*Por Muriel Balbi

El cambio en la forma en la que se consume televisión modifica las maneras en la que debe ser ofrecida la publicidad. Las nuevas tecnologías con las Apps, el multiscreen y la inteligencia artificial abren un abanico de posibilidades y ofrecen nuevas respuestas, como el T-commerce.

WITVI es la empresa argentina que creó la primera plataforma de T-commerce de América Latina. Lo curioso, aunque no casual, es que fue fundada por INIPOP, la tecnológica que el año pasado lanzó el primer vehículo autónomo de la Región. En ambos desarrollos, el mismo equipo de trabajo y un denominador común: la Inteligencia Artificial. Para este nuevo emprendimiento decidieron buscar como socio estratégico a RGB Entertainment, la productora de contenidos de Gustavo Yankelevich y Víctor González. El objetivo que persiguen es maximizar la experiencia de ver televisión. Las primeras pruebas ya están en marcha en Gran Hermano y Radio Con Vos.

¿Pero qué es el T-commerce? Básicamente es una nueva forma de vender productos y servicios, la idea es ofrecer la posibilidad de comprar artículos mientras miramos un programa de TV o consumimos algún tipo de contenido, y hacerlo de la forma menos invasiva posible. Todo lo que se ve en la pantalla puede ser vendido: desde la ropa de los protagonistas, el vaso del que beben o la silla en la que se sientan.

¿Cómo funciona? Primero el televidente debe bajar a su celular la aplicación que le permite leer el código QR que aparece durante transmisión. Al hacerlo, accede a una tienda on line en la que puede comprar lo que le guste y recibirlo, en menos de dos horas, en la puerta de su casa. Además, podrá encontrar allí promociones, merchandising y ediciones limitadas lanzadas exclusivamente para ser ofrecidas en esa plataforma.

Infobae habló con Tomás Morini, co fundador de WITVI, quien explicó que lo que están haciendo hoy  es una prueba. "Todo lo que está dentro de la casa de Gran Hermano se puede conseguir. Por ejemplo, los almohadones, los cuadros que se ven, el mate que usan los chicos, a todo lo podés comprar automáticamente en un store on line. Pero también podemos acceder a información: si ves un cuadro de Milo Lockett, podemos contarte, por este medio, quién es Milo y qué cosas hace. No es sólo el hecho de comprar".

“Primero hay que acostumbrar al espectador a esta posibilidad de comprar todo lo que ve utilizando su Smartphone”

El T- commerce es posible gracias a los nuevos hábitos de consumo de contenidos que ahora se realizan en multiscreen, es decir, con más de una pantalla a la vez. Como observó Tomás, "ahora uno twittea mientras mira tele; es decir, participa interactivamente con lo que ve. Para maximizar esa experiencia es que pensamos en WITVI. Nos planteamos el desafío de conocer al espectador lo más posible para poder ofrecerle lo que quiere tener y ver, con mayor rapidez y facilidad".

Otra particularidad de estos nuevos tiempos es que "la gente se va a ver televisión a otros dispositivos que no son el televisor. Esto le plantea un dilema y un problema a la publicidad porque cuando ves on demand, sos vos quien dice qué ver, cómo, cuándo y dónde. Entonces ahí necesitamos poder entrar dentro del contenido si es que queremos seguir produciendo publicidades, algo vital ya que son las que solventan la televisión. Entonces, poder ingresarla en los contenidos es la forma más fácil de hacerlo".

Otra gran venta es la compra en tiempo real, ya que –según estudios sobre el comportamiento del consumidor- la gente está más predispuesta a comprar un producto en el momento en que le es ofrecido o mostrado. Esta simultaneidad es posible en el T-commerce. ¿Qué mejor oportunidad para vender los botines de Messi que el momento en que se dispone a patear un penal? "Lo mejor es poder ofrecerlo en ese preciso momento. Pero si te interrumpimos ahí, no te va a gustar, por eso queremos que eso ocurra sin invadir al espectador. Hoy usamos un zócalo, pero trabajamos en ir acostumbrando al espectador a que sepa que, cada vez que vea algo que le gusta, puede apuntarle con el celular y tener acceso a comprarlo inmediatamente".

“Esto es un piso, pensamos que la idea puede llevarse a formatos on line y a espectáculos en vivo”

Pero el objetivo, como ocurre cada vez que se utiliza inteligencia artificial, es que el sistema se vaya retroalimentando y aprendiendo para explotar todo su potencial. "Como nosotros vamos conociendo al espectador, a sus gustos y comportamientos, aspiramos a que en un futuro podamos volcar toda esa misma información que se acumula, a la generación de contenidos. Como ocurrió con House Of Cards, la serie de Netflix que fue escrita en base a una cadena de algoritmos que podían descifrar cuáles son aquellas cosas que la gente tiene ganas de mirar. Nosotros nos planteamos implementar esa misma tecnología para poder participar del contenido desde el inicio y para que el contenido que se ofrece sea realmente lo que el televidente quiere ver".