Hacer cumbre en el Lanín es un desafío que muchos expertos y aficionados del montañismo buscan llevar a cabo al menos una vez en la vida. A 3776 metros de altura sobre el nivel del mar, el ascenso al Lanín llevará a los intrépidos que intenten la expedición a recorrer amplios trayectos de desniveles y pendientes empinadas que harán del ascenso una experiencia inolvidable.

Hacer cumbre dependerá mucho de las condiciones climáticas donde abundan las fuertes ráfagas de viento que le aportan a la experiencia un condimento extra.

El volcán está ubicado en las cercanías de la ciudad de Junín de Los Andes, en el límite con Argentina y Chile. La experiencia comienza una vez que se llega hasta el Parque Nacional Lanín donde se aprecia una imponente visual del majestuoso cono blanco.

El volcán se encuentra a 3776 metros de altura sobre el nivel del mar

Para alcanzar la cima serán dos días de recorrido, con un promedio de 13 horas diarias de caminata, que incluirán trekking y escalada por la ladera del macizo. La primera etapa propone partir desde la base del volcán hasta el refugio Regimiento de Infantería de Montaña a 2.450 metros. A la mañana siguiente la expedición se pone un poco más exigente: para la travesía será imprescindible calzarse los crampones, ya que hacia la cima el terreno estará cubierto de nieve y tramos de hielo.

La experiencia de ascenso al Lanín es sin dudas un trekking extremo donde la adrenalina y la superación propia se sienten en todo momento a flor de piel. Una vez en la cumbre disfrutar de la deslumbrante vista del Cordón de Fuego del Pacífico se convierte en una postal que quedará grabada en la memoria por siempre.

El ascenso al Lanín es sin dudas un trekking extremo

Vale la pena preparar la mochila y atreverse a explorar una forma intensa de vivir la Argentina.