista, y socio de Barreiro Laborda.

En diálogo con Infobae, la ministras Patricia Bullrich explicó que en la denuncia "se habla de un segundo de Gómez Centurión que estaría pidiendo coimas y haciendo maniobras".     

En las grabaciones a las que tuvo acceso este medio aparecen varias personas, en conversaciones que revelan un entramado para lucrar con actividades relacionadas al comercio a través de la Aduana.  Una de las voces asegura estar "haciendo caja" hace dos meses. "Genero un palo por día", confiesa.

A partir de fuentes de la investigación, este medio pudo reconstruir del contenido de la denuncia, que asegura que Gómez Centurión le explica a  Barreiro Laborda cómo hacer operaciones de contrabando y lo autoriza a hablar en nombre suyo ante importadores y aduaneros para que no quede expuesto. A cambio, se quedaría con 5.000 dólares por cada contenedor.

De acuerdo con la acusación, "Cuqui" consigue importadores que no tienen las ex declaraciones juradas anticipadas de importación (hoy enmarcadas en el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones – SIMI) y los tramita en el juzgado de Ailán, que los aprueba de forma inmediata. El empresario da órdenes a los funcionarios aduaneros para que éstos permitan el ingreso de containers de contrabando en el Puerto de Buenos Aires por medio de Paolucci, quien indica a sus subordinados de qué modo hacerlo.

Según el denunciante -que permanece hasta ahora en el anonimato porque considera que corren riesgos él y su familia-, los involucrados hablan de contrabandear 2000 contenedores a 1,3 millones de dólares cada uno.

En una de las conversaciones, uno de los involucrados explica que un container -se refiere a ello con el nombre de "lata"- les representa una ganancia de 30 mil dólares. "Mil latas son 30 palos. Cortita la bocha. Una caja", dice. Y entonces nombra otra "caja", que vincula con las "mudanzas de la emba", abreviatura que usa para decir embajada.   

"Yo les cambio  el BL (Bill of Lading) de origen, les pongo la suciedad y les pongo el despa (despacho). Lo cambio de origen en el sistema de data marítima. El origen en China o en Miami o en donde venga lo cambio de puntera a puntera. Cambio la posición. Casi todo dice flores plásticas. Del rubro tela le pongo la posición más baja. Los kilos se los pongo realmente lo que es", detalla. Y agrega:  "Todo lo que es tela está 135 mil dólares la lata. Lo que es bijou, juguetes, todo por dos pesos, todas esas giladas del Once, una gamba", precisa.

La denuncia explica que en el caso de la Aduana de Ezeiza se le dan indicaciones a Mariscurrena –jefe de courier-para que no envíe los perros de drogas y que no escanee la mercadería de exportación. Incluso observa  que lo mandan a tomar café en la zona de embarque para que las cámaras de seguridad lo registren allí.

En las grabaciones, uno de los involucrados parece jactarse de tener influencias ante Policía de Seguridad Aeroportuaria. "El otro día volteé a tres que se metían a la zona primaria aduanera", indica.   

De acuerdo con el escrito que tramita el juez, esa fuerza detectó exportaciones por courier con droga camuflada en su interior que no había sido escaneada por la Aduana ni verificada por perros. Esa falta de control se le atribuye a órdenes de "Cuqui" a Mariscurrena.

El denunciante asevera que Barreiro Laborda logró que Gómez Centurión designe personal en cargos importantes de Aduana y que algunos ex empleados fueron obligados a renunciar para que sus puestos fueran ocupados por esa gente.

La acusación apunta, además, que Gómez Centurión y "Cuqui" se reunían habitualmente en el estacionamiento de un shopping porteño. Enfrentaban sus vehículos y se bajaban para cobrar el dinero de las coimas, indicó el denunciante, quien prometió acercar a la causa más material.