Ricardo Jaime y Claudio Uberti
Ricardo Jaime y Claudio Uberti

La Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal revocó un fallo de la Cámara Federal por el que se había decidido la prescripción de dos casos de corrupción en los que están imputados los ex funcionarios kirchneristas Ricardo Jaime y Claudio Uberti.

Por el voto mayoritario de los camaristas Liliana Catucci y Juan Carlos Gemignani, Casación reabrió los casos que habían sido cerrados por la Sala I de la Cámara Federal por decisión de los jueces Jorge Luis Ballestero y Eduardo Freiler. Comparados con todos los casos por los que Jaime fue condenado o por los que se encuentra detenido, estos aparecen como pequeños.

A fines de 2011 y principio de 2012 comenzaron a investigarse dos casos de corrupción en los que Jaime fue imputado por el fiscal Carlos Rívolo por el delito de peculado de uso. La cosa es bastante simple: el secretario de Transporte de Néstor y Cristina Kirchner usaba como propios dos autos que habían sido cedidos al Estado con fines diferentes a los que él le daba.

Uno de los autos debió ser utilizado para controlar cómo se iba realizando una obra pública del área de Jaime. Y el otro se debió haber usado para controlar una ruta con peaje. Por el uso del segundo auto está imputado también Claudio Uberti quien, conocido como "El Señor de los Peajes", estaba al frente del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI). El segundo de los autos ingresó al Estado a través de OCCOVI y terminó en el garaje particular de Jaime. Cada uno de los autos fue devuelto.

Este simple caso estuvo en manos de dos jueces federales. Norberto Oyarbide (hoy jubilado) manejó los expedientes desde el inicio hasta octubre de 2012 cuando Sebastián Casanello se hizo cargo del juzgado federal 7. Hasta entonces Oyarbide había citado a indagatoria a Jaime y Uberti y luego el caso quedó en manos de Casanello. Rívolo pidió el procesamiento de ambos y Casanello determinó que el caso había prescripto porque enfocó la investigación como una de malversación de caudales públicos.

Ese delito tiene una pena menor y como tanto Jaime como Uberti dejaron de ser funcionarios hace tiempo, según el enfoque de Casanello, el caso prescribió. Rívolo apeló y su apelación fue sostenida por el fiscal de Cámara Germán Moldes, quien regresa el 1 de julio de un período licencia. El expediente pasó por la Sala I de la Cámara Federal que respaldó lo dicho por Casanello y dictó –con la firma de los camaristas Eduardo Freiler y Jorge Luis Ballestero– el sobreseimiento de Jaime y Uberti, quien dejó de ser funcionario luego del escándalo de la valija de Antonini Wilson.

Ante esa resolución de la Cámara Federal el fiscal que por un día más reemplaza a Moldes, Diego Velasco, presentó un recurso para que la Cámara de Casación revise lo decidido en ambos expedientes. Velasco mantuvo los argumentos tanto de Rívolo como de Moldes y sostuvo que los dos ex funcionarios kirchneristas deben ser procesados por el delito de peculado de uso.

El recurso llegó a la Casación y allí fue respaldado por uno de los fiscales ante ese tribunal: Raúl Omar Pleé, quien había pedido que se revocara lo decidido por la Cámara Federal, y lo logró.

Por dos votos contra uno del camarista Eduardo Riggi, Catucci y Gemignani revocaron la decisión de la Cámara Federal y determinaron que el caso no había prescripto. Los camaristas enfocaron el caso como uno de corrupción que debe ser combatida desde el Estado. Gemignani citó inclusive palabras del ex presidente Néstor Kirchner, cuando en 2004 "reclamara -lamentablemente de manera infructuosa- al parlamento argentino, el otorgamiento de rango Constitucional a la 'Convención Interamericana contra la Corrupción'" y sostuvo allí que "ningún derecho humano puede ser efectivamente garantizado cuando el Estado se convierte en un instrumento de corrupción".

Un posible procesamiento en estos casos no cambia nada en la complicada situación judicial de Jaime, quien está condenado por coimero y por su responsabilidad en la Tragedia de Once, y preso por orden de tres jueces federales más unos quince casos de corrupción abiertos. Sin embargo, de concretarse, sería el primer procesamiento para Uberti en el fuero federal. Un hombre de extrema confianza del fallecido Néstor Kirchner que hasta ahora, no tiene complicaciones judiciales.