Un clásico en el desierto de California, el primer fin de semana de Coachella 2019 reunió a más 200.000 personas.
Un clásico en el desierto de California, el primer fin de semana de Coachella 2019 reunió a más 200.000 personas.

Desde su creación en 1999, el festival Coachella se convirtió en "la" ocasión para anticipar lo que se usará la próxima temporada. Es allí -200.000 personas entre influencers, músicos y VIP- donde las tendencias se crean y es por eso que los cool hunters se acercan de todas partes del mundo para detectarlas y trasladarlas a sus informes.

Vivir Coachella se trata de recorrer, descansar, bailar, hacer redes, descansar de nuevo y dejarse embeber por las obras e intervenciones de distintos artistas. No por nada Coachella Valley Music and Art Festival es uno de los más renombrados del mundo.

La artista argentina Ana Bonamico lo vivió así:
Curiosa, se dejó atrapar por el trabajo de su colega Patrick Shearn de Poetic Kinetics. Un habitué del festival que esta sorprendió con su "Overview Effect", una instalación-astronauta volador y gigante.

También aplaudió la obra de Robert Bose (mejor conocido como "the Balloon Guy") cuyo trabajo incluyó cientos de globos flotando a 800 metros. Coachella se lució en los pequeños detalles (cada tacho de reciclaje está especialmente intervenido), sus mappings y el majestuoso escenario by Do LaB que se convirtió en la postal favorita compartida en redes.

Donde la moda, el arte y la música generan tendencia.
Donde la moda, el arte y la música generan tendencia.

VER Y DEJARSE VER. Un día, un look, es parte del plan. Por eso (y pensando que Coachella está situado en medio del desierto de California, con fuerte sol de la tarde y bajas de temperatura en la noche) en el festival nada está librado al azar y cada casual outfit fue estratégicamente planeado.

Ana optó por diferentes conjuntos todoterreno de Jazmin Chebar. Un total off white para el día 1 -con mochila, gafas y sombrero para protegerse del sol- y un equipo verde esmeralda y sneakers para el día 2.

Los códigos festivaleros indican que es el confort el que prevalece (aunque nunca falta quien cae con tacos a pesar del pasto, el barro y todo lo que las inclemencias climáticas que pueden llegar a traer).

La artista plástica Ana Bonamico en Coachella 2019.
La artista plástica Ana Bonamico en Coachella 2019.

Los elegidos 2019 by Bonamico: pantalones + tops con hombros al descubierto, prendas que le permitieran bailar –y mucho- al ritmo de las distintas bandas -variadas, consagradas y/o emergentes- que hacen del festival lo más esperado del calendario musical internacional.

Desde Mr. Eazi, Bazzi a Pete Tong. De Weezer a sumarse a la multitud que disfrutó al ritmo de J. Balvin, Katy Perry o el imperdible cierre del domingo, con Ariana Grande con la participación de Nicki Minaj y la frutilla del postre: un revival de N'SYNC (con Justin Timberlake ausente con aviso). Música, arte y moda, todo se respira en un mismo lugar.

Textos: Paula Ikeda

Fotos: Gentileza Ana Bonamico

 

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