Myriam Bregman, diputada de la ciudad por el Frente de Izquierda, es la primera feminista en la legislatura.
Myriam Bregman, diputada de la ciudad por el Frente de Izquierda, es la primera feminista en la legislatura.

Que son más empáticas, que tienen más sensibilidad, que su liderazgo es más horizontal, que tienen más llegada a la gente. Las explicaciones que se podrían ensayar para el fenómeno que evidenciaron las urnas en las elecciones legislativas son muchas.

El dato es concreto: en Buenos Aires, en todas las fuerzas políticas que tenían como primeros candidatos a un varón y una mujer, hubo cortes de boleta que dejaron a ellas con más votos.

Pasó con Lilita Carrió, que ganó y terminó la elección en la Ciudad de Buenos Aires 0,33 puntos por encima de su compañero de fórmula, el exministro de modernización Andy Freyre. Al igual que Graciela Ocaña, candidata a diputada por la provincia de Buenos Aires, quien obtuvo 18 mil votos más que Esteban Bullrich, senador en el mismo distrito electoral. Si el caso solo se cerrara al oficialismo, podríamos haber arrojado miles de diferentes hipótesis que explicaran los resultados sin caer en cuestiones de género.

La periodista Débora Pérez Volpin tuvo en su primera elección mejores resultados que Martín Lousteau.
La periodista Débora Pérez Volpin tuvo en su primera elección mejores resultados que Martín Lousteau.

Lo cierto es que la primera elección de la periodista Débora Pérez Volpin, 0,36 puntos por encima de Martín Lousteau, compañero de fórmula y fundador del partido Evolución y la de Myriam Bregman poco más de un punto (20.043 votos) encima de su compañero de fórmula del Frente de Izquierda, Marcelo Ramal, fueron lo suficientemente inesperadas y claras como para hablar de una tendencia. "Lo que uno estaba viendo era que, en la batalla principal que es la provincia, la elección era Vidal contra Cristina, con muchas mujeres más encabezando listas", explica Mariel Fornoni, socia fundadora de consultora Management & Fit, y reconoce que en general se ve una asociación de valores positivos que juega a favor de las mujeres a la hora de votar. "La empatía les juega a favor a ellas: es esa capacidad de escuchar y mostrar que se ponen en el lugar del otro. Genera confianza, y ése es un valor muy preciado y poco común en la política", explica. Entre la anticipación y la sorpresa, la decisión de muchos por un corte de boleta poco frecuente abre una oportunidad a quienes seguimos siendo minoría en las dos cámaras.

Margarita Stolbizer no logró una banca en el senado con 1País, pero no por eso pierde peso como política.
Margarita Stolbizer no logró una banca en el senado con 1País, pero no por eso pierde peso como política.

¿MAYORÍA O MINORÍA? De los 72 miembros que tiene la Cámara de Senadores, hay 42 que son mujeres. Ese 41,6 de representatividad nos convierte en la cuarta cámara alta en representación femenina del recuento que hace mensualmente la ONU.

En el caso de la Cámara de Diputados, la que se toma como referencia entre los 193 países, el porcentaje disminuye a un 39%. Con 100 diputadas sobre los 257 que integran la cámara, ocupamos el puesto número 16 en el recuento. Aunque en Argentina hay un millón más de mujeres que varones, vistas en perspectiva las cifras no parecen tan alarmantes como en otros países de Europa y América. Con una ley que establece un cupo de un 30 porciento de mujeres en las dos cámaras, el fenómeno se ve un poco más claro. "Esto me parece que es positivo, pensándolo desde la perspectiva de género, como mujer. Ayer nomás fue cuando en el '86 tuvimos que pedir que se garantizara un cupo para tener representación a partir de una discriminación positiva", reflexiona la diputada electa de Cambiemos por la Provincia de Buenos Aires.

Su nombre es junto con el de Margarita Stolbizer y Lilita Carrió uno de los que más suenan, sobre todo vinculados a causas judiciales por corrupción. Para la directora de Management & Fit, esa generación de mujeres directamente vinculadas a valores positivos como la honestidad o la lucha por la corrupción colaboran con la imagen positiva. "Lo que yo veo es que la sociedad argentina está atrasadísima en términos de valorar las características de género en la mujer en todos los ámbitos y que ese atraso se traduce en una presión enorme y sobreexigencia. En ese intento por demostrar que están a la altura, las mujeres terminan logrando cosas imposibles", reflexiona la periodista política María Julia Oliván.

