Darío Ismael Benedetto llegó a las 23 del martes a la Argentina y en las primeras horas de esta mañana ya vestía la ropa de entrenamiento de Boca en el predio de Ezeiza donde el plantel de Guillermo Barros Schelotto se entrena de cara a la nueva temporada en la que retomará su participación en la Copa Libertadores en instancias de semifinales.

Benedetto, apodado Pipa, tiene 26 años y llega tras casi dos años en el América de México. Surgió en Arsenal de Sarandí, en 2008, y tras pasos por Defensa y Justicia y Gimnasia de Jujuy emigró a tierra azteca, donde también jugó en Tijuana.

En el América tuvo un gran primer año, al punto de que fue elegido como el mejor jugador de la final de la Liga de Campeones de la Concacaf que las Águilas ganaron en 2015 pero en el segundo su ritmó mermó notablemente a causa de una serie de lesiones.

Antes de llegar a la Argentina el delantero se había declarado hincha del Xeneize en una entrevista concendida a ESPN FC Radio: "Sé lo que significa Boca. He ido mucho a la cancha y sé lo que significa la gente. Soy hincha y me pongo la camiseta, pero eso no significa nada", dijo y luego añadió: "Sé que tener un tatuaje no implica nada, que tengo que demostrar en la cancha y hasta dar un plus justamente por esto".

Darío Benedetto se transformó así en el tercer refuerzo de Boca tras las llegadas de Fernando Zuqui y de Walter Bou.