La tecnología avanza de un modo tan exponencial que algunos desarrollos del futuro inmediato sorprenderán tanto como lo haría una película de ciencia ficción. Diego Bekerman, director General de Microsoft Argentina y Uruguay, explicó a Infobae cuáles son aquellos adelantos que romperán, incluso, límites de lo humano.

-¿Cuál es tu visión de futuro? ¿Qué es lo que se viene, en materia de tecnología, para los próximos años?

A nosotros nos gusta hablar de romper límites. Creemos que la innovación tiene que ver con eso, con romper límites como el del tiempo y del espacio. Por ejemplo, HoloLens, son anteojos de computación holográfica que permiten conectar, interactuar y colaborar sin necesidad de estar en el mismo espacio físico, ni en el mismo tiempo. Imaginate que necesitas arreglar una máquina y un especialista, que está en Noruega, pueda operar sobre ese elemento, en forma virtual, como si estuviera físicamente presente.

HoloLens, los anteojos de computación holográfica
HoloLens, los anteojos de computación holográfica

Otro límite que se supera es el de la raza humana: tiene que ver más con inteligencia artificial, las conversaciones, los bots. Un ejemplo que explica bien de qué se trata es uno que habla de cómo pronosticar o prever epidemias y enfermedades. Es un trabajo que captura mosquitos y, con inteligencia artificial y algo que se llama "aprendizaje de la máquina", empieza a leer patrones y a anticipar a dónde van a migrar y a dónde van a llevar la enfermedad que esos insectos están trasmitiendo.

La tecnología también va a romper los límites de las formas en las que el ser humano puede trabajar y cooperar. Hablamos del poder de cómputo. Para ello hay que tener una nube que sea segura, inteligente, privada, con una inversión en capacidad de procesamiento, manejo de tendencias y aprendizaje cognitivo. A esta inversión en tecnología no la puede hacer una persona, ni una pyme o una gran empresa; mucho menos a la par de lo que puede desarrollar una empresa de tecnología a escala mundial. Si rompemos esos tres límites vamos a hacer un aprovechamiento de la tecnología para crear más valor, tanto económico como social.

Nuestra función en el mundo es tener impacto y ayudar a las personas a lograr más cosas

–¿Qué otras aplicaciones tiene esta tecnología? Por ejemplo, el uso de HoloLens en personas que sufren autismo…

–Efectivamente. También hay otros buenos ejemplos de usar, por ejemplo, nuestra consola de juegos, que se llama Kinect, para recuperar pacientes con daño neurológico o que tienen que hacer recuperación motriz. A través de la lectura de datos que hace esta cámara sobre gestos y movimientos del cuerpo, va "entendiendo" cómo se comporta el paciente. A esto se suman aplicaciones que se desarrollan para que la persona pueda interactuar y vaya recuperando su motricidad y evolucionando de enfermedades, operaciones o intervenciones que hayan recibido. Ahí es cuando ves a la tecnología en función del ser humano teniendo un impacto y haciendo una diferencia.