“Creo que si nuestro organismo está en desequilibrio, no va a propiciar lo que se necesita para una concepción”.
“Creo que si nuestro organismo está en desequilibrio, no va a propiciar lo que se necesita para una concepción”.

"Mientras la mujer tenga ciclo, útero, al menos una trompa y un ovario, puede gestar. En eso nos diferenciamos de la medicina alopática. Empezamos desde lo que hay y no desde lo que no hay. Lo importante es recuperar la confianza en la propia potencia", cuenta Jorgelina Galera (41), quien en 2016 creó Nidra Mater (www.nidramater-blog.com), un espacio de orientación para la fertilidad natural. Es decir, para la fertilidad consciente.

Se trata de animarse a bucear en nuestra historia para poder elegir el camino a la búsqueda de la maternidad lo más libre posible, conectándonos con los miedos, las frustraciones y las expectativas.

Según la licenciada en Administración y mamá de Mateo, "esta consciencia sirve para saber si tenemos un deseo real o es una imposición de la familia o del medio social; cómo estamos preparando el cuerpo para alojar una vida y cómo nos nutrimos, entre otras cosas".

Nos cuenta en primera persona lo que vivió: "Comencé la búsqueda de mi hijo con mi pareja cuando tenía 35 años, tras haber tomado anticonceptivos orales durante más de 15 años. Cuatro meses después de dejarlos, tenía períodos irregulares, hasta se ausentó mi menstruación, así me decreté internamente que tenía problemas para concebir. Recurrí a un centro de fertilidad. Allí nos indicaron los estudios con un diagnóstico previo de síndrome poliquístico".

Y agregó: "Luego de tres meses de estimulación hormonal y relaciones sexuales pautadas, la médica me propuso de un día para el otro hacer una inseminación artificial. La espera fue amarga y llegó la menstruación. Después de ese tratamiento fracasado, escuché a mi cuerpo y decidí hacer un impasse en la medicina alopática. Me guié por mi intuición. Empezó una gran etapa de aprendizaje", cuenta Jorgelina.

PREGUNTARSE POR QUÉ. "Muchas veces recurrimos rápidamente a la medicina porque es más fácil ir a otro que te diga qué hacer (con un tratamiento, por ejemplo) que tomar conciencia, que preguntarse por qué el cuerpo activa mecanismos naturales de anticoncepción. Yo creo que si nuestro organismo está en desequilibrio por algún motivo, no va a propiciar lo que se necesita para una concepción", agrega mientras cuenta que a pesar de tener pólipos en el cuello del útero y endometritis, logró ser mamá a los 39 años, gracias a la incorporación de hábitos saludables.

"Entendí que por algo mi cuerpo no estaba facilitando lo que yo quería. Eso es fertilidad consciente. Sirve para buscar caminos de sanación, propios y orgánicos", dice Jorgelina, que además es profesora de yoga y fitoterapeuta.

"A los nueve meses de este camino sin ninguna expectativa, por primera vez me compré un test de embarazo sin decirle a nadie. Al instante salieron las dos rayitas. Esto fue hace dos años y medio.  Mi deseo fue compartir esta historia de amor para que las parejas se empoderen de su deseo y sus temores y crear una forma de acompañamiento, que fue lo que yo hubiera querido tener. Así nació Mateo", señala.

La fertilidad consciente requiere voluntad, pero el esfuerzo a punta a sanar y las herramientas que se aprenden no sólo sirven para la concepción, sino también para la gestación , el parto,el puerperio, la crianza y la lactancia.
La fertilidad consciente requiere voluntad, pero el esfuerzo a punta a sanar y las herramientas que se aprenden no sólo sirven para la concepción, sino también para la gestación , el parto,el puerperio, la crianza y la lactancia.

Ahora en Nidra Mater, a través de distintos encuentros individuales o talleres grupales, además de compartir experiencias, se aprenden nuevas herramientas que permiten incorporar hábitos saludables que mejoran las condiciones para la concepción.

HÁBITOS SALUDABLES.

xNutrición fértil: Hay que evitar todo lo que tiene procesamiento industrial, porque se consumen químicos que luego el organismo tiene que depurar y procesar para que no nos hagan daño. Tanto la calidad del esperma como la del óvulo dependen en gran parte de lo que se ingiere. Es importante consumir frutos secos y oleaginosos, frutos amarillos y naranjas, reducir harinas y azúcares y sumar hojas verdes.

xRespiración consciente y mindfulness: Reducen el estrés típico del proceso de búsqueda de un hijo. xArteterapia: Sirve para plasmar en alguna actividad artística los miedos, las creencias y las frustraciones de cada uno.

 xBiodescodificación: Se toma a la enfermedad o condición física no como un castigo o un tema hereditario al que hay que resignarse, sino como información que nos da el cuerpo para darle significado y así, poder sanar.

xFitoterapia: Hay plantas que son consideradas amigas de la mujer, porque tienen fitoestrógenos y pueden ayudar a regularizar el ciclo menstrual. Por eso, aprender a incorporarlas con la orientación de una terapeuta floral puede sumar muchos beneficios.

Texto: Carolina Koruk. Fotos: Latinstock.