Villa La Angostura: un paraíso artesanal

Sus majestuosos paisajes se fusionan con los productos autóctonos como la cerveza artesanal. Un recorrido por la cervecería Epulafquen

A tan sólo 5 kilómetros del centro de Villa La Angostura, accediendo por la Ruta Nacional N°231, en dirección al camino de los Siete Lagos, se accede al increíble Lago Correntoso. Allí, un instante de inmensidad se encuentra representado en la geografía patagónica que impone este majestuoso espejo.

Rodeado entre las montañas, con playas de arena de origen volcánico, el
Lago Correntoso condensa la vida en una sola palabra: Paz.

Bellísimo en invierno y muy atractivo para el verano, el lugar propone diversas actividades para la recreación familiar o entre amigos

El balneario es una opción indiscutida si de divertirse se trata. El beach volley, fútbol 5 o las cabalgatas por la costa y las completas instalaciones
del camping, están a la orden.

La zona se encuentra dividida por uno de los ríos más peculiares: el Correntoso, que es uno de los más pequeños de América, y separa al Lago Correntoso del Lago Nahuel Huapí

La desembocadura del río es el lugar elegido por los pescadores con mosca por la variedad ictícola, siendo la más famosas las truchas arco iris.

Entre los productos autóctonos de la región patagónica se destaca uno muy
interesante: la cervecería Epulafquen, de elaboración artesanal. Este patio cervecero está ubicado en la calle Antrio 1965, en el Barrio Epulafquen, y cuenta con una interesante variedad de sabores para disfrutar.

El elenco estable de cervezas artesanales está compuesto por la
Golden Ale, Pale Ale, Indian Pale Ale y Stout. Para quienes trabajan allí, el secreto no se encuentra en la materia prima ni en la receta sino en la pasión que se pone para la elaboración de la misma.

Para acompañar estas cervezas hay algunos platos típicos, o bien, pequeñas
picadas, donde los protagonistas son las maníes, los quesos, o las papas bravas.

Diego Sierra, Maestro Cervecero en Villa La Angostura, comentó que la magia es sentarse, relajarse y estar con amigos para disfrutar el momento. Para él, eso es lo que hace que la cerveza sea tan amiga y tan agradable de tomar.

La cervecería Epulafquen fue creciendo y fortaleciendo su diversidad en sus estilos rubio, negro y rojo; primero con la realización de barriles de cincuenta litros hasta llegar a barriles de mil litros. Si algo le faltaba a este mágico lugar para certificarse como paraíso, ya lo hemos encontrado. Villa

La Angostura en su inmensidad y tranquilidad es siempre un poco más para el encanto de cualquier persona que no conoce el Sur patagónico.