Cynthia Nixon: de Sex and the city... ¿a gobernadora de Nueva York?

Que actores, cantantes y actrices se vuelquen a la política ya es un clásico. Pero ahora la ex Miranda de la serie femenina se sumó al cambio, las redes sociales estallaron y la polémica también: ¿qué tiene ella para ofrecerle a uno de los estados más importantes y conflictivos de USA?
Cynthia Nixon es otra actriz que se vuelca a la actividad política.

Terminó todo mal. Muy mal. Entre las cuatro actrices que protagonizaron el exitazo que fue Sex & The City lo que volaron nunca fueron rosas y siempre se supo –por caso– que la it girl Sarah Jessica Parker se llevaba horriblemente con su co-protagonista Kim Cattrall, la divertida Samantha de aquellos días. Según contaron siempre los cronistas de espectáculos con acceso al set de filmación, la tensión entre Cattrall y Parker era evidente y a menudo el aire se cortaba con un cuchillo.

Cuentan también que Parker (más astuta o más estratégica que Cattrall) supo cómo poner de su lado tanto a Charlotte como a Amanda y que después de algunas temporadas ya había quedado claro que el supuesto grupo era, en realidad, "tres por un lado, una por el otro". Mientras tanto, las chicas sonreían y posaban, en especial cuando anunció la llegada de la película y las fans volvieron a enloquecer por ellas. Hubo una primera película, también una segunda (ambas recaudaron millones de dólares), pero cuando ya se rumoreaba sobre una tercera… se acabó

¿A qué toda esta larga introducción? En parte, para entender mejor en qué contexto es que la pelirroja Cynthia Nixon (51 años, madre de tres chicos, bisexual y casada con la activista por el colectivo LGBT Christine Marinoni) llega a postularse el pasado 19 de marzo como candidata a la gobernación del estado de Nueva York. Y por qué, también, las reacciones de sus excompañeras de set no fueron necesariamente festivas, ni alegres, ni nada.

Con sus compañeras de Sex & The City. Sarah Jessica Parker, Kristin Davis, Kim Cattrall y Cynthia Nixon.

LA CANDIDATA. Dueña de una sonrisa de lo más encantadora, ganadora de dos premios Emmy y de un premio Tony, pero sin antecedentes académicos ni experiencia en la gestión pública, Nixon cuenta sin embargo con una acción de oro en materia política: ser una "cara conocida", uno de esos rostros que cualquiera puede catalogar como "familiar" aun sin saber precisamente de quién se trata.

Por lo demás, Nixon tiene notables antecedentes en la defensa del colectivo gay. Luego de haber estado casada durante años con el fotógrafo Danny Mozes –padre de sus hijos Samantha y Charles– decidió formalizar una relación con una mujer, Christine Marinoni, con quien tuvo otro hijo, Max, en 2011.

Frente a ella, un político de raza y ya con dos mandatos sobre su espalda: el gobernador Andrew Cuomo. Y frente a ella, también, unos cuantos prejuicios que no brotaron de la boca de Cuomo sino de una compañera de fórmula suya (Christine Quinn) quien tachó a Nixon de "lesbiana no calificada", haciendo hincapié no sólo en su falta de antecedentes en la gestión pública sino también en su orientación sexual como único "plus" para su candidatura. ¡Para qué! Fue leer eso en las redes y que gran parte del colectivo LGBT cerrara filas con Nixon quien, dicho sea de paso, se tomó el comentario con mucha ironía.

"Cuando anuncié ayer que me postulo para el gobierno, uno de los principales apoyos de Cuomo me describió como una 'lesbiana no cualificada'. Es cierto que nunca recibí mi certificado del Departamento de Asuntos Lésbicos, aunque en mi defensa diré que hay una gran cantidad de papeleo requerido", tuiteó entonces, con humor. De inmediato, Quinn salió a explicar y a pedir disculpas, pero ya era tarde: el daño estaba hecho y Nixon quedó mejor parada que su agresora ante la opinión pública, que se solidarizó con ella.

En su presentación como candidata a gobernadora de NYC.

Pocos días más tarde Cynthia presentó formalmente algunas de las ideas de gobierno que piensa llevar adelante si llega a resultar elegida. Entre ellas, habló de la necesidad urgente de mejorar íntegramente el sistema de subtes de Nueva York (que ya ha tenido muchas demandas por accidentes en las escaleras), de revisar el encarcelamiento masivo de hispanos y de afroamericanos que se realiza en la ciudad y también, cómo no, de los derechos de gays, bisexuales, lesbianas y transexuales en Nueva York.

"Vivimos en el estado más desigual de todo el país, con una riqueza increíble y una pobreza extrema", recalcó en el discurso de presentación de sus propuestas. Y, ya que estaba, aprovechó la movida para lanzarle un par de tiros por elevación a sus flamantes colegas políticos, haciendo de su condición de novata en la materia una ventaja en sí misma. "Nuestros líderes nos están defraudando. Estamos hartos de los políticos que se preocupan más por los titulares y el poder que por nosotros", aseguró. Y dicen que en la Casa Blanca alguien se dio por aludido.

“Nuestros líderes nos están defraudando. Estamos hartos de los políticos que se preocupan más por los titulares y el poder que por nosotros”.

LA ENEMIGA OCULTA. Sin embargo, todas estas cuestiones no pasarían de ser noticias políticas (y bastante anodinas, por cierto) si no fuera justamente porque cada palabra, gesto y acto se recorta contra el telón de fondo de la disputa (nunca explicitada) entre las protagonistas de una de las series más taquilleras de todos los tiempos.

Con una diferencia para nada menor: luego de la muerte de un familiar de Kim Cattrall, a principios de febrero, el mensaje de condolencias en Twitter de su archirrival Parker terminó por hacer explotar el escándalo. Cattrall anotó en Instagram, desde su cuenta: "Mi mamá me preguntó hoy 'Cuando @sarahjessicaparker, esa hipócrita, te va a dejar tranquila? Tu aparición continua es un doloroso recordatorio de cuán cruel fuiste antes y ahora. Permitime dejar esto bien en claro (si no lo he hecho hasta ahora). Vos no sos mi familia. Vos no sos mi amiga. Te escribo para decirte por última vez que pares de explotar nuestra tragedia para recuperar tu aspecto de chica buena. No necesito tu amor ni tu apoyo en este momento trágico", agregó, arrobando a su colega.

Luego de semejante "bomba", no fue de extrañar que cuando Nixon avisó de su candidatura, sólo dos de sus ex compañeras lo celebraran públicamente. Los dichos de Cattrall estuvieron también esta vez en línea con el odio que siente por Parker, amiga de Nixon. Consultada al respecto en las redes sociales se limitó a un gélido "Apoyo y respeto el derecho de cualquier antiguo colega a tomar sus propias decisiones profesionales". Sin embargo, y teniendo en cuenta que alguna vez la ex Samantha tachó a las otras tres protagonistas de Sex & The City de "tóxicas", el comentario fue bastante medido.

Lo que ahora queda por ver es si a la flamante candidata le alcanzará con la fama ganada hace tantos años para hacer que sus conciudadanos la elijan como la gobernadora que los ayude a atravesar estos tiempos revueltos. Y tan distintos de los días aquellos en los que cuatro amigas despreocupadas taconeaban felices por la ciudad que nunca pega un ojo.

Texto: QUENA STRAUSS Fotos: FOTONOTICIAS

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