"Igualmente hay que mirar con atención lo que pasa en la distribución de cargos en el Congreso: no es suficiente llegar, es necesario disputar poder real y trabajar para cambiar condiciones de desigualdad y expresar a las que no llegan", explica la candidata a senadora Margarita Stolbizer.

Aunque para la candidata de 1País en el último tiempo se ven muchos cambios, los avances en términos jurídicos no lograron todavía diluir la brecha entre el derecho conquistado y el ejercicio efectivo. El hecho de que solamente el 31% de las comisiones en diputados sean presididas por mujeres y el 27% en senadores da la pauta de que no se trata de una percepción individual. A pesar de esto, la cantidad de mujeres en el poder legislativo está muy por encima de la que se puede ver en el Ejecutivo (hace no mucho a cargo de una mujer) o en el Judicial.

"Si bien hoy hay nuevos liderazgos y una representación de muchas mujeres que se destacan por su conocimiento y trabajo, es cierto que a las mujeres les cuesta mucho llegar a lugares de toma de decisión. Eso que se ve en los gabinetes es un reflejo de lo que pasa en el sector privado: las licencias y la maternidad –como se las entiende hoy– obligan a la mujer a bajar el ritmo y eso repercute negativamente en la contratación", explica Ocaña.

Esos temas específicamente, junto con otros tantos independientes de la agenda de género, son parte de lo que se espera de un Congreso que se empieza a poblar de mujeres.

Aunque su liderazgo no responde exactamente al modelo femenino, Cristina Fernández de Kirchner es, sin dudas, una de las mujeres más importantes de la historia política argentina.
Aunque su liderazgo no responde exactamente al modelo femenino, Cristina Fernández de Kirchner es, sin dudas, una de las mujeres más importantes de la historia política argentina.

LO QUE ELLAS QUIEREN. De la expresidenta –hoy senadora electa por Unidad Ciudadana en la provincia de Buenos Aires– Cristina Kirchner a la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, el crecimiento de las mujeres en la arena política es un fenómeno evidente.

Con distintos modos de conducción y estilos –porque tampoco sería justo caer en estereotipos y creer que todas son iguales– las fuerzas políticas apuestan por la representatividad.

Sin embargo, entre las mujeres que han entrado y entrarán al poder legislativo en estos días hay una que generó especial entusiasmo en el feminismo: la diputada porteña por el Frente de Izquierda Myriam Bregman. Que una fuerza minoritaria como el FIT lograra un 6,87 % en la ciudad (131.203 votos) no parece ajeno, menos en tiempos en que al grito de Ni Una Menos, el feminismo gana cada vez más adeptas.

Igual de sorprendente fue el desempeño de Débora Pérez Volpin –la periodista, hoy diputada en CABA por Evolución– que logró más votos que el fundador de la fuerza política que hoy integra. "Desde luego que me sorprendió gratamente que los argentinos hayan elegido a mujeres como sus representantes, es un buen indicio de cambio, de la paridad que constituye nuestra sociedad", reflexiona Pérez Volpin. "De hecho, en la ciudad de Buenos Aires casi la mitad de los hogares está a cargo de mujeres; no es extraño que genere empatía una candidata", agrega.

De cuestiones como salud, educación, acción social o familia (temas en los que las mujeres ya son mayoría en las comisiones) a la agenda de género, lo que se espera de las nuevas integrantes de ambas cámaras no es poco. "Por supuesto que hay una agenda de género que atender, pero las mujeres en el parlamento van a abordar todo porque cada una tiene su agenda con sus temas y es lo lógico y esperable", reflexiona Oliván.

Espejismo o realidad, nadie duda que lo que se espera de ellas hoy es mucho más que respetar un cupo. Será cuestión de tiempo para ver qué es lo que pasa.

texto LUCÍA BENEGAS (lbenegas@atlantida.com.ar) fotos ARCHIVO ATLÁNTIDA

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