Llegar frente al imponente Glaciar Perito Moreno a bordo de un kayak, navegando por las majestuosas aguas del Lago Argentino, es sin dudas la mejor manera de sentirse inmerso en el increíble paisaje.

El Glaciar Perito Moreno –en El Calafate- es visitado por unos 700 mil turistas al año que buscan contemplar una de las mayores bellezas patagónicas desde el punto más cercano posible. Es así que para los amantes del deporte, acercarse en kayak hasta el gigante de hielo, debe formar parte
del top five de actividades para no perderse.

La aventura comienza en el Parque Nacional Los Glaciares, donde los guías ofrecen equipo adecuado para la actividad: trajes impermeables, botas a prueba de agua, guantes, anteojos de sol y gorro de lana para los más friolentos, son parte de la indumentaria necesaria para comenzar el
recorrido.

Luego de una obligatoria charla de seguridad, los aventureros se suben en parejas a los kayaks y parten en grupo a la actividad que los llevará directo al glaciar, luego de aproximadamente una hora de remo.

El Glaciar Perito Moreno es una de las maravillas naturales más visitadas por turismo de todo el mundo. La increíble pared de hielo es contemplada a diario por miles de personas que esperan ser testigos de los desprendimientos de los enormes bloques de hielo.

Sus 1500 kilómetros cuadrados pueden albergar los 250 del glaciar con sus centenares de metros de profundidad

El Lago Argentino es el mayor y más austral de la Argentina y abarca una superficie de 1500 kilómetros cuadrados. Sentirse inmerso en la geografía del lugar es sencillo: se siente el viento helado en la cara, el movimiento del agua originado por los desprendimientos de enormes bloques de hielo, la llovizna casi inevitable a medida que los kayaks se acercan al impotente glaciar son condimentos que hacen al deleite de los aventureros.

Sentirse ínfimo cuando se está navegando entre gigantescos bloques de hielo para llegar finalmente a estar frente al imponente Perito Moreno, que alcanza aproximadamente unos 60 metros de altura, es sin dudas una experiencia digna de ser vivida.