Para cambiar la forma de vida en esta ciudad tan imponente, es necesario, sin dudas, comenzar un cambio de hábitos que con el tiempo se vuelvan trascendentales.

Este plan es más sencillo de lo que parece si se tiene en cuenta la práctica del Surya Namaskar o, bien conocida, como saludo al sol. Esto tomará unos poco minutos al día, con resultados verdaderamente conmovedores.

Como es una práctica fácil y pacífica, según destaca la profesora de yoga Dafne Schilling, se vuelve apta para personas de todas las edades y niveles. Sin embargo, algunos profesores recomiendan practicarlo varias horas después de comer, no demasiado tiempo, y descansar adecuadamente luego de la secuencia.

"Generalmente los practicantes descansan en shavasana (la postura del cadáver) mientras permiten que su respiración y pulso vuelvan a la normalidad. Como sucede con cualquier ejercicio, el máximo beneficio se obtiene al practicarlo de manera periódica, y no con una práctica excesiva en una sola sesión".

El saludo al sol es una secuencia de posturas unidas a través de la respiración

Se trabaja: fuerza, equilibrio, concentración, respiración y fluidez, todo al mismo tiempo en una secuencia. "La misma comienza parados, con los pies juntos y las manos contra el pecho como si rezaras. Luego, inhalando, extiende los brazos sobre la cabeza. Exhalando, flexiona el tronco hacia delante, llevando la frente a las rodillas. Inhalando, extiende la columna vertebral, mirando hacia adelante. Exhalando, pasa a chaturanga (o a la postura de tabla). Inhalando, pasa a la posición de cobra (o de perro mirando hacia arriba). Exhalando, pasa a la posición de carpa o adhomuka".

"Cierra los ojos y mantente así tres respiraciones. A continuación, inhala y da un paso y luego otro para llevar los pies entre tus manos. Exhalando, haz una flexión anterior. Inhalando, pon los brazos sobre la cabeza y mira hacia arriba. Exhalando, lleva las manos al corazón. Repítelo de cinco a diez veces".

Alguno de los beneficios de practicar esta postura:

-Tonifica, estimula y rejuvenece todos los músculos y nervios del cuerpo estirándolos y revitalizándolos.

-Dota de flexibilidad a las articulaciones de las piernas y favorece el riego sanguíneo.

-Aumenta la capacidad de resistencia de todo el organismo tonificando todos los órganos internos.

-Previene al cuerpo contra la aerofagia, la indigestión y la gastritis.

-Y, por último, aumenta la autoestima y elimina la tensión.

"Es fundamental la secuencia de saludo al sol porque es una secuencia completa y que sirve muchísimo para comenzar el día, eliminar cualquier tipo de tensión física que se haya generado durante la noche y permitir, de esta forma, comenzar un nuevo día con toda la energía".