La vuelta a la actividad laboral involucra múltiples sentimientos. Foto: Archivo Atlántida.
La vuelta a la actividad laboral involucra múltiples sentimientos. Foto: Archivo Atlántida.

La vuelta al trabajo suele enfrentarnos a diferentes emociones. Por un lado, está el deseo de retomar antiguas rutinas, responsabilidades, salir de casa y reinsertarnos en el mundo profesional; y por otro, aparecen los miedos y ansiedades que genera el correrse de ese nuevo rol de mamá.

Así como nos preparamos para la llegada de nuestros hijos al mundo, también nos tenemos que preparar para volver al trabajo. "Este cambio requiere preparación, planificación, porque también se va a modificar la rutina de nuestro bebé", señala la psicóloga María Guastavino.

Consejos

"¿Quién va a cuidarlo?" "¿Sabrá hacerlo tan bien como yo?" "¿Y si no se agarra bien a la mamadera?".

Muchos son los interrogantes y miedos que te pueden surgir, pero no dejes que esto te paralice porque, aunque cueste aceptarlo, resulta tranquilizador saber que podemos tener reemplazo. La profesional nos da sus mejores consejos:

*Empezá la búsqueda con tiempo
Es importante incluir de a poco a la tía, prima, sobrina o niñera que vaya a quedar a cargo de tu bebé. Algunas mamás incluso prefieren que quede al cuidado de una guardería o un jardín maternal. En cualquiera de los casos, la clave está en incluirlos en el día a día con el bebé, tiempo antes de nuestra reincorporación.

*Ponete al día antes de volver
Enterarte de las novedades o cambios que pudieron haber surgido en el trabajo en los meses que estuviste de licencia te va a ayudar a sentirte más cómoda. Vos también necesitás un tiempo de adaptación al trabajo, por eso sirve ganar tiempo e ir hablando con compañeros o jefes al menos un mes antes de la reincorporación para ir conectándote de a poco.

*Sabé que tu atención va a ser parcial (¡y aceptalo!)
Es fundamental tener presente que te va a costar enfocarte 100% en tus tareas, por lo menos al principio, porque gran parte de tu atención va a estar en tu hijo. ¡No vale la pena luchar contra eso! Hay que apuntar a integrar la maternidad con la vida laboral.

*Incorporate gradualmente
Si tu trabajo te lo permite, lo ideal es volver al ruedo de a poco para que tanto vos, como tu bebé y quien se quede a su cuidado, se puedan ir acomodando mejor al nuevo escenario. Sería óptimo ir sumando horas o actividades a medida que veas que todo fluye. Para esto, preguntá en tu trabajo la política que manejan en relación a la maternidad, ya que en algunos casos es posible plantear un día de trabajo desde casa, alguna modificación o reducción de horario y horas de lactancia.

*Aceptá tus sentimientos
Puede pasar que sientas angustia, ansiedad o culpa. Esto se desprende directamente de las dudas y miedos. Llegar a casa después de un buen día de trabajo y notar que te sonríe y verlo jugar es todo lo que necesitás para que esto vaya desapareciendo.

*Armate una red de contención
Es importante sentirte acompañada, para eso una buena idea es charlar sobre tus inquietudes con tu pareja, tu mamá, tu hermana, alguna amiga o vecina. Tu hijo necesita una mamá sana, tranquila y feliz, es decir, acompañada y comprendida.

Por Carolina Koruk / Asesoró: María Guastavino, psicóloga del Hospital de Clínicas, M. N. 50.661.

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