Chicos a bordo, más seguros: la nueva ley

Huevito, sillita de seguridad, booster; técnicamente se los llama sistemas de retención infantil (SRI) y las opciones son muchas. Hay para distintos pesos y alturas, y ahora son obligatorios a nivel nacional para chicos que van desde recién nacidos hasta los 10 años.
Cómo deben viajar los chicos en el auto

Que los chicos de 0 a 10 años deben viajar obligatoriamente en el asiento trasero sentados en una silla de retención infantil (SRI) no es noticia. Y que es sumamente importante para su seguridad, ya que reduce en un 70% los riesgos de lesiones graves y fatales en caso de un accidente de tránsito, tampoco.

Pero lo cierto es que la ley, que se reglamentó y aggiornó el 11 de enero –23 años después de haberse aprobado– llegó en un mal momento para muchos usuarios que estaban de vacaciones y debían volver a sus casas en autos que no tenían sillas ni boosters –la ley se aplica, por ahora, sólo en rutas provinciales. Sin embargo, cada jurisdicción debe adherir para que la normativa sea efectiva en su territorio–.

Según Carlos Pérez, director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, "lo que van a hacer los primeros controles es aconsejar y capacitar a los padres en el uso". Y asegura que lo que menos les interesa es "el sistema recaudatorio". En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, la normativa está adherida desde 2015 y la reglamentación del uso de la silla o booster es hasta los 12 años, con una altura inferior a 1,50 m (Ley N° 5.294). "Queremos que los chicos viajen seguros en los autos. El objetivo de esta medida es que el cinturón de seguridad les quede por debajo del cuello para que, en caso de que haya un incidente, no lo lastime el propio cinturón", dice Pérez. La medida deja a consideración de cada provincia o municipio hacer hincapié en el peso y la altura de los chicos. "Hoy queda a criterio de cada fiscalizador entender si un chico de diez años ya no necesita la sillita porque el cinturón de seguridad le queda como a un adulto", aclara Pérez.

TOMAR CONCIENCIA. "Sólo 3 de cada 10 chicos utilizaban el sistema de prevención en la parte trasera, una cifra muy baja", dice Pérez. Según un estudio realizado en todo el país del Observatorio Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), entre conductores y ocupantes de autos y motos, "siete de cada diez menores de 0 a 17 años circulan desprotegidos porque no utilizan cinturón o sillita, o porque lo hacen de manera incorrecta". Además, pudo relevar entre 82.545 autos, que sólo el 46,4% de los chicos de 0 a 4 años que viajan en el asiento trasero del auto utilizan la sillita. Cuando es una mujer la conductora, esa cifra asciende al 58,6% en uso de SRI. Además, la medida había sido reclamada desde hacía tiempo por distintas ONG e instituciones, como la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), que sigue los estándares internacionales que en muchos países del mundo rigen desde hace décadas.
Pero, por el otro lado, están los usuarios que son quienes ven afectada su vida cotidiana a raíz de esta medida que algunos creen fue "muy repentina" (los lugares que ocupa la silla en el auto, los pooles para llevarlos al colegio, los precios de las sillas y boosters son algunas de las excusas que ponen a la hora de criticar la medida). "Nuestro objetivo es cuidar a los menores que viajan en los vehículos, el tema de los lugares en el auto es algo que debe resolver el usuario", dice Pérez. Y aclara que la normativa surgió en este momento porque tenían todo listo y que no se trató de hacerlo en las vacaciones, sino de ponerlo en vigencia lo antes posible. En cuanto a los precios de estos asientos, que rondan entre los $ 500 a $ 15.000, Pérez asegura que se está trabajando en un plan de créditos para que todo el mundo tenga acceso a la compra del sistema de retención infantil. "Si bien los valores de las sillas varían según el modelo, su costo es similar a lo que puede salir una cuna o un cochecito, o bien un repuesto de airbag o el seguro del auto. Y el impacto que tiene en la seguridad vial es igual de importante para proteger a los más chicos", afirma Juan José Méndez, secretario de Transporte de la Ciudad de Buenos Aires.

La sillita hasta 18 kilos

"EL VIAJAR ES UN PLACER". Y para muestra, el testimonio de Candela Urta, mamá de Salvador (1) y redactora de Para Ti: "La primera vez que lo senté a Salvador en el huevito lloró desconsoladamente. Me pareció raro porque siempre había escuchado que los bebés la pasan bárbaro viajando en auto, y hasta me habían asegurado que se dormían al instante. Me dije: "ya se va a acostumbrar", pero lo cierto fue que en cada viaje que hacía con él, lloraba a los gritos. Ahí es donde empezaba a cuestionarme por qué mi hijo lloraba y los de los demás no, por qué me había dejado engañar por las publicidades donde madres con caras frescas, sin bolsos encima, abrochaban a bebés sonrientes a su sillita. Todavía me acuerdo cómo me miraban los conductores de los otros autos cuando veían "en mute", por la ventana trasera, la escena de un chico descontrolado, con una madre que en cada semáforo repetía la misma secuencia: 1) me sacaba el cinturón, 2) le ponía el chupete, 3) lo calmaba, 4) se ponía en verde y, a destiempo, volvía a mi lugar acompañada por un coro de bocinas. Por fin, en algún momento se cansa y finalmente se queda dormido. Pero siempre –¡siempre!– se da cuando estamos llegando a casa. Y ahí, cuando tenés que caminar las tres cuadras desde el lugar donde estacionaste con el chico dormido en el huevito, más el bolso maternal, la cartera y la bolsa de juguetes es el momento en el que más querés al huevito. Por suerte, los chicos crecen y todo pasa. Hoy Salvador ya se sienta en la sillita y viaja chocho aplaudiendo y escuchando al mango el hit de los hits, La vaca Lola".

CADA CUAL CON SU SILLA
x Grupo 0 y 0+ para niños de hasta 1 3 kilos (huevito o portabebé)
x Grupo 1, para niños de 9 a 18 kilos (sillita)
x Grupo 2 y 3, desde 15 a 36 kilos (booster)

Textos: CANDELA URTA (curta@atlantida.com.ar)

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