El nivel de Mercado en River lo llevó a ser considerado en la Selección
El nivel de Mercado en River lo llevó a ser considerado en la Selección

Tras su último encuentro por Copa Argentina, en el que anotó el 3-0 definitivo, se confirmó la despedida de Gabriel Mercado al Sevilla de España. El defensor de 29 años llegó en 2012 a la institución de Núñez en un momento crítico por el regreso de River a Primera División, pero fue uno de los puntales para devolverlo a los lugares de privilegio. Ganó el Torneo Final 2014 y la Superfinal del mismo año, de la mano de Ramón Díaz. Después, tocó el cielo internacional con Gallardo.

A la Sudamericana de 2014 le siguieron la Recopa, Libertadores y Suruga Bank de 2015, además de disputar la final del Mundial de Clubes, nada menos que ante el Barcelona de Lionel Messi.

SU GOL EN LA FINAL DE LA SUDAMERICANA 2014

En una entrevista con Radio La Red, el oriundo de Puerto Madryn que viajará a Europa en las próximas horas, apuntó cuáles fueron los tres encuentros que marcaron su etapa en el club. Nombró primero a la Final de la Sudamericana ante Atlético Nacional: "Fue mi mejor partido". Fue autor del primer gol en el 2-0 que además sirvió para celebrar el título continental.

Más tarde, se enfocó en otros dos triunfos recordados. "Cuando le ganamos a Boca en la Bombonera con Ramón (Díaz), eso fue clave para el campeonato", declaró Mercado, en referencia al 2-1 a favor ante el Xeneize, en el certamen que vería campeón a River después.

EL 2-1 EN LA BOMBONERA, CLAVE PARA GANAR EL TORNEO FINAL

Por último, y a pesar de no haber estado presente en la revancha disputada en el Monumental (acarreaba una suspensión), la obtención de la Libertadores fue el otro instante que el hombre que se ganó un lugar en la Selección enumeró: "No jugué esa final, pero la disfruté como si lo hubiera hecho". Ese 3-0 ante Tigres de Monterrey quedará siempre grabado en sus retinas.

No descartó regresar al Millonario en el futuro y manifestó qué hay que tener para ponerse la camiseta con la banda roja cruzada en el pecho: "Ambición y querer ir siempre por más. Si ganás un título local o internacional, hay que pelear el próximo; si jugás un amistoso de verano, hay que ganarlo. No conformarse nunca".