Su regreso al fútbol quedó trunco, ya que en la Lazio no cumplieron con sus pedidos y la idea de conducir a la Selección ante la desorganización reinante en la AFA no le terminó de cerrar. Pero Marcelo Bielsa continúa a la espera de un proyecto deportivo en el que tenga espacio para plasmar sus mensajes y podría desembocar en un lugar que le es familiar: el Olympique de Marsella.

Los medios franceses informaron que Gerard López, un empresario luxemburgués que estuvo vinculado a la Fórmula 1, tiene el pulgar arriba del alcalde de la ciudad (Claude Gaudin) para comprar el club. Esta misma semana podría llevarse a cabo la transacción que le permitiría volver a sus funciones al entrenador de 61 años, que condujo al elenco galo en la 2014/2015.

En ese entonces, el Loco tenía la opción de renovar por un año más, pero las diferencias evidentes con el presidente de turno, Vincent Labrune, desembocaron en la decisión de alejarse, pese a contar con un apoyo popular masivo. Ahora, López tiene pensado repatriarlo y abastecerlo con entre seis y ocho refuerzos de jerarquía, sabiendo que ya se disputó la primera jornada en la Ligue 1.

Quien estuvo a cargo del equipo en la caída como visitante (2-1) ante el Guingamp fue Franck Passi, quien se hizo cargo tras la destitución del español Míchel González, que le demandará al Olympique una suma cercana a los 3 millones de euros.

En la temporada pasada, el Marsella selló su permanencia en la máxima divisional a falta de pocas fechas y cayó en la final de la Copa de Francia ante el Paris Saint Germain.

Mientras el hombre de negocios en cuestión analiza los números para completar la adquisición (surgió, por ejemplo, una deuda de 10 millones de euros como multa por la contratación de Lassana Diarra al Lokomotiv), el nombre del rosarino toma más fuerza que nunca en Francia